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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Domingo 04 de Septiembre de 2005 - Edición 9000
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María, la Madre de los Cristianos


Cuando Jesús desde la Cruz dice: “Mujer, mira a tu hijo”, tiene ante Él a una persona concreta: el “discípulo a quien él quería” (Jn

19,26).

Ese discípulo representa, como hemos dicho antes, a todos y a cada uno de los hombres.

Y más particularmente a los discípulos de Jesús, a sus seguidores, a los cristianos.

Es un discípulo sin nombre, porque Jesús, de su parte, los quiere a todos (Jn

13,1; 15,13-15).

Por eso, todos y cada uno de los cristianos podemos decir con San Estanislao de Kostka: “La Madre de Dios es mi madre”.

¿También los “malos” cristianos, los “pecadores”? No sólo también, sino sobre todo ellos: El Dios-Padre de Jesús, ¿No es el “que hace salir el sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos?” (Mt. 5.45). ¿No es María la madre de Jesús de Nazaret, el que afirma “no he venido a invitar a justos, sino a pecadores”? (Mt. 9,13).


María, la Madre de la Comunidad Cristiana, de la Iglesia
Éste es un título que procede prácticamente del siglo pasado. Desde 1748 hasta 1961 sólo tres Papas hablaron de María en ese sentido ( Benedicto XIV, León XII y Juan XXIII).

El Concilio Vaticano II evitó darle este título a pesar de los intentos del papa Pablo VI porque la incluyese . La negativa a incluirlo era porque María no ha engendrado a la Iglesia, no está por encima de la Iglesia. María está en la Iglesia, es la primera cristiana. ¿En qué sentido podemos decir que María es Madre de la Iglesia?
Esto es lo que nos dice el papa Juan Pablo II en su Encíclica “La Madre del Redentor” n. 24: “Las palabras que Jesús pronuncia desde lo alto de la Cruz significan que la maternidad de su madre encuentra una “nueva” continuación en la Iglesia y a través de la Iglesia, simbolizada y representada por Juan”.

La herencia que Jesús
nos deja
“Mira a tu madre” nos dice Jesús desde la cruz. María como Madre es la herencia del hombre, el don que Cristo hace personalmente a todos y a cada uno de los hombres. Y nosotros, los cristianos “lo sabemos”.

“Y desde aquella hora la acogió el discípulo en su casa”. Juan, en su papel de “hijo”: 4 No solamente dio a María, su Madre, el mero alojamiento material.

4 Sino que la acogió, la respetó, tuvo en cuenta, la quiso, la cuidó, siguió sus consejos, como madre del “Maestro” amado: la tomó como madre propia

El testamento que la madre deja a sus hijos

Juan escribió su evangelio unos 50 años o más después de la muerte de Jesús. En él nos transmiten las últimas palabras que en los evangelios se conservan como dichas por María. Son, pues, como el testamento que ella, Madre, deja a sus hijos. Las dice María en las boda de Caná a la que María, Jesús y los discípulos de Jesús fueron invitados. Lee Jn, 2,1-11.

¿Cuáles son esas últimas palabras? “Cualquier cosa que les diga, háganla”.

¿A quiénes se dirige María? A los sirvientes y en ellos a todos los hombres sus hijos.

¿Qué quiere decirnos María con estas palabras?
a - Que oigamos a Jesús por encima de cualquier otra voz.

b- Que nos fiemos de Él, que le sigamos fielmente

Y por eso:

c - Que no nos contentemos con mirar, caer en la cuenta de las cosas, dejarlas pasar, sino “HAGAN”: pongan por obra lo que Dios quiere (lee Mc. 3,35), que no se queden sólo en escuchar la palabra de Dios, ¡hagan lo que Él dice! (lee Lc. 11,28). Siguiendo a Jesús, el Dios de la vida (lee Jn. 10,10), haciendo lo que él dice, el agua se convierte en vino, abundante y nuevo, el mejor, muestras clara de que Dios, bueno y generoso, sólo quiere nuestra felicidad.

“¿No estoy yo aquí soy tu madre?
¿No estás bajo mi sombra?
¿No soy yo tu salud?
¿No estás tú por ventura en mi regazo?
¿Qué más has menester?”
(Nican Mopohua, v.76)
Son las palabras que dice María de Nazaret cuando se aparece en el rostro mestizo de María de Guadalupe, en el cerro de Tepeyac al indio Juan Diego. Está naciendo esa nueva personalidad histórica que llamamos América Latina. Lee Puebla nn. 446, 282, 283, 168.

Tomado de serviciokoinonia.org




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