El Nuevo Diario
Portada | Archivo | Escríbenos | Suscríbete
  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Martes 07 de Febrero de 2006
Nacionales
-
Sucesos
-
Departamentales
-
Internacionales
-
Ciencia
-
Opinión
-
Política
-
Contacto END
-
Deportes
-
Variedades
-
Informática
-
Especiales
-
Economía
Otras secciones
Cultura
Clasificados
Horóscopo
Turismo
Emprendedores
Empresas
Club de lectores
Suplementos
El alacrán
Nuestro mundo
Ellas
Misterios & Enigmas
Salud y sexualidad
Nuevo amanecer
Buena onda
El Deportivo
Otros servicios
Suscripciones
Nuestros servicios
Directorio
Noticias más leidas
Noticias por correo
RSS XML
Servicios web
Blogs

Ellas
feb 7, 2006

En la pareja, dar es recibir

Ya se aproxima el Día de San Valentín

Si en todas las parcelas de la vida es preferible actuar con generosidad, esta actitud es todavía más importante en la pareja, un “mundo” en el cual no hay que ser mezquino y hay que permitir que fluya el dinero. Además de bienes materiales también es importante “darse uno mismo” al otro


1139262732_21773_4.jpg

EFE/Reportajes
Para algunos expertos, la capacidad de dar y entregarse es una forma de afecto, un rasgo humano que la Naturaleza mantiene en nuestros genes, porque favorece nuestra supervivencia.

Para otros especialistas, la generosidad encuentra fundamento en la Física, porque todo en el Universo, desde los átomos y las células, hasta las personas y las estrellas, existe en interacción e interdependencia, todo depende de todo, cada causa tiene su efecto y el dar engendra el recibir.

Esta ley universal también se aplica al amor, dicen. Por ello, es vital ser generosos, no sólo con los hijos, la familia, los amigos y las personas que nos rodean, sino también en la pareja, un campo en el cual importa más sumar y multiplicar, que restar y dividir

- Dinero: compartirlo manteniendo la autonomía

El dinero afecta las relaciones. Puede haber mucho sufrimiento debido a la lucha por el control económico, las mentiras y manipulaciones derivadas de cómo gastarlo o lo que ha costado una cosa u otra, lo cual separa en vez de unir a las personas.

Es recomendable que cada uno mantenga una economía independiente y un fondo común para los gastos compartidos, y si uno de los dos pasa por un mal momento el otro lo ayuda.

Así, hay unos gastos fijos a los cuales cada uno aporta una determinada cantidad de dinero, y unos ingresos propios, que cada uno administra y utiliza en función de sus necesidades, y para poder hacerse regalos, darse sorpresas, invitarse mutuamente, etc.

Es bueno mantener la transparencia y compartir, pero conviene mantener una cierta privacidad en la economía y autonomía, para elegir lo que se hace con el dinero propio. Así, se evita tener que convencer al otro de que hay que comprar algo, buscar su aprobación o combatir su desaprobación y discutir sobre si es más necesario una cosa que otra, si es mejor “esto o aquello”

- La generosidad es un camino de ida y vuelta

El asesor emocional José María Doria opina que “en la pareja hay buenas razones para hacer circular la energía que se expresa por medio de cuidados, palabras, atención, presencia, tiempo, dinero, intimidad, apoyo y otras formas de generosidad”.

“La postura de dar, ofrecer y compartir es mucho más vital que la de retener, guardar, encogerse y cerrar lo suyo”, señala.

La persona que recibe siempre devuelve, de alguna forma: aunque sea en forma de pensamientos, energías, acciones.

Pero además, en la dinámica del Universo, hay aspectos de reciprocidad, cohesión e interdependencia de todos los fenómenos, por los cuales la vida acaba equilibrando la balanza, compensado cada salida con una entrada. La ecología del cosmos busca el equilibrio: “si uno suelta, por algún lado recibe”.

“Lo que se recibe vuelve aumentado, por todas partes y de forma insospechada, cuando se entrega de corazón, sin pensar en un beneficio o contrapartida, sino sintiendo un verdadero deseo de que la persona que recibe –en este caso la pareja- lo aproveche y alivie su situación, mejore, crezca y sea más feliz”, señala Doria

- La importancia de “darse uno mismo”.

Para la psicóloga e hipnoterapeuta Lola Mayo, “la generosidad crea y consolida relaciones, favorece la confianza entre las personas, nos acerca a la comprensión de los demás y nos lleva a actuar en consecuencia”.

Sin generosidad las relaciones no serían esos espacios de encuentro e intercambio en los que nos sentimos seguros y acogidos, y se parecerían a fríos contratos en los que cada cual debe cumplir reglas establecidas de antemano

¿Hasta dónde puedo ser generoso en el amor?

Hasta donde se pueda, siempre que por ello no se deje de ser uno mismo. No sólo se puede ser generoso dando elementos materiales, sino, también, entregando afecto, comprensión, atención y tiempo, las cuales constituyen distintas formas de darse uno mismo al otro.

Para Mayo, “hay una generosidad que va más allá de lo material, la que consiste no sólo en dar de lo que se tiene, sino en alentar lo más valioso y meritorio de los semejantes, tratarlos como nos gustaría ser tratados y ser conscientes de que la recompensa está en dar”.



imprimir imprimir  enviar enviar
Ellas

Entre dos aguas

Chaquetas, tus mejores aliadas

Sergio Chamorro, el doctor del fútbol

Peinados de reinas

¿Conoces bien a la mujer que tienes al lado?

Diga ¡salud! con estilo

Pescado a la Momotombo

En la pareja, dar es recibir

Carolina Castro: “Me encanta ser mujer”


Portada | Nacionales | Sucesos | Departamentales | Internacionales | Opinión | Política | Deportes | Variedades | Economía
El Nuevo Diario (c) 1998-2005 e-mail: info@elnuevodiario.com.ni
Guegue.Com - Desarrollo y Hospedaje Web