feb 11, 2006
Entierro de la ignorancia
Francisco Ruiz Udiel
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| Francisco Ruiz Udiel. |
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francisco-udiel@yahoo.com
Desde “La muerte del hombre-símbolo”, noveleta escrita en 1938 por José Coronel Urtecho, nada ha cambiado. La situación de Nicaragua, corrupta con sus partidos y sus presidentes, descritos así en la obra, sigue siendo la misma. “¡Abajo la hipocresía! ¡Mueran los hombres honrados!”, gritaba la oposición, en la obra, quince días después del entierro de una de las figuras emblemáticas del gobierno, quien era considerado el más honrado del país, pero que en momentos de su agonía hiciera declaraciones in artículus mortis sobre la farsa de su vida y su partido.
Asumo que no es tan fácil tapar el sol con un dedo frente a este insoportable olor, pero entonces, ¿qué es exactamente lo que salva a un país de su mala imagen, de la ignorancia e indiferencia total contra un pueblo? La respuesta es implacable: su poesía. De ahí que este II Festival Internacional haya ingeniado una forma simbólica para enterrar la basura que tanto daño hace a Nicaragua.
Pero aún hay mucho por hacer, y si bien es cierto que “crear una pequeña flor es trabajo de siglos”, como escribió en uno de sus proverbios William Blake, también es cierto que no cuesta mucho intentarlo, aunque “el poeta no debe exagerar su función”, diría Bei Dao. Cuando traigo a colación el verso de Blake, no sólo me refiero a crear belleza, que es poesía, sino también a crear cambios, aunque en primera instancia se trate de nosotros mismos. Es así que, este II Festival Internacional de Poesía pretende reunir las mejores voces poéticas a nivel mundial, como parte de ese encuentro tan vital entre las diferentes culturas, como parte de ese cambio que hay que promover en nuestras naciones.
Decir que este año participaron ciento noventa y cuatro poetas, entre nicaragüenses y extranjeros, es contar definitivamente con un logro envidiable y, además, un logro que seguirá tomando más fuerza cada día. Como sabrán, este año el Festival se hizo en homenaje al poeta nicaragüense José Coronel Urtecho, quien en 1925 escribió su “Oda a Rubén Darío”, poema que bien podría considerarse como un manifiesto del Movimiento de Vanguardia en Nicaragua. Pero, ¿por qué un homenaje para él? La respuesta es simple: según Ernesto Cardenal, “quizá no se encuentre a nadie en la literatura nicaragüense que haya sido mejor y por más tiempo conocido que José Coronel Urtecho”.
Aprovechando entonces este homenaje al poeta granadino, Nuevo Amanecer Cultural, de El Nuevo Diario, se une a la gran celebración del Festival Internacional de Poesía. Para eso presentamos una muestra poética de algunos invitados en su segunda edición. Ojalá el Festival continúe creciendo para que en las futuras generaciones se continúe conociendo a Nicaragua como la gloriosa “Tierra de poetas”, y así lo único que tengamos que enterrar sea definitivamente a nuestros muertos.
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