Homicidio y no asesinato
Diez años de cárcel fue la pena dictada por la juez de Distrito para lo Penal de Estelí, Elizabeth Corea Morales, a Weller Alberto Leiva Tinoco, luego de que un tribunal de jurados, integrado por tres mujeres y dos varones, lo encontrara culpable por el homicidio del jovencito Fanor Ernesto Castillo Lanuza, de 18 años, muerto a puñaladas y severos golpes la mañana del primero de enero de este año. La familia de la víctima protestó tal decisión, al señalar que lo que ocurrió fue un asesinato.
Máximo Rugama
 |
| Los padres de Fanor Castillo conservan la foto de su hijo en un altar. MAXIMO RUGAMA/END |
|
* Eran amigos, pero el autor fraguó un plan, y supuestamente con ayuda de otros individuos lo mató con un cuchillo que tomó de la casa de la víctima
* Padres adoloridos, inconformes con la sentencia definitiva, no apelarán y dejan la justicia a Dios
ESTELÍ -Los señores Ernesto Castillo y Maribel del Socorro Lanuza Valenzuela, padres del fallecido, así como otros parientes, dijeron que al tipificar ese delito como homicidio, significa que no fue intencional, pero hubo premeditación, ventaja y alevosía.
Los familiares siguen sosteniendo que además de Weller Alberto Leiva Tinoco, de 20 años, están implicados otros dos individuos, quienes habrían participado en una especie de emboscada preparada por todos ellos, y en la que el hoy condenado --quien ha asegurado que es inocente--, sería el protagonista principal, pese a que Fanor Ernesto lo consideraba un amigo.
Para los ofendidos, Weller preparó todo y fue quien indujo a Fanor Ernesto a salir de su casa para luego vapulearlo junto a los demás sospechosos y terminarlo de matar de una puñalada.
Fractura en la mano
Algo que no salió a luz pública en su momento, es el hecho de que según asegura doña Maribel, su muchacho tenía fracturada la mano izquierda y parte del brazo, y presentaba una herida en la palma de la mano derecha, por lo que cabe la hipótesis de que fue masacrado por más de una persona.
A decir de la familia Castillo-Lanuza, éste fue un asesinato atroz. “Nosotros tenemos derecho de apelar a la sentencia que dictó la juez, pero hemos decidido dejarlo todo en la mano de Dios, que es quien se encargará de aplicar la verdadera justicia”, acotaron los padres de Fanor Ernesto.
“Yo sé que Weller Alberto está involucrado junto a otras personas, sin embargo, como familiares, no queremos seguir removiendo nada. Sólo queremos que Dios le dé un descanso eterno a mi hijito”, añade doña Maribel. Llorando amargamente, la señora Lanuza Valenzuela dijo que de todas formas nada le va a reponer la vida de su muchacho.
El cuchillo, pieza clave
Y es que supuestamente Weller Alberto pasó toda la noche del 31 de diciembre hasta la mañana del primero de enero en la casa de la familia Castillo-Lanuza, de donde tomó (a eso de las cuatro de la madrugada) un cuchillo de mesa con el que ultimó a su víctima.
La licenciada Maricela Pichardo, Fiscal Auxiliar, dijo en el juicio que el Ministerio Público presentó una serie de pruebas periciales, y el testimonio de la reconocida médica forense Karla Rosales, quien fue categórica en afirmar que el cuchillo que fue encontrado en la casa de Weller Alberto, fue la pieza principal con la que los autores acabaron con la existencia de Fanor Ernesto.
En este caso, quedó demostrado que dos heridas cortopunzantes que le provocaron a Castillo Lanuza fueron las que le quitaron la vida. El cuchillo fue encontrado horas después, ensangrentado, en el interior de un armario en la casa de Weller Alberto, y el mismo, se supone, fue lavado por la abuela materna de éste, quien luego lo envolvió con un plástico azul.
Los testigos, según la Fiscal, fueron claros al expresar que el único que estaba armado con un cuchillo el día del suceso era Weller Alberto.
Fue este mismo quien regresó a la casa de Castillo y le dijo a doña Maribel del Socorro Lanuza que su vástago estaba accidentado. Se evidencia la mala intención, señaló la fiscal.
Los demás investigados
El Ministerio Público, cuando la Policía remitió el expediente respectivo, pasó como investigados a Weller Alberto, al adolescente de iniciales J.E., y a Norlan y a Walter Centeno.
No obstante, de acuerdo con las investigaciones, en ese momento no había suficientes pruebas para imputarle la participación directa en este hecho a Norlan Centeno.
Debido a eso, se le dictó, un “por ahora”, lo que significa que se le concedió a la Policía noventa días para que profundizara las investigaciones con respecto a Norlan Centeno, por lo que restan menos de treinta días a los especialistas para dirimir todo ese caso.
En el caso de J.E, por ser un adolescente el Ministerio Público le solicitó a la juez Especial de Menores, doctora María Elsa Laguna, un sobreseimiento provisional, lo que quiere decir que el muchacho está en libertad, pero sujeto a las investigaciones que realiza la Policía y a las consecuencias de lo que de éstas se pueda desprender.
El Ministerio Público presentó como uno de sus testigos al oficial Juan de Dios Baquedano, experto en investigaciones, y según la fiscal auxiliar, él manifiesta que las características de las heridas demuestran que fueron hechas por una persona de confianza, como lo era Weller.
Con referencia a Norlan, el Ministerio Público no formuló un acto conclusivo (una acusación ante el Juzgado de Distrito Penal de Audiencias) sólo hizo un archivo administrativo (resolución del MP). En la sesión de jurado participaron también el fiscal auxiliar Arsenio Medina Lau, y como asistentes los licenciados, Erving D’Trinidad y Regina Montano.
“Es inocente”
Como es normal en este caso, los familiares de Weller Alberto, entre éstos Luis Leiva Cárcamo, dijeron que el muchacho es inocente y que son otros los culpables, y en tal sentido hicieron una serie de señalamientos en contra del perito Juan de Dios Baquedano.
Por su lado, la Fiscalía y los ofendidos, que acusan a Weller Alberto, insistieron en que el hecho fue un asesinato, porque sienten que en el proceso quedó comprobado que Weller, con cuatro sujetos, actuaron con ventaja, premeditación y alevosía, porque antes de apuñarlo le fracturaron una mano, le hirieron una oreja y lo golpearon en diferentes partes del cuerpo.
Pero, hasta el momento, la participación de los demás individuos en la muerte de Weller quedó en el misterio.
Respetando la memoria de Fanor, quien a finales de enero de este año viajaría a Estados Unidos, donde sus tíos ya tienen residencia, sus padres aseguran que no apelarán a la sentencia emitida por la judicial.
Caso contrario a la actitud de los parientes de Weller Alberto Leiva Tinoco, quienes se mostraron también inconformes tanto con el veredicto de culpabilidad emitido por el jurado de conciencia como por la pena impuesta por la judicial Elizabeth Corea Morales.
Ellos, argumentan que Weller Alberto no es el asesino, sino que lo único que hizo fue sacarle a su amigo el cuchillo que otros individuos le habían dejado incrustado en un costado, y cuya herida le perforó el corazón y otros órganos vitales.
|
Sucesos
Homicidio y no asesinato
Adolescente viola a niña de tres años
Matan en El Salvador a joven trabajador nica
Ensayo de buceo acabó en tragedia
Sucesos insólitos
|