Estéril y sin color de piel Otro dramático relato de afectado por Nemagón
* Bananeros marchan en Chinandega y suplican justicia para paliar secuelas del pesticida Róger Olivas
 |
| RóGER OLIVAS /END.- El campesino Gerardo Vargas muestra sus manos manchadas por falta de pigmentación en la piel debido a uso del insecticida Nemagón y Fumazone. |
|
CHINANDEGA
Su cuerpo manchado por falta de pigmentación en la piel y la esterilidad sexual aparecida en 1980 son consecuencias dejadas por el Nemagón y el Fumazone en el campesino Gerardo Vargas, residente en el municipio de Malpaisillo departamento de León.
Tras participar en la multitudinaria marcha encabezada por el Bufete jurídico Provost & Umprhey, la cual recorrió las principales calles de Chinandega, exigiendo la no derogación de la ley para tramitar los juicios de las personas perjudicadas por el tóxico, Vargas, confió en que triunfarán.
Ingiriendo abundante agua para sofocar el calor chinandegano, este labriego que trabajó durante seis años en las bananeras de El Viejo, Chinandega, relató con tristeza a EL NUEVO DIARIO que escogió ese campo porque ganaba mucho mejor que en los algodonales y en los ingenieros azucareros de este departamento. Quedó estéril Vargas aseguró que junto a miles de trabajadores de las bananeras, jamás se percató de los perjuicios que las transnacionales les causaron cuando aplicaron se forma indiscriminada el tóxico en las plantaciones de la fruta.
“Si hubiese sabido dejo de trabajar, porque aunque necesitaba el empleo, primero está mi salud”, expresó con tristeza este ex obrero del banano. Recordó que el veneno era aplicado por una avioneta y a través de tuberías durante la noche, y el agua que consumían estaba contaminada.
“Trabajábamos en el día y absorbíamos el Nemagón y el Fumazone, los cuales me dejaron estéril, no pude engendrar hijos con mi esposa”, manifestó.Se están muriendoVargas dijo que por culpa de las trasnacionales muchos ex trabajadores de las bananeras mueren lentamente, sin atención médica de parte del gobierno que preside Enrique Bolaños.
El leonés aseguró que junto a miles de ex obreros de las bananeras tienen varios años de luchar por una compensación justa de parte de las compañías norteamericanas, las cuales han dado largas al asunto.
“Confío en Dios y en nuestros abogados que no me voy a morir sin antes conseguir la indemnización que me cuesta sudor y lágrimas”, anotó. Por sus padecimientos, este campesino no labora en el agro, y medio “engaña” su estómago con la ayuda de su esposa que elabora tortillas.
|
Departamentales
La Merced podría desplomarse
La Gigantona y sus personajes en varios museos del mundo
Otro dramático relato de afectado por Nemagón
Occidente se prepara para invierno copioso
Urgen apoyo para rehabilitar escuela
Amplían centro escolar para niños con capacidades diferentes
|