15 de mayo de 2006 17:45 REPORTAJE Violencia y miedo en Sao Paulo
La ofensiva criminal que desde hace tres días azota al estado brasileño de São Paulo dejó ya 81 muertos, 39 de ellos miembros de los cuerpos de seguridad, según un nuevo recuento oficial dado a conocer este lunes. Uncas Fernández / AFP
 |
| Mauricio Cheli / EFE. El pánico inunda Sao Paulo. Ciudadanos se amontonan en la puerta de un autobús, luego que el Gobierno regional adelantara en varias horas el cierre de las actividades para que los empleados regresen a sus casas cuanto antes debido a la ola de violencia en la ciudad. |
|
La violencia y el miedo ganaron el lunes a Sao Paulo en donde al menos 81 personas murieron en los tres días de la guerra lanzada por una poderosa organización criminal contra la Policía del estado más rico y poblado de Brasil.
En un total de 180 ataques murieron 39 policías, 4 transeúntes y 38 presuntos delincuentes, aseguró la secretaría de prensa del gobierno de Sao Paulo. En la madrugada de este lunes se registraron 65 atentados contra objetivos policiales y civiles, en los que fueron incendiados 56 autobuses y baleadas ocho agencias bancarias, añadio la fuente.La policía detuvo a 91 atacantes.
El ministro de Justicia, Marcio Thomaz Bastos, se reunió este lunes con el gobernador de Sao Paulo, Claudio Lembo, y al final del encuentro reiteró que le ofreció toda la ayuda federal necesaria.
"Ofrecí al gobernador por indicación expresa del presidente (Luiz Inacio) Lula (da Silva) toda la colaboración del gobierno federal", dijo el ministro en rueda de prensa.
Lembo reiteró que "agradezco la oferta del gobierno, pero no es necesaria la presencia del Ejército, hasta ahora la policía del Estado cumple eficazmente su misión".
No obstante Bastos aseguró que la Policía Federal estaba trabajando junto a los efectivos policiales de Sao Paulo. "El trabajo conjunto continuará y se extenderá en la medida de las necesidades", subrayó. En estado de sitioEl miedo ganó las calles del Gran Sao Paulo, de 20 millones de habitantes. Terminales de autobuses dejaron de funcionar, compañías de transporte mantuvieron sus vehículos en los garajes y el sindicato de los bancarios pidió garantías para los empleados.
 | | EFE / END. Un preso amenaza con matar a un rehén, en una comisaría de la ciudad de Campo Mourão, estado de Paraná. Los amotinados reclaman un régimen semi abierto en la prisión, agilidad en los procesos judiciales y la liberación de los detenidos en Sao Paulo. |
|
Las acciones son atribuidas al Primer Comando de la Capital, una poderosa organización delicitiva que opera desde las cárceles. La ofensiva habría sido lanzada en represalia por el aislamiento carcelario de sus ocho líderes y el traslado de 757 presos a una prisión de alta seguridad.
La ofensiva incluyó 73 rebeliones carcelarias, 71 de las cuales fueron neutralizadas, según las autoridades.
Al final de este lunes se mantenían los motines en dos de las 144 prisiones de Sao Paulo, que retenían a 16 rehenes. Las rebeliones se extendieron también a cárceles de los estados de Paraná (sur) y Mato Grosso do Sul (centro oeste).
Diez de doce compañías de transporte público guardaron en sus garages 10.000 de los 15.000 autobuses que prestan el servicio en la Gran Sao Paulo, metrópolis de cerca 20 millones de habitantes, informaron medios de prensa.
Por la tarde las paradas de autobuses estaban llenas de trabajadores que volvían temprano a sus casas. Muchos ómnibus pasaban vacíos y no atendían las señales para detenerse.
La mayoría de tiendas, bares y restaurantes estaban cerrados en las principales avenidas de la ciudad, y muchas firmas liberaron a su personal para que regresaran a casa sin inconvenientes.
El primer día de ataques a objetivos civiles -que continuaron a plena luz del día- afectaron a 90 ómnibus incendiados y 13 agencias bancarias baleadas e incluso automóviles particulares, según los medios de prensa, y atemorizó a la población por primera vez desde el inicio de la guerra mafiosa.
El Sindicato de Bancarios de la Gran Sao Paulo solicitó "el refuerzo efectivo y la acción preventiva y de seguridad en las agencias".
Numerosas escuelas de todos los niveles y de todos los barrios suspendieron las clases por la alta ausencia de alumnos a consecuencia de la interrupción del servicio de transporte.
La ofensiva "no se puede parar" habría dicho a las autoridades "Marcola", jefe del Primer Comando de la Capital (PCC), grupo criminal responsable de los ataques, según el diario electrónico Terra Magazine.
El comandante de la Policía Militarizada (PM) paulista, Elizeu Teixeira Borges, contestó en conferencia de prensa el domingo que "no retrocederemos ni negociaremos, y con seguridad vamos a ganar la batalla".
|
Internacionales
Volcán hace erupción en Indonesia
Washington prohíbe venta de armas a Venezuela
Violencia y miedo en Sao Paulo
Baño de sangre en cárceles de Sao Paulo
Crece violencia en un Irak sin gobierno
El mundo al día
|