¿Por qué te vas?
Francisco Javier SANCHO MÁS Dábamos clase juntos en esos días. Es una excelente profesora, o maestra, como tienen la costumbre aún de llamar a sus profesores los alumnos de secundaria. Pero en esos días andaba con un nerviosismo a flor de piel y las lágrimas le salían solas por cualquier dificultad o también por cualquier alegría. Su marido, con el que lleva casada más de 20 años, se iba por seis meses a Miami, en principio por seis meses. Luego, verían. Y eso que las cosas ya no están igual de bien que antes para los inmigrantes en los Estados. Eso es lo que dicen, y cada vez se mira a muchos más de ellos volver con la contrariedad en el gesto después de haber probado suerte y no haber conseguido un buen trabajo. No a todos les pasa, pero parece que las cosas se están poniendo más difíciles....
Manzanas excepcionales
Juan Gelman El presidente W. Bush calificó alguna vez de “manzanas podridas” a los soldados yanquis que torturan y matan civiles en Irak. No deben ser pocas: es larga la lista de las matanzas de iraquíes inermes a manos de las tropas ocupantes que, cubierta por una pesada capa de impunidad tendida por los jefes, sólo ahora se está empezando a conocer. Los marines que asesinaron a mansalva a 24...
Objetivo: ¡El poder!
Mario Urtecho Recién leí en los avisos clasificados que necesitaban contratar a una persona egresada de la carrera de Psicología y que, además, tuviera capacidad de organización, proactividad, actitudes para trabajar en equipo, porte para controlar el estrés, tolerancia a la frustración, capacidad para seguir instrucciones, buena presentación, residente en Managua y edad entre 20 y 30 años. Pensé...
Cuatro bodas y un funeral
Freddy Quezada Uno de los misterios de este país, reto para sociólogos y analistas, es por qué la mayoría de la población condena, censura y repudia a los políticos y el día de las votaciones está desde la madrugada haciendo fila para votar. He visto ancianos y ancianas en la empresa empujando sus andariveles. O es ingenua (siempre le está dando una segunda oportunidad a sus estafadores) o hipócrita...
El baño de los patos
José Carlos García Fajardo Caminaban el Maestro y Sergei cerca del río, contemplando los ánades que se bañaban al atardecer. El Maestro estaba arrebatado ante tanta belleza, elegancia y armonía. Los últimos rayos de sol arrancaban destellos irisados en las plumas azulonas, blancas y verdes de las anátidas que se acicalaban para entregarse al sueño.
- Sergei - le dijo -, así nos debemos preparar para emprender el...
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