Falleció Billy Preston El quinto Beatle
Cantante y teclista de soul, Preston ejecutó el piano en los discos Let it be, Get back y Don’t let me down; también acompañó a los Rolling Stones y a Eric Clapton
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| AFP.- Billy Preston, durante un concierto de los Rolling Stones en Mannheim, Alemania, el 3 de septiembre de 1973. |
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El gigante del blues y el rock Billy Preston, conocido como el quinto Beatle, que se dio el lujo de tocar también con The Rolling Stones, murió este martes a los 59 años en un hospital en Arizona. Conocido como el “quinto hombre” de The Beatles, deja una enorme huella, desde el gospel al pop, del rock al soul, de la música clásica al country. A Preston le cupo el honor de ser el único artista que compartió créditos con The Beatles durante los siete años de existencia de la banda.
Convocado por George Harrison en un intento de sofocar las tensiones intestinas, su inconfundible órgano eléctrico resopló durante todas las accidentadas sesiones de Get back, recuperadas un año más tarde como el disco de despedida del cuarteto, Let it be. El sencillo de Get back, con Don't let me down en su cara B, vio la luz en Inglaterra el 11 de abril de 1969 firmado como “Los Beatles con Billy Preston”. Y su figura inconfundible también se dejó ver en el mítico último concierto de los de Liverpool, el 30 de enero de aquel año, sobre los tejados de Apple.
Nacido en Houston (Texas) en 1946, Billy Preston fue un músico talentoso y precoz que, antes de ser mayor de edad, compartía sesiones de grabación con figuras de la música negra como Ray Charles o Little Richard. En el caso de la cantante de gospel Mahalia Jackson, su primera colaboración se produjo a los diez años.
La amistad con Harrison propició su participación en varios trabajos en solitario del ex Beatle (incluyendo el célebre Concierto para Bangladesh), pero también en las discografías de John Lennon y Ringo Starr. Los mismos Jagger y Richards también se sintieron fascinados por su personalidad arrolladora y le llamaron para el famoso Can't you hear me knocking, del disco Sticky fingers (1971). También con los Stones grabó un año más tarde el tema Shine a light y, sobre todo, el controvertido álbum Black & blue, de 1976, que siempre encontró detractores furibundos. Preston participó, de hecho, en el primer concierto de los Rolling Stones en España: el 12 de junio de 1976 en la Monumental de Barcelona.
También en solitario gozó de momentos gloriosos, como en los casos de Outta space (premio Grammy al mejor tema instrumental de 1973), Will it go round in circles o Nothing from nothing. En 1970 había elaborado junto a Quincy Jones la banda sonora de Me llaman Mr. Tibbs y también triunfó a dúo con Syreeta Wright y el tema With you I'm born again. Pero su mayor éxito en la faceta de compositor llegó en 1974 con You are so beautiful, una trémula balada que Joe Cocker no ha dejado de interpretar en estos últimos 30 años.
La vida privada de Preston, en cambio, resultaba bastante menos edificante que su trayectoria artística. La adicción a la cocaína y algunos robos menores le costaron una sentencia de cárcel en 1992, que pudo sustituir por nueve meses de estancia en un centro de rehabilitación. Cinco años más tarde, un jurado de California le impuso una pena de tres años por un delito de violación. Por fortuna, pudo rehacer su carrera participando en giras de Steve Winwood y Eric Clapton. Con este último organizó el concierto de homenaje a George Harrison, el 29 de noviembre de 2002 en el Royal Albert Hall de Londres. Escuchar hoy su interpretación de Isn't it a pity (¿No es una pena?) resultará un ejercicio muy emocionante para sus múltiples seguidores.
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