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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Domingo 11 de Junio de 2006 - Edición 9275
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Víctor Hugo Tinoco contextualiza un nuevo antiimperialismo

Hay mucha hipocresía en la relación con Estados Unidos

* “Si a Daniel Ortega lo invitaran al Departamento de Estado, no tardaría ni cinco minutos en agarrar un avión e irse para allá”, dice
* Bancada del MRS negociará con todas las expresiones políticas

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Hay mucha hipocresía en la relación con Estados Unidos  - Foto
Miguel Molina / END.- Víctor Hugo Tinoco, primer candidato a diputado de la alianza MRS.

Como dice la canción de Carlos Mejía Godoy, “… se salió del seminario pa’ meterse a la guerrilla…” Eso le ocurrió al candidato a primer diputado nacional por la alianza Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Víctor Hugo Tinoco. Sociólogo, ex seminarista, ex vicecanciller, ex miembro de la Dirección Nacional y disidente del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), fue expulsado de este partido, luego de cuestionar el liderazgo de Daniel Ortega y oponerse a su candidatura para presidente. Tinoco se declara antiimperialista, aunque dice que “los tiempos han cambiado y hay que dialogar con el ‘enemigo de la humanidad’, en aras de establecer nuevas y buenas relaciones con Estados Unidos”

Votó por el pacto libero-sandinista por disciplina partidaria y no por convicción personal. Aunque le criticaron en el pasado de ser de la línea dura del Frente Sandinista, se considera de izquierda moderada y se define como un antiimperialista de principios y no de discursos electorales.

“Ulises”, seudónimo con el que se le conoció en la clandestinidad, considera que la prioridad del próximo presidente y de los diputados en la Asamblea Nacional es terminar con la pobreza y el desempleo que aqueja a más de la mitad de los nicaragüenses. Para Víctor Hugo Tinoco, el discurso internacional antiimperialista de su antiguo “compañero de lucha”, Daniel Ortega, está pasado de moda, sobre todo en un ambiente electoral muy distinto al de los años 80.

Tinoco define al gobierno de George W. Bush como “un representante de conservadores ablandados por el contexto internacional”.

Está convencido que dialogar y tratar de convivir con Estados Unidos es necesario, pero esto no significa ceder la soberanía de Nicaragua; además, tampoco se puede permitir la injerencia de funcionarios norteamericanos en los asuntos internos de Nicaragua.

“Si se han entrometido (funcionarios de Estados Unidos) en nuestros asuntos, es porque nosotros mismos lo hemos permitido”, señaló Tinoco, al tiempo que reiteró que su antiimperialismo es de principios y no de discursos electorales.

Usted fue vicecanciller del gobierno sandinista, y como tal, participó en las conversaciones de paz en Manzanillo, México, en los años 80, con el gobierno de Estados Unidos. ¿Cómo es la relación con Estados Unidos en esta nueva etapa?
Nos guste o no, Estados Unidos y Nicaragua son vecinos. Pero somos naciones soberanas, independientemente de la proximidad. Creo que el sentido común y político nos indica que con un vecino debemos tener buenas relaciones en la medida de lo posible, manteniendo posiciones de dignidad y soberanía.

Algo de eso se trató de hacer en los ochenta, pero en esa década vivíamos una coyuntura que no es la de hoy. Mientras en Nicaragua y Centroamérica se vivía un proceso revolucionario, en Estados Unidos se vivía un proceso reaccionario, de conservadurización del pensamiento político. Se estaba saliendo de los demócratas de (el presidente Jimmy) Carter, pasando a los neoconservadores ultrarradicales de (Ronald) Reagan. Fueron dos fenómenos contrarios que hicieron muy difícil la posibilidad de un entendimiento político.

Sin embargo, creo que ahora es distinto. Podemos sostener una posición de soberanía, y al mismo tiempo hacer un planteamiento de relaciones de amistad y de cooperación con Estados Unidos.

¿Ya no es Estados Unidos el enemigo de la humanidad?
Nosotros debemos priorizar la solución de los problemas de los pobres, de la gente, que es generar empleo, dar buenos salarios. La prioridad no es el discurso internacional antiimperialista. La prioridad de cualquier político y cualquier sandinista es cómo le aseguramos a este pueblo empleo digno, con salario digno, que no sea sólo la maquila.

Ahora yo no puedo hacer del problema internacional, el problema fundamental de Nicaragua, pues éste es salir de la pobreza y crear empleo, y para eso debo buscar cómo tener buenas relaciones con Estados Unidos, Cuba, Venezuela, Francia, con el que sea.

¿El actual gobierno de Estados Unidos viene siguiendo los lineamientos de los 80, siendo que el padre del actual presidente fue vicepresidente de Reagan y posteriormente presidente?
No. Hay una diferencia fundamental. Reagan consideraba a todo izquierdista un enemigo. (George W) Bush, después de los ataques del 11 de septiembre (de 2001) dijo que el que no esté conmigo, está contra mí. Pero tres años después, es un hecho que la administración norteamericana está dando un giro orientado a la aceptación de los gobiernos de izquierda.

En la esfera internacional se ha abierto una ventana de oportunidad para que los pueblos puedan, con gobiernos de izquierda, pero una izquierda democrática y amplia, tener una ventana de oportunidad para no ser aplastada por la maquinaria imperial.

¿Esa izquierda no la representa Daniel Ortega?

Creo que en lo fundamental, Daniel Ortega está levantando el mismo discurso y la misma lectura de la situación que existía en los años 80, (porque) para Daniel el discurso internacional va primero y después el problema de la gente.

Usted fue diputado del FSLN, y en su momento votó a favor del pacto entre su partido y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) para reformar la Constitución y repartirse los cargos en los poderes del Estado. ¿Qué confianza pueden tener los votantes de que como diputado del MRS no va a suceder algo igual?
Si alguien se opuso al pacto que firmó Daniel Ortega con Arnoldo Alemán a espaldas de la Dirección Nacional (del FSLN) --yo era miembro de la Dirección Nacional--, fue el grupo de Mónica Baltodano, Carlos Fonseca, José Gonzáles y Víctor Hugo Tinoco. Por esa oposición al pacto, fui defenestrado de la jefatura de la bancada sandinista en la Asamblea Nacional.

En el Parlamento mi posición está por escrito. El partido había decidido estar a favor del pacto, pero desde 1998 hasta 2000, cuando se firmaron las reformas constitucionales, yo estaba contra del pacto.

El voto que yo doy no es mi posición personal, era la posición del partido, que estaba obligado a hacerlo así, si no quedaba fuera.

En la consulta popular del Frente Sandinista en 2001, a usted se le criticó de ser muy complaciente con Daniel Ortega
Yo he tenido un liderazgo en el sandinismo, y estoy seguro que lo sigo teniendo. A mí me trataron de sacar de la Dirección Nacional varias veces, pero nunca pudieron, inclusive después de que me opuse al pacto. Siempre tuve posiciones claras en contra del pacto, y por eso me fueron marginando y apartando de eso, no puede caber la menor duda.

Sus constantes contactos con funcionarios del Departamento de Estado hacen ver al MRS como un proyecto de Estados Unidos para dividir al Frente Sandinista. ¿Qué responde a eso?
Hay mucha hipocresía en esa crítica. Si a Samuel Santos, Secretario de Relaciones Internacionales del Frente Sandinista, lo llama la Embajada norteamericana, va rápidamente a reunirse con ellos, y si a Daniel Ortega lo invitaran al Departamento de Estado, no tardaría ni cinco minutos en agarrar un avión e irse para allá.

Nosotros somos sinceros, no queremos enfrentarnos con los Estados Unidos, queremos resolver los problemas de la gente. No queremos reeditar el enfrentamiento de los años 80. Hay espacio para desarrollar un programa económico y social de centro izquierda en este país.

La prioridad es resolver el problema del empleo y los salarios. Es no estarse enfrentando a los Estados Unidos ni acabar con el imperialismo a nivel mundial.

¿Cómo se puede criticar el discurso antiimperialista de Daniel Ortega, cuando vemos al embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, y funcionarios del Departamento de Estado ayudando a diferentes candidatos a la presidencia?
Están haciendo esfuerzos directos para que gane Eduardo Montealegre, eso es obvio y es injerencia. Nosotros estamos en contra de toda forma de injerencia. El que desde afuera esté apoyando a Eduardo Montealegre o a Daniel Ortega es injerencista.

¿Por qué hay injerencia?, porque este país es pequeño, débil y desordenado, con grandes conflictos y contradicciones internas, donde todo el que pasa por la calle se mete a hacer lo que quiere, porque no somos capaces de resolver nuestros problemas.

Mientras no controlemos a los demonios que tenemos dentro, a los caudillos que se quieren entronizar(...), porque yo detesto el continuismo, no puedo aceptar la continuidad de Daniel Ortega.

Pero la aceptó durante diez años en los años ochenta.

Pero luchamos para cambiarlo desde 1990. Se lanzó la Vilma Núñez como candidata en el 96, yo en 2001, y ahora que estábamos haciendo el tercer intento ya no quisieron competir. Tuvieron miedo de la propia base sandinista.

¿Cuál va a ser la agenda si llegarán a la Asamblea Nacional?
Hay dos tipos de agenda. La agenda política institucional y la agenda económica. La agenda política institucional es básicamente desmantelar el pacto (libero-sandinista), que es disminuir el montón de gente ineficiente y sin razón del Poder Judicial y el Consejo Supremo Electoral, gente que gana enormes salarios sin necesidad.

En lo económico hay que meterse a la creación de un banco de fomento que permita impulsar el pequeño turismo, a la pequeña empresa, sector de artesanía. Tenemos compromiso claro con la creación de un banco de fomento.

¿De dónde vamos a sacar los “riales”? Hay tres fuentes clarísimas: primero, de los Certificados Negociables de Inversión, Cenis. No hay que seguir pagando los Cenis como los está pagando este gobierno, eso es una zanganada, salgan golpeado los del Bancentro o los del Interbank, no me importa quién, pero no hay que pagarlos más.

Segundo, con la reducción del Estado sumado a los 250 millones de dólares de los Cenis, con ese dinero adquirís un préstamo puente internacional de 300 millones de dólares.

¿Podríamos ver a una bancada del MRS negociando con el FSLN?
Podríamos ver a una bancada del MRS negociando con todas las fuerzas, con los (diputados) que saque Eduardo Montealegre. Negociando con todas las bancadas para ver cómo cambiamos este país.




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