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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Martes 12 de Septiembre de 2006 - Edición 10900
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2015 nos encontrará hundidos en el mismo subdesarrollo

Nicaragua y las inalcanzables Metas del Milenio

Una década después de firmar las Naciones Unidas los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM, y a menos de cinco años de la fecha pactada para sacar al mundo de la pobreza y el subdesarrollo, año 2015, Nicaragua se encuentra avanzando lentamente hacia los fines planteados, sin esperanzas reales de alcanzar las metas consignadas en el año 2000. Los planes asistenciales no garantizan, ni pueden garantizar un desarrollo sostenible


Nicaragua y las inalcanzables Metas del Milenio - Foto

Nicaragua no será territorio libre de pobreza en el año 2015. La fecha propuesta por todos los países de las Naciones Unidas en el año 2000, cuando se firmaron los Retos de Milenio como plataforma para rescatar del subdesarrollo a los pueblos del orbe, llegará sin que el país haya alcanzado a plenitud el compromiso de hace una década.

Así lo estiman múltiples voces expertas en la materia, contrario al discurso oficial y al optimismo del gobierno del presidente Daniel Ortega, que anunció en este año que el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM), erradicar la pobreza y el hambre, se había cumplido con los esfuerzos reales y proyectos sociales de su administración.

Los ocho objetivos, con compromisos cuantificables, buscan: erradicar el hambre, alcanzar la educación primaria universal, la equidad entre los géneros, bajar la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el Sida y otras pandemias, así como promover el cuidado ambiental y fomentar la asociación mundial. Sobre esa plataforma, cada país adoptó sus propias metas nacionales.

“El cumplimiento de los ODM está encontrando dificultades, porque primero la situación de por sí de Nicaragua, como el segundo país más pobre de la región, es una situación bastante precaria para poder tener suficiente financiación y capacidad de resolución para lograrlo”, afirmó el 12 de agosto de este año, el entonces representante del PNUD en Nicaragua, Alfredo Missair, 12 de agosto de 2010.

"Nosotros tenemos el compromiso de avanzar hacia las Metas del Milenio, lo que pasa es que cuando se definieron, la comunidad internacional no tomó en cuenta que se iba a dar un disparo en los precios del petróleo, que llegó a costar 160 dólares y en el año 2000 el barril rondaba los 26 dólares", dijo Bayardo Arce asesor presidencial para Asuntos Económicos el inicios de noviembre pasado, al hablar del estado de avance de los ODM.

Nicaragua, por su parte, acordó reducir el porcentaje de la población que vive en pobreza extrema, partiendo de una base de 19.4 por ciento de pobreza extrema de 1993, hasta alcanzar la meta de 9.7 por ciento de la población en 2015.

La meta que se estableció fue reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas cuyos ingresos fueran inferiores a un dólar por día.

Y en cuanto al hambre, el objetivo era reducir el porcentaje de niñez menor de 5 años con bajo peso y desnutrición global, partiendo de una cifra de línea de base de 1993, de 11.5 por ciento, y alcanzar bajarla a 5.9 por ciento en 2015. La meta era reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre.

Sobre el cumplimiento en Nicaragua de los ODM hay tres posiciones: la que indica que no se ha avanzado del todo, otra que el avance es lento e incierto y la versión oficial, que indica que se galopa ventajosamente a las metas fijadas para el año 2015

Visión oficial

En agosto de este año, un estudio de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (Fideg), informó que Nicaragua disminuyó la pobreza extrema en 7,5 por ciento entre 2005 y 2009.

De acuerdo con el estudio, la población en pobreza extrema bajó de la barrera del 10 por ciento, al afectar el año pasado a 9,7 por ciento de la población frente al nivel de 17,2 por ciento de 2005, explicó Alejandro Martínez Cuenca, responsable del estudio.

En términos absolutos eso se tradujo en que 327.437 habitantes de esta nación abandonaron el rubro de quienes padecen pobreza extrema, para subir al segmento de la pobreza, de acuerdo a los resultados de esa encuesta.

El estudio fue elaborado con asesoría del Banco Mundial y el financiamiento de Suiza y Holanda, y precisó que la pobreza general en Nicaragua se redujo en 3,6 puntos, al pasar durante el periodo analizado de 48,3 por ciento a 44,7 por ciento.

El gobierno del presidente Daniel Ortega resaltó de inmediato que la reducción de la pobreza se debe a los diferentes programas sociales implementados por su gobierno.

Ortega desarrolló desde 2007 programas “Hambre Cero” que ha beneficiado a unas 70.000 mujeres campesinas que son jefas de hogar, con recursos animales de corral y semillas. Además impulsó, entre otros, el Plan Usura Cero, que otorga micro créditos a mujeres pobres de las ciudades, así como programas para brindar techo a más de 250.000 familias, viviendas sociales para trabajadores del Estado, calles para barriadas y poblados rurales y subsidio eléctrico a zonas marginadas.

Martínez enfatizó al presentar el informe el 30 de agosto, que la encuesta no midió las causas de la reducción, sino que se limitó a aplicar el consumo alimenticio como medida de bienestar, que es el método recomendado por el Banco Mundial.

Explicó que de acuerdo con el método utilizado, la línea de pobreza extrema se aplica a quienes disponen apenas de unos 64 centavos de dólar, para garantizar la ingesta de 2.295 calorías diarias.

Consumir por encima de esta línea hasta alcanzar aproximadamente 1,60 dólares diarios sitúa a las personas en pobreza.

El estudio reveló también que de una población actual de 5,8 millones de habitantes el número total de personas en situación de pobreza en Nicaragua aumentó en cifras absolutas, por el crecimiento natural anual de la población.

En 2005 vivían en pobreza 2,48 millones de los 5,4 millones de los habitantes del país ese año, mientras que en 2009 las personas en esa situación eran 2,56 millones, de una población total de 5,7 millones

¿Cero avance?

El sociólogo y economista Cirilo Otero es categórico en afirmar que una década después no se ha avanzado en el cumplimiento de los ODM. Mencionó cuatro aspectos que a su juicio confirman su visión del asunto, siendo el primero que Nicaragua ha aumentado el área de producción y la productividad por área solamente en productos de agro exportación y no en alimentos que pueden paliar el hambre de los nicaragüenses.

Lo segundo es que quienes producen alimentos básicos no reciben financiamiento ni privado ni estatal y que lejos de ello, lo que ha habido “es una campaña de carácter partidaria-estatal-electoral alrededor del programa Hambre Cero, el que no se enmarca dentro de una política pública, pues no tiene visión de largo plazo y no es auto-sostenible”.

Lo tercero, a su criterio, es que hay un retorno al mercado productivo de gente que tiene práctica y cultura productiva, “porque los jóvenes de las últimas dos generaciones no están quedándose como propietarios de la tierra en el interior del país, sino que están migrando hacia otros países”.

“Nicaragua con estos puntos es vulnerable a padecer hambre y no hemos avanzado en mayor cosa por dos razones: una es que ahora somos más y producimos menos y la otra es que aún teniendo tierras, como dice el Magfor que tenemos 550 mil manzanas que tienen vocación agrícola y agropecuaria, no se usan por falta de financiamiento, capacitación e incentivo a la producción”, dijo Otero.

Al referirse a las cifras de reducción de la pobreza presentadas por el Fideg, Otero dijo que aunque el trabajo de medición fue correcto, no se puede afirmar que ha habido un avance sustantivo, pues los números varían de acuerdo a la manera en que se mide la pobreza.

“Esa medición se hizo a través del consumo y si vos investigas la pobreza por la vía del consumo te da un resultado, si es por la vía del ingreso te da otro, si revisas por las necesidades básicas insatisfechas es otro, y si lo haces por las condiciones socioeconómicas en que la gente se encuentra, tenés otro”, explicó.

Es, por ello, según Otero, que  si en la semana o quincena que llegó la encuesta la gente había recibido donaciones de zinc, gallinas, vacas o cerdos de Hambre Cero o préstamos colectivos de Usura Cero, principalmente en las zonas rurales, “inmediatamente lo que te contestan es que están mejor y ahí es donde ha estado el asunto que refleja esa medición”.

“El problema es que la gente se queja de la insostenibilidad de los beneficios, porque por ejemplo donaciones o regalos como el Bono Solidario nadie sabe cuánto va a durar, lo único que está claro es que si el actual gobierno sale del poder, se termina, es decir esa mejoría que se siente, se va de nuevo”, dijo

Avance lento

A criterio del sociólogo Óscar René Vargas, Nicaragua avanza a un ritmo tan lento de desarrollo económico, que necesitará al menos 15 años más y con reservas, para alcanzar las metas propuestas hace una década.

El incumplimiento de las metas es el resultado de sumar todos los aspectos, medidas adoptadas y no adoptadas, por los gobiernos en el poder desde la firma de los acuerdos en el año 2000 hasta la fecha.

La recesión económica mundial, la contracción interna económica acentuada por crisis políticas crónicas y desastres naturales, y recientemente la pérdida de una vital cooperación internacional por asuntos políticos, han conspirado para que Nicaragua, uno de los países más pobres de América Latina, se aleje de las Metas del Milenio.

“Nicaragua va atrasada en todas las metas del milenio y al ritmo que vamos podríamos cumplirlas en 2025 ó 2030, porque entre 1990 y 2004, Nicaragua tuvo un crecimiento del 3 por ciento y con ese ritmo no podemos cumplir con esas metas, tendríamos que tener un crecimiento sostenido de más de 5 por ciento anual hasta 2010”, observó Vargas.

Autor de dos libros sobre la materia, “Nicaragua 2015, Los Objetivos de Desarrollo del Milenio” y “Centroamérica, las metas del Milenio”, Vargas estima que el poco crecimiento económico anual promedio, el crecimiento proporcional de la población que demanda alimentos y recursos, la insuficiente asignación de recursos económicos para la creación de fuentes de empleo, la corrupción estatal y la prioridad de medidas macroeconómicas ante demandas sociales, han limitado a Nicaragua a alcanzar la meta de la reducción de la pobreza desde hace una década.

“Hay avances, eso no se puede obviar, pero no son los esperados con los ODM y no se acercan a la meta de 2015”, reconoce, al tiempo que desconoce que el país haya alcanzado la meta de la reducción de la pobreza por el método usado por el Fideg para medir el nivel de consumo.

“El métodos para medir la pobreza, de las Necesidades Básicas Insatisfechas que mide calidad de vivienda, hacinamiento, salud, empleo y alimentación; según la Cepal, reflejó que Nicaragua está en el 68 por ciento de pobreza”, dijo Vargas.

“El otro método es el del ingreso, que señala que una persona para no ser pobre requiere un salario equivalente a dos veces el equivalente del costo de la canasta básica de 53 productos y entonces quien recibe solo el salario de una canasta, ya es pobre”, explica.

“Y el otro método es el de la canasta básica alimentaria, inventada en tiempos de Enrique Bolaños, pero respaldada por el Banco Mundial, que es la que mide el acceso a la mitad de una canasta básica, es decir alimentos, sin meter los 53 productos y lo reducís a 23 y cuando lo medís así, bajas de 60 por ciento a 40 por ciento la cifra de pobreza”, critica.

“Es una manera de camuflar un logro, es un juego porque vas a encontrar menos pobreza cuando la gente está recibiendo cosas y los datos trabajados estadísticamente son correctos, pero se mide una característica, no la realidad global”, dijo. “Es querer saltar obstáculos de manera superficial y no muy honesta”, aseguró Otero.




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