nov 18, 2006
El legado de María Augusta Peñalba:
Tito Leyva
“La cerámica es el primer texto que habla sobre la historia”
Diego Barraza es un comunicador afortunado por la herencia familiar; su abuela, María Augusta Peñalba, le entregó en custodio antes de morir, una valiosa colección de 600 piezas de cerámica y lítica precolombina de Nicaragua, su legado cultural de invaluable bien social.
Peñalba, que amaba el arte y profundizaba en la investigación natural, con el esmero de una artista logró crear la colección que compartió a instancias en el seno familiar y ahora comparte para el disfrute del patrimonio cultural. “Me he visto con una bendición y un reto, pero también con una responsabilidad”, confiesa complacido Barraza.
María Augusta Peñalba, hermana del maestro Rodrigo Peñalba, fue una mujer de belleza extraordinaria, apasionada, altruista, emprendedora y una gran promotora cultural, que supo intuir en la conversación y en sus viajes, compartiendo con los amigos y artistas, y en el mundo diplomático del entorno de su esposo, un destino para el arte, y la cerámica fue su bien natural. Fue periodista y una cronista acuciosa al presentar los quehaceres culturales de los países que conoció.
“La colección consta de 600 piezas y abarca todo el periodo pre-cerámica y cerámica de Nicaragua, 800 años antes de Cristo hasta la Conquista en 1500”, refuerza Barraza, para manifestar que está comprendida toda la vertiente del Pacífico nicaragüense, la mayoría de tipología museística, hay lítica, punta de flechas, tipo cloby (piedras prehistóricas)”.
María Augusta Peñalba escribe de la etapa: Bicromo en zonas del 500 a.C. al 1500 d.C.
“Una pieza de cerámica tipo ‘lagarto’ que era usada como incensario para ritos sagrados y compuesta de dos partes. Toda tiene 16 pulgadas de altura y 34 pulgadas el diámetro de la tapa. Barro color crema, la base tiene forma de copa con orificios en forma de cruz y 4 lagartitos como sosteniendo la base a la que están adheridas bolitas del mismo barro. La are de arriba o tapa es en forma de cono y llena de las mismas bolitas de barro, dicen que simulando la piel de un lagarto, otras personas dicen que es la tierra y el firmamento y sus estrellas. Remata la pieza un metate o piedra de moler maíz, alimento de los indígenas, sobre éste y puesta a lo largo sobre ella sentada una india completita sin ropaje. En la cabeza lleva un lagartito que baja por su nuca y cuya cola se extiende pegada ella hasta el borde de la tapa del incensario. Pieza nítida y entera”.
A través de la Asociación de Cooperación Cultural, Icones, que fundó Barraza con Ferran Cabrero, se conformó un proyecto para la creación del Centro Cultural-Casa Museo de las Culturas Indígenas de Nicaragua, que tiene como objetivo convertirse en un centro comunal de promoción, participación, consolidación de identidad de las culturas indígenas de Nicaragua; además, será una herramienta detonante de desarrollo para la comunidad con posibilidad de ser una experiencia piloto para otras comunidades de Nicaragua señala Barraza.
“El proyecto es para que la colección logre contribuir a la sociedad nicaragüense, para la identidad, la investigación y el disfrute estético de las grandezas que hicieron los pobladores originales de lo que hoy se conoce como Nicaragua”, puntualizó.
“La colección no sólo se puede valorar por cada pieza, sino por el trabajo de consolidación de la misma, pues se logran apreciar las diferentes tipologías y desarrollos líticos, pese a que están fuera del contexto arqueológico, agregó.
Barraza ha confiado en el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, UCA, para realizar el inventario de la colección y registrarlo en la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural. El IHNCA-UCA es un proyecto social que promueve y protege el patrimonio cultural y fomenta la identidad, dijo Barraza.
“El objetivo de las alianzas es que la colección sea apreciada, expuesta e investigada, pero con un nivel adecuado de protección e iluminación de cada pieza. La colección es un reflejo de lo que fue y de lo que es, pues se manifiestan objetivos históricos, estéticos, arqueológicos y muchas lecturas que pueden aportar”, indicó
Finalmente, en la justificación del proyecto se afirma que al mantener el patrimonio cultual que es la Colección de Cerámica Precolombina de Nicaragua: “María Augusta Peñalba” se estará apoyando la implementación de la Convención Unesco sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, exportación y es transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales (1970). Esta convención pretende proteger los bienes culturales del robo, la exportación ilícita y la enajenación ilegal.
Apoyan este proyecto entre otros: Margarita Vannini, Directora del IHNCA-UCA, la Casa América de Cataluña y el Centro de Estudios Precolombinos de la Universidad Autónoma de Barcelona.
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