nov 18, 2006
A un joven poeta enamorado
Edwin Yllescas Salinas
Entiéndelo muchacho, si tratas de agradar a tu dama
si quieres volver a lo adormecido en ella
Si lo dormido lo sospechas pendiente de vos
y tus sueños presienten el insomnio en ella
Si aun equivocado como podrías estarlo
quieres volver, hazlo sin demora alguna
Te diré qué cosas debes omitir en el trato con la donna
Los poemitas de amor petrarco, eso lo primero, olvídalos
a lo ido no le cantes canciones de octava
La Corte de Amor, es severa. Lo gozado día y noche déjalo en su gozo; no lo perturbesel gozo recordado no abre corazón alguna vez cerrado
Ocúpate de su cuerpo; muérdelo en su placer, en su gozo
canta las maravillas esperándola en el tuyo
Se admite la quimera, dile siempre fue suyo
Olvida lo timorato; háblale con tus envidiables palabras
y si no las posees, invéntalas o presta el tintero
Los Argensola, finitos finados no te darán Gracia en la mano
mejor, convierte en nuevo Argensola, Bartolomé o Leonardo
da lo mismo; ellos vivirán en vos
Cada día (mejor si es noche de lobos) mansa, redomada
muerta de sed de pies a cabeza volverá jadeante a tu cuerpo
No ocupes la poesía para recuperar lo que en vida, vida te quitó
Mejor convierte la tuya en nueva poesía, podrás abrevar salobre.
29, 07, 06
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