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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Viernes 15 de Diciembre de 2006 - Edición 9457
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Las películas, los necroshow y la vieja Bagdad


Las películas, los necroshow y la vieja Bagdad - Foto

Es un asunto muy delicado/ el de la pena capital
porque además del condenado/ juega el gusto de cada cual ...

Joaquín Sabina

La prensa internacional está a la espera de la transmisión en vivo de uno de los capítulos más morbosos de la historia, como a la espera de una escena con el mejor estilo de las películas holiwoodenses del Oeste con Lee Van Cleeff y Clean Estwood, se trata de “La horca”.

Cuando los vaqueros del mundo, conducidos por el Sheriff Bush y sus secuaces, salieron rumbo a Irak, le justificaron a las naciones diciendo que su caballería iba al rescate de la humanidad porque el bandido Hussein tenía armas de destrucción masiva. Mintieron. La cirugía militar fracasó desde el principio, no fue rápida ni limpia. Encontraron una resistencia inesperada, no por heroica menos dolorosa; sin embargo, Alá es grande, más grande que los invasores, dicen los iraquíes.

Doble ataque

La invasión es también una acometida al mundo de lo imaginario. Sabemos que Oriente Medio es el resultado del proceso inicial de construcción de la historicidad de toda la humanidad, cuna de las primeras culturas. Es la zona donde se desarrolla el aspecto mágico-poético del Génesis; donde pudo estar el Edén, la Torre de Babel, el mundo de Scherezada, el de Aladino, Jazmín, las alfombras voladoras, las flautas encantadas, las lámparas maravillosa, las esencias, los ciervos irisados; los puertos donde el joven Simbad mercara joyas, sedas y especies, etc. El embate imperial de lessa humanidad es doble; sobrelleva la intención de imponer un espíritu occidental único, plano, basado en el consumo y el egoísmo uniforme mediante la ruta militar. Recordemos las escenas de saqueo a los museos recién iniciada la invasión. Los elementos exógenos de una sociedad, tan nueva y efímera como la estadounidense, que llegan a instalarse en una civilización originaria, corrompen, entre otras cosas, el proceso de desarrollo cultural, que es mucho más lento que las explosiones de las bombas.

La situación es tan grave y semejante a la imposición europea en nuestra América, donde el exterminio, además de humano fue de idiomas, conocimiento, mitos, leyendas y de dioses. Impusieron sobre nuestra espiritualidad basada en la naturaleza un crucifijo sustentado en el escarnio, el sacrificio humano y el martirio; pero, ése es otro tema.

Aladino en Disneylandia

Occidente ha intentando por muchos medios homogeneizar la diversidad cultural inyectando elementos forasteros a otras culturas; o, apoderándose de elementos no occidentales para deformarlos; los daña transformándolos en moda, en comercio, etc. Por ejemplo, podemos ver la producción disneydiana de Aladino convertida en historia distorsionada y caricatura con harta banda musical occidental; con lo cual, muchos de los consumidores, en general niños, terminan creyendo que Aladino es un invento Disney.

Para que Disney tuviera la capacidad de crear algo semejante tenía que haber nacido en algún lugar de la Mesopotamia y contar con el amparo de una cultura milenaria; pero, Alá sigue siendo grande y Aladino sigue perteneciendo a Las mil y una noches, pese a los esfuerzos grotescos del capital por occidentalizar los genios de las lámparas y las botellas. Eso, sólo por poner un ejemplo, igual sucede con Pocahonta, Mulán y otros. La producción de Disney dista mucho de las viejas realizaciones de Paolo Pasolini en El Decamerón.

Ay, pero dejadme / que yo prefiera
¡La hoguera! ¡La hoguera! (Sabina)
Volviendo al caso del condenado. El Sr. Bush ha dicho que la condena a muerte del Sr. Hussein es un importante triunfo para la democracia iraquí. Durante el proceso de juzgamiento vimos en la prensa a Hussein como un hombre consternado, siempre con su cara derrumbada por la aflicción que produce la muerte inminente. En algún momento, en su certeza de muerte Hussein pidió que si era condenado lo mataron a tiros; por su puesto, tal petición no es posible complacer, ya que, el que ordena la condena dicta la forma, no el condenado. Si se tratase de un necroshow, como parece ser, la hoguera no estaría mal; la prensa estaría más complacida y el morbo de los perversos satisfecho. Además, sería un “chic” de la postmodernidad. En fin, la horca es la horca.

El reo fue condenado por sus desmanes como dictador; pero sucede que, cuando el ejército invasor ha sido denunciado con pruebas por muerte o tortura, condenan a uno o dos soldados a cumplir algunos meses de cárcel. Esto tampoco hace inocente a Hussein, pero sí, ciega a la justicia.

Cuando el condenado tenga las manos atadas y la soga al cuello, con seguridad nadie lo salvará a última hora como en las películas. Claro, Hussein es insalvable, por ahora; aun los cambios que se avecinan en la Casa Blanca y el Congreso estadounidense, ocasionados por la derrota republicana, podrían ser el campanazo que haga que el nudo no arrecie. Sin embargo, el ex dictador puede morir, pero la ocupación continúa.

Datos de la primera semana de noviembre de 2006, dicen en diferentes medios, que la cantidad de civiles muertos en Irak es de 665.000, entre marzo 2003 y julio 2006, según un estudio realizado por la universidad norteamericana John Hopkins y por la escuela iraquí de medicina Al Mustansiriya de Bagdad, publicado en la revista médica británica Lancet. Por su parte, Acnur considera que el número de desplazados en Irak, a causa de la violencia post invasión, es de 754.000 personas, según informe del 20 de octubre, 2006.

Así pues, el necroshow será repugnante, pese a las declaraciones de la Iglesia Católica o de Dalai Ilama. El reo pudo haber sido condenado a la silla eléctrica, a la inyección letal, al paredón, etc.; pero, eso en nada cambia la dura realidad del pueblo iraquí que sufre una condena cotidiana.

Próximamente Bush dejará la Casa Blanca y seguirá jugando golf impunemente, dejando a su paso una estela negra en la política internacional estadounidense que no se diferencia en mucho de lo sucedido en Vietnam.

Por su parte, Irak tendrá un ahorcado y cientos de torturados. La humanidad quedará con una de las betas de destrucción más grande de los últimas décadas, un daño difícil de solventar, una violación a Scherezada, a las mil y una noche. Mil y una noches para la malicia/ mil y una noches de intimidación/ mil y una noches de fuego y codicia,/ mil y una noches sin dios ni perdón/ (... ) Que solo está Sihué/ de amor y de fe./
... ¿Qué tal sigue usted? (Silvio R.).

* Narrador y poeta salvadoreño, residente en Costa Rica




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