Por su novela Doctor Pasavento La Real Academia Española premia a Enrique Vila-Matas
BARCELONA / EL PAÍS
El galardón, dotado con 25,000 euros y una medalla de oro conmemorativa, lo concede cada dos años la institución que le da nombre a obras de creación o de investigación lingüística.
La noticia le llegó al novelista, afincado en Barcelona, en un momento muy especial de su vida. Vila-Matas está a punto de concluir su nuevo libro, un volumen de relatos que trata sobre el vacío existencial y las distintas formas de llenarlo.
La obra representa cierto regreso a sus orígenes literarios al estilo de Suicidios ejemplares, título de una recopilación de cuentos suyos publicada en 1991.
“Este año tuve un colapso físico importante. Salí de la enfermedad con menos peso, en todos los sentidos. Tuve la sensación de que heredaba el trabajo de un escritor antiguo y que tenía que gestionarlo. Recibo este premio con esa distancia, porque considero que ahora hay una nueva persona en mí”, explica Vila-Matas, quien deja claro que no se trata de una ruptura.
En su narrativa seguirán siendo muy importantes, por ejemplo, los motivos metaliterarios, emblema de su escritura. “Había llegado a un abismo del que tenía que salir. No quiero abrir expectativas, pero este momento es el inicio de una nueva etapa. Eso no significa que desecho lo anterior, sino que tomo lo bueno y lo mezclo con nuevas experiencias, que afectan a toda mi vida. Por ejemplo, hace tres meses leí con mucha intensidad un texto que no quiero relevar; nunca había leído con esa intensidad.
No me creo otro totalmente diferente, pero sí hay un diálogo entre el que fui y cómo me siento ahora”, explica con calma Vila-Matas. El escritor señala otra herencia positiva de su crisis de salud: la serenidad.
“Necesitaba huir de ciertas aventuras literarias en las que andaba metido. El tiempo que pasé en el hospital me ha influido mucho.
En estos relatos combino diversos temas. Algunos de sus protagonistas son gente de la calle; exploro los límites de la literatura y hay una indagación sobre el más allá, tanto el de la literatura como el de la vida. El pretexto inicial era cómo rellenar el vacío del propio libro. No obstante, serán los lectores quienes decidan finalmente el centro real de la obra”, concluye.
El Premio de la Real Academia Española se le entregará a Vila-Matas el 25 de enero en una ceremonia que incluirá también un homenaje a Francisco Ayala. La institución argumenta que ha distinguido Doctor Pasavento --obra que ya recibió el pasado mes de abril el Premio de la Fundación José Manuel Lara Hernández concedido por doce editoriales españolas-- porque la novela sitúa “el ejercicio de la creación literaria en el centro de la experiencia humana”, además de alabar su “exigente cuidado formal”, entre otras virtudes.
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