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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Lunes 05 de Febrero de 2007 - Edición 9511
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El Caribe, una vitrina de belleza nacional

Karata, comunidad indígena modelo

T Su historia se remonta a 1867, cuando unas 17 familias, descendientes de mískitos de la antigua Cabo Gracias a Dios y Dakra, llegaron y habitaron la punta del mismo nombre

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Karata, comunidad indígena modelo - Foto
Una panorámica de cocoteros y casas dentro de la comunidad de Karata.

PUERTO CABEZAS, RAAN
Rodeada de una laguna con el mismo nombre, de tierras arenosa y fértiles, con las condiciones óptimas para el desarrollo de la flora y una fauna con especies como el venado, guardatinaja, armadillo, cuajipal, loros, entre otros animales, se encuentra Karata, una de las comunidades más importante y sobresalientes de la Costa Caribe, a la cual muchos han llegado a considerar una comunidad indígena modelo.

Su historia se remonta a 1867, cuando unas 17 familias, descendientes de mískitos de la antigua Cabo Gracias a Dios y Dakra, llegaron y habitaron la punta de Karata. Durante muchos años estas familias se dedicaron a la caza y pesca; después aparecieron los primeros extranjeros para explotar los recursos naturales, especialmente la madera.

El territorio de la comunidad indígena de Karata lo conforman cinco comunidades: Dakban, Lamlaya, Wiwas, Bilwi y Barata, todas circunvecinas; y las cinco poseen un título de propiedad que abarca más de 5 mil hectáreas de tierra firme, sin incluir lagunas, humedales y la franja marítima.

Un aspecto muy importante de la comunidad indígena de Karata es que cuenta con un título de sus tierras muy bien delimitadas y establecidas desde hace 102 años, el que tiene sus bases en el Tratado Harrison-Altamirano, firmado en 1905.

Democracia participativa

Para ese entonces, los líderes tradicionales que ya existían desde mucho antes implementaban su propio modelo de gobierno comunal, ponían y quitaban a las autoridades sin la intromisión de nadie.

Las tierras donde se ubica la ciudad de Puerto Cabezas o Bilwi son parte de las tierras pertenecientes a la comunidad de Karata, donde el gobierno comunal desarrolla un modelo de administración de sus recursos naturales muy tradicional con base en las leyes y preceptos consuetudinarios escritos en la memoria de los ancianos.

La comunidad cobra un canon de arrendamiento a cada persona que solicita un pedazo de terreno para construir, ese pago se realiza cada año en algunos casos, y cada cinco años en otros, excepto las iglesias y centros educativos, que están exentos de este pago por sus características.

El valor que se paga a la comunidad por tener derecho a un trozo de tierra es simbólico, considerando que la mayoría de las personas que hace este tipo de solicitud son indígenas mískitos, mayangna, negros y mestizos que han llegado de otros municipios a establecerse con su familia, pero que en realidad son hijos de la Mosquitia.

Apoyo a necesitados

Otro beneficio que tienen los hijos de Karata es la entrega de ganado a cada familia, y existe un programa dirigido a dotar de techo y piso a las familias pobres que tienen casas están en mal estado.

En la ciudad de Bilwi la oficina de Karata también ha garantizado 400 becas en colegios privados para los hijos de los descendientes de Karata. Son parte de los trabajos que viene desarrollando el gobierno comunal con fondos propios.

Un aspecto digno de señalar es que a las puertas del gobierno regional y municipal difícilmente llegan los hijos de Karata en busca de apoyo económico para atender a un enfermo o ayudar a enterrar a una persona que falleció, tal a como ocurre con el resto de las comunidades.

La oficina de Karata cuenta con un programa de atención social para sus hijos, donde se atiende a las personas que necesitan una pastilla y no pueden comprarla, o que requieren transportase a la capital en busca de ayuda médica especializada, e incluso todo hijo de Karata que fallece tiene garantizado el ataúd y parte de los gastos del sepelio.

De 1917 a la fecha se contabilizan 22 síndicos que han sido puestos por la Gran Asamblea Comunitaria, entre los primeros se mencionan a Witrak Peralta, Dennis Jaentlinan, Luta Nelson y Samabel Francis, y entre los últimos, Amstrom Wiggins, Damasio Joseph, Jacobo Francis y Rodolfo Spear. Este último lleva 12 años de ser síndico, y se perfila como uno de los mejores y más queridos por la gente debido a su trabajo constante en pro del desarrollo de las comunidades de Karata y en la búsqueda del consejo y aprobación de los ancianos.

Ejemplo para hacer leyes

Para el destacado abogado Armando Rojas, quien también es hijo de Karata, la Ley 445, Ley del Régimen de Propiedad de las Tierras de los Pueblos Indígenas de la Costa
Atlántica y los Ríos Coco, Indio y Maíz, es sólo una copia fiel del modelo de administración de tierras que Karata ha venido practicando desde hace 102 años.

A pesar de verse como un ejemplo que deberían retomar otras comunidades, esto no ha sido bien visto por algunos políticos que en varias ocasiones han procurado pasar por encima de la gran Asamblea Territorial para tratar de quitar o poner en los cargos de la Junta Directiva a personas que corresponden a los intereses de determinado partido político, los que a su vez tienen incidencia en las estructuras de gobiernos regionales.

Rodolfo Spear, en su calidad de síndico de Karata por más de diez años, considera que los partidos políticos han dividido a los pueblos indígenas de la Costa, y por si fuera poco, en muchos casos han penetrado tanto, que han llegado a politizar las estructuras tradicionales, lo que nunca fue así. Este fenómeno no ha sido posible en el territorio de Karata debido a que los directivos no mezclan la política con los intereses de la comunidad, debido a que en política se anteponen sobre todo los intereses del partido, y en la comunidad están primero las necesidades de la gente.

El pasado dos de febrero cumplió 102 años la firma del Tratado Harrison-Altamirano, un hecho histórico que recuerdan los hijos de Karata, los que consideran que la madre tierra es una herencia de los ancestros, y por eso no se puede vender ni regalar.

Gobierno comunal

El gobierno comunal está compuesto por una Junta Directiva, la que está presidida por un síndico, que es considerado como el administrador; es meramente ejecutivo y obedece las órdenes y decisiones que acuerde la Asamblea Territorial, la que está compuesta por los ancianos, en primer lugar, los pastores, el curandero o médico tradicional, el maestro de la escuela y también, ahora, la enfermera o enfermero del puesto de salud, además de otras personas notables de la comunidad.

Existen gobiernos en cada una de las comunidad es que conforman el territorio o bloque de Karata, los que se unen en la gran Asamblea Territorial donde se toman decisiones macros tales como decidir si realizarán elecciones o no para nuevas autoridades, entre otros temas que requieren de la aprobación de la mayoría.

En los últimos años se ha visto un desarrollo considerable en las comunidades que abarcan el territorio de Karata, siendo las últimas administraciones las que han estado trabajando en invertir los recursos de la comunidad en obras sociales que beneficien a los hijos de Karata, y es así que se han construido varias iglesias, casas pastorales, más de cinco mil metros de andenes e instalado plantas eléctricas en cada comunidad.




Comentarios de nuestros lectores


Que bueno que aun se encuentren personas que no piensan egoistamente en ellos sino en su comunidad.Que Dios los proteja de gente perversa e interesados solo en ellos. Felicidades.


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