Un lugar para visitar Tradición y leyenda de La Conquista
Ríos que se resisten a morir, las famosas rosquillas, la sopa de chotes, que es un afrodisíaco natural, pero sobre todo, las romerías en honor al “Cristo Negro” o Señor de Esquipulas, son, entre otros, los atractivos que ofrece al visitante este pintoresco municipio del sur de Carazo Alberto Cano | acano@elnuevodiario.com.ni
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| Oscar Sánchez/ END.- Cada año esta pequeña iglesia es visitada por miles de promesantes que llegan a agradecer los favores recibidos por la milagrosa imagen. |
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LA CONQUISTA, CARAZO
La Conquista debe su nombre a la rebeldía indígena, pues fue en estas tierras donde los que llegaron a conquistar quedaron sepultados. Fue creada como municipio el cuatro de octubre de 1899, en tiempos de Zelaya, y es el quinto de los ocho municipios del departamento de Carazo.
Con una extensión territorial de 51 kilómetros cuadrados y aproximadamente 4 mil habitantes, La Conquista debe su fama al “Cristo Negro”, imagen tallada en madera de naranjo, que mide 35 centímetros y que según la leyenda, apareció en la famosa “Pilita del Señor”, un riachuelo que aún se conserva hasta nuestros días.
El santuario que guarda con celo la imagen del Cristo, una de las tres de color que existen en Nicaragua, consta de tres naves y a la entrada del legendario templo aún se conservan reliquias y milagros que datan de varias generaciones. Hay quienes afirman que el altar mayor podría ser de oro. DevociónDesde antaño caraceños y granadinos conservan la tradición de limpiar el santuario el primer viernes de la Cuaresma, y de todas partes del país llegan promesantes que retiran los milagros y los llevan de rodillas hasta la presencia del “Negrito”, saldando así los favores recibidos, mientras otros depositan nuevas penas ante el Cristo.
Cuentan los lugareños que en tiempos idos las peregrinaciones eran sorprendentes, la gente invadía el pueblo desde el segundo viernes de Cuaresma y los promesantes llegaban con las rodillas ensangrentadas después de recorrer las polvorientas y pedregosas calles del pueblo hasta el sitio en que se encontraba el “Negrito” de Esquipulas.
No obstante, con el correr del tiempo esta práctica fue prohibida por un sacerdote muy querido en el pueblo, el padre Nicolás Espinosa, que fue quien comenzó la construcción del santuario en terrenos donados por el jinotepino Rufus Flint, de grata recordación.El GiganteEste mismo cura recomendaba a los devotos de Esquipulas pagar en vida las promesas que tenían con El Cristo, pues afirmaba estar enfermo de estar confesando muertos. Se dice que el religioso contaba que en el confesionario recibía almas en pena, las que se materializaban en cuerpo, y al poco tiempo desaparecían.
En La Conquista existe aún el famoso río de El Gigante, es parte del Río Grande de Carazo, y debe su nombre a las enormes pisadas que un corpulento varón dejó en una gran roca a su paso por el pueblo.
Llegar a este agradable lugar es ahora fácil, la carretera aún se conserva en buen estado, y para engrandecer el amor patrio, vale la pena visitarlo.
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Tradición y leyenda de La Conquista
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