Tribulaciones de un nica con Movistar
Sergio Torres C. En junio de 2005 contraté un servicio de telefonía celular con la compañía Movistar (No. 248313), a través de la oficina que opera en el centro comercial Metrocentro. El contrato tenía un plazo de 18 meses y era del tipo “Cuenta controlada, con débito automático”.
Pasados los 18 meses, decidí cancelar el mismo. Se me informó que era necesario que asistiera a cualquiera de sus oficinas para poder hacerlo, por lo cual me presenté el 23 de enero pasado a la misma oficina en la cual había firmado el contrato.
Para mi sorpresa, la señorita que me atendió luego de llamar por teléfono para pedir instrucciones sobre cómo procesar mi solicitud, me informó que no podía cancelar el contrato ese día, que como mi ciclo de facturación se cerraba los 13 de cada mes, yo debía volver a esa oficina el 13 de febrero para solicitar la cancelación.
Le expliqué a la señorita que su planteamiento me parecía fuera de toda lógica e insistí en que aceptara mi trámite de cancelación… ¡Imposible!
Le imploré que me comunicara con la persona con quien ella había hablado, para explicarle el caso, solicitud a la que respondió: ¡Imposible!
Le ofrecí que se quedara con el teléfono y me cancelara el contrato, aunque me cobrara el mes completo, me contestó: ¡Imposible!
Contristado y cabizbajo me volví a mi casa. Al llegar, se me ocurrió que tal vez llamando al centro de atención telefónica podía lograrlo. Así que marqué el número telefónico y presenté mi solicitud de cancelación. ¡Vana ilusión! Quien me atendió me dijo que ese es un trámite que debe hacerse en persona.
Le conté lo sucedido en la oficina de Metrocentro y le solicité que me comunicara con alguna persona con autoridad suficiente para atender mi caso… ¡Imposible!
Le pedí que anotara en el sistema de información mi protesta y le notifiqué que yo daba por cancelado el contrato. Acto seguido envié un fax a Credomatic para que no se siguiera aceptando el débito automático para el servicio de Movistar, luego de pagar el mes en curso.
El 14 de febrero solicité mi saldo al sistema computarizado de información al cliente de Movistar, queriendo verificar si el contrato había sido cancelado. Para mi sorpresa, el contrato parece estar vigente desde que tengo saldo disponible…
Nuevamente llamé al centro de atención telefónica al cliente y le conté toda la historia. Repetí la rutina de la llamada anterior… su respuesta: ¡Imposible!
¿Qué hacer?… Tal vez si visito su sitio web encontraré alguna forma de plantear mi caso… Lo único que encontré fue una dirección de correo electrónico, a la cual escribí raudo cual saeta. No recibí un acuse de recibo automático (cortesía mínima debida en estos casos). Al momento en que escribo estas líneas, tampoco he recibido respuesta de ningún ser humano, parece ser que por la vía del correo electrónico es también ¡imposible!
El 15 de febrero, traté una nueva vía… busqué en la guía telefónica y… ¡Eureka! aparece un único número telefónico, el 2770708. Lleno de esperanzas marqué el número, pero pronto mi ánimo decayó: me respondió la misma oficina de atención telefónica al cliente. De todas formas, decidí recitar nuevamente mi odisea y pedí que me cancelaran el contrato… que me comunicaran con otra persona, pero todo fue ¡imposible!
Quizás usted, amigo lector, se diga: ¡Pero qué señor más dundo! Si lo que tenía que hacer estaba claro, ¡ir personalmente a la oficina de Metrocentro el 13 de febrero!
Puede que tengan razón… pero mi corazoncito, heredero de Nicarao, Zeledón, Sandino y tantos otros (entre ellos y el más cercano de todos, mi padre) se niega a aceptar imposiciones, y no acepta ¡imposible! como respuesta cuando cree que la razón le asiste.
Gerentes de Movistar: bórrenme de su sistema, mi contrato con ustedes ha sido cancelado, aun cuando no me hayan permitido cumplir el procedimiento formal. Si persisten en su actitud de mantenerme secuestrado como cliente, me obligarán a parafrasear a otro nicaragüense, gran poeta y mejor ser humano. Cuando pretendan cobrarme el próximo mes un servicio no utilizado, les responderé: “Que te pague tu…”, o quizás simplemente: ¡Imposible!
Comentarios de nuestros lectores Guillermo Gonzalo
Estimado Sergio Torres, lo felicito no solo por la coherencia de su mensaje, sino y principalmente por la actitud consecuente y perserverante frente al atropello, el abuso de los que, en nombre de la Ley del mercado, la democracia y la seguridad juridica, aplican unilateralmente cuantas disposiciones e imposiciones APLASTANDO el caracter supuesto de la bilateralidad del derecho, donde el sujeto principal (cliente, consumidor o usaurio) es un 0 a la izquierda, con derecho a quejarse pero condenado a no recibir respuesta o recibirla tarde con declaracion de NO HA LUGAR A SU RECLAMO. Y, el Estado, bien gracias. Frente a desolacion que provoca este Estado de Desecho, solo nos queda la lucha, porque asi como dijo tambien el poeta Rugama podemos decir: Que se rinda Su... Un Abrazo y exitos. Chalo Carrión.
Emily Ellis
Señores:
Este no es el primer caso de "secuestrado telefonico" del que me doy cuenta. Sera necesario alertarnos sobre este sistema de imposicion y plagio de nuestro derecho de consumidor. Existe una institucion que defienda el derecho del consumidor frente a este tipo de "secuestradores". Alo? Alo? Si el contrato no especifica que uno acepta estar secuestrado, pues ... con razón "secuestrele" el pago en retribución.
Juan Ponce
Estas compañías se aprovechan del ciudadano y no hay quien les ponga freno. Como son compañías carroñeras contratan a la gente con menos escrúpulos para fungir como sus agentes y lidiar con ellos es imposible!
Yo tuve una experiencia parecida con una tarjeta de crédito de Banco Uno y otra de Visa Aval card, esta última fue el colmo pues habiendo yo servido de fiador para un amigo y habiéndose cancelado la tarjeta, ellos, posteriormente, me volvieron a hacer aparecer como fiador de mi amigo usando la papelería de la anterior tarjeta que había sido cancelada formalmente en su momento, pero para esta gente nada de eso tiene valor, solo asaltar al cliente.
En eso es que debería estar el gobierno, defendiendo al ciudadano simple que no se puede defender de estos monstruos delincuentes.
Jorge L
Este problema del sistema de facturacion se puede resolver si invierten en un sistema de facturacion mas flexible y en tiempo real. TELCOR deberia de establecer cuales son los criterios minimos de los sistemas de software y hardware que cumplan con las exigencias (billing systems) de los clientes. TELCOR tambien deberia de establecer como mandato con fecha limites a cumplirse tales como Traslado de Numero de usuarios entre companias, Sistema Nacional de Emergencia 911, y rastreo de llamadas para Seguridad Nacional (CALEA). Deberia de exigir tambien a los operadores un Plan de Continuidad de Negocio en caso de Desastres Naturales revisado y certificado a cada una de las companias. Porpolitiqueando no se progresa.
cansancio
Esta es la desgracia del libre mercado. Todos los derechos para las empresas, CERO para el/la ciudadana. Es usted un incansable, pero a la mayoria de los consumidores, los esclavizan del cansancio. Una vez que sucumbimos, es cuando aumentan sus ganancias, y se vuelven millonarios en estos paises donde el derecho no existe. Levantate pueblo y saquemos a esas empresas de una sola vez, BASTA YA!
Fernando Gil
Esa es la costumbre que tienen todas las compañias de servicios, que ningún gobierno através de sus entes reguladores les ponen freno, por qué será? Imposible !de contestar porque ya sbemos que es obvia la respuesta, les interesa poco el usuario pero si lo que perciben de las empresas
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