“Entre más arriba del río estás, mayor es tu pobreza” La empobrecida y olvidada ribera del río Coco
María Haydée Brenes | mhaydee@elnuevodiario.com.ni
 |
| La comunidad de Asang es la más antigua de Río Coco, los pobladores se asentaron en ella porque, posee hasta la fecha, 25 ojos de agua cristalina que es usada para lavar y beber. Alejandro Sánchez / END |
|
San Carlos, Río Coco
I Entrega
Dos palos largos y secos hacen las veces de astas, en sus cumbres ondean, una junto a la otra, la bandera de Nicaragua y la de la Policía Nacional, frente a una desvencijada casa de tambo. La Policía es la única institución del gobierno que tiene una representación en este lugar, donde no se ve al Ejército, mucho menos a las autoridades de Medio Ambiente, Salud o Educación.
Sin embargo, las condiciones en las que estos oficiales viven y trabajan son precarias, sólo tres de las ocho literas con las que cuentan tienen colchonetas; dos rústicas mesas sostienen el radiocomunicador y una vieja máquina de escribir. No tienen lanchas, motos o caballos para movilizarse, pero están encargados de vigilar las 26 comunidades adyacentes al río Coco, cuya población alcanza casi las cinco mil cien personas.
“Aquí todo se hace a pie, caminamos donde nos necesitan o pedimos raid en las lanchas de los organismos que a veces vienen a ayudar a los comunitarios. En este momento sólo estoy yo para atender a la población, porque el subinspector, los dos artilleros y el de investigaciones andan en una misión, otro compañero está de vacaciones. Ese es todo el personal, somos siete, incluyendo a la cocinera”, comentó el oficial René Antonio Lau Robinson. Secuelas de la guerraEl delito más común en esta zona es el abigeato, desde enero a la fecha ha habido ocho denuncias por pérdida de ganado.
“Aquí es tranquilo, aunque la gente sea pobre no roba ni comete delitos, porque todos están bien apegados a su religión y obedecen a sus consejos de ancianos. El problema lo dan algunos jóvenes que se han ido a vivir y a trabajar a Honduras, allá se envician de droga y después vienen a llevarse las vacas para cambiarlas por droga, y a faltarle al respeto a sus familias”, destacó Lau Robinson.
Debido a la guerra que afectó esa zona en la década de los 80, algunas personas se encuentran armas y cartucheras con magazines llenos de balas en el campo, las cuales usan los ladrones de ganado en contra de los oficiales. Otra secuela de la guerra son las minas que han sido encontradas en más de un lugar sobre la ribera del río.
Un poblador nos señaló que la “misión” en la que andaba el subinspector policial junto a sus hombres era un asunto relacionado con unas minas que un campesino encontró mientras limpiaba un campo para sembrar yuca. Al parecer, la macana del señor había chocado contra algo metálico, y cuando lo desenterró se encontró con una caja de lata que contenía tres motores fuera de borda rodeados de minas.
Aquí trabajamos con las uñas y nos exponemos, dijo el oficial mientras nos mostraba un magazín junto a una escopeta que habían incautado a un elemento peligroso que se dio a la fuga. Cuando la Policía logra capturar a una persona cometiendo delito la lleva a la “estación”, pero como no tienen celdas, la esposan a uno de los pilares de la casa mientras los oficiales lo vigilan.Esperando pagoPara trasladar a un detenido hasta Waspam y presentarlo ante las autoridades judiciales los oficiales de Policía deben esperar el día de pago, porque los “bató” –-como llaman los indígenas a las lanchas con motor que hacen viajes a Waspam–- cobran 400 córdobas por cabeza y no los suben si no se le garantiza el pago al dueño de la lancha.
En muchos casos, manifestaron algunos pobladores, los detenidos ni siquiera inician un proceso porque cuando son llevados ante un judicial el término de ley se ha vencido, a la vez calificaron su estación policial como “el distrito más abandonado del país”.
“Aquí los consejos de ancianos y jueces de vara llaman a las personas que cometen delitos y hablan con ellos para hacerles entrar en razón, pero no siempre funciona”, dijeron.¿Pagando para trabajar?Casi todas las comunidades tienen escuelas multigrados, pero carecen de maestros, pese a que cada año egresan jóvenes de la Normal de Puerto Cabezas. Al parecer, muchos prefieren ser comerciantes y productores antes que maestros.
Bismarck Saballos es líder comunal y también maestro de escuela desde hace 12 años, él señala que tiene cuatro grados a su cargo y que se ha quedado trabajando en la escuela más por vocación que por el salario, pues es exiguo.
Saballos como maestro rural gana alrededor de mil doce córdobas (55 dólares) al mes, pero va a retirar su pago a Waspam cada dos o tres meses, no porque su cheque se atrase, sino porque debe pagar 800 córdobas en pasaje para ir por el pago, de manera que prefiere que se le junte una buena cantidad para ir de una vez.
Nosotros los maestros de esta zona amamos enseñar, dijo Saballos, porque de otra forma estaríamos haciendo otra cosa, pues hay mucha injusticia, por ejemplo, ganamos mil 12 córdobas al mes y de eso nos descuentan más de 200 córdobas cada mes para la Clínica “Salud y Familia” de Puerto Cabezas, donde supuestamente podemos ir a pasar consulta.
“No se ponen a ver que para llegar a Puerto hay que pagar mucho dinero, mucho más que nuestro pago, sólo para llegar, en conclusión, regalamos esos 200 córdobas porque nunca usamos ese seguro y nuestras familias tampoco”, afirmó Saballos.Como tocar el cieloCada año egresan de las escuelas primarias entre 30 y 80 niños por comunidad, pero no todos asisten a la secundaria local ubicada en la comunidad de Asang --que comenzó a funcionar en el año 2003--, donde también los tres maestros que se encargan de impartir todas las materias son insuficientes para los 115 alumnos.
En esta secundaria los adolescentes sólo hacen el bachillerato básico con serias deficiencias, reconocen los maestros, pero después de eso nadie continúa estudios.
“Pensar en que un niño de estas comunidades llegará a la universidad y será un profesional es como pensar que de un salto se tocará el cielo, porque hay serias carencias, los padres no tienen alimentos para sus hijos, y menos que tengan dinero para mandarlos a Waspam a terminar la secundaria”, afirmó Saballos.
Y es que este año la deserción escolar ha sido menor, gracias a que el Programa Mundial de Alimentos, después de que la zona fuese declarada en alerta por la plaga de ratas que la afectó el año pasado, comenzó a enviar raciones de alimentos a las escuelas; otros programas como Alistar y Painin hacen los mismo con niños en edad preescolar.
Una de las prioridades para los habitantes de las comunidades de la ribera del río Coco es que se complete la nómina de maestros y se construya un colegio de secundaria, pues hasta la fecha los adolescentes reciben sus clases en un anexo de dos aulas.
Eddy Sanders, líder comunitario de Asang, comentó que los jóvenes que se han ido a estudiar a Waspam lo han hecho porque tienen familiares que les dan un techo y comida, pero no hay hasta la fecha programas de becas que beneficien a estas comunidades, donde la pobreza se calcula en metros: “entre más arriba del río estás, mayor es tu pobreza”.Más de cien añosAsang es la comunidad más grande de la ribera del río Coco, y está a dos horas y media de camino a la zona núcleo de la Reserva Bosawás. Fue fundada por un pastor moravo en 1890. La elección de este sitio para asentarse se hizo con base a la altura de la tierra y porque contaba con 25 pequeños ojos de agua, que hasta la fecha son usados por los pobladores para lavar y beber.
El clamor de cada comunidad que visitamos fue el mismo: “Maestro, médicos y enfermeras”. Desde noviembre, en Asang a la única enfermera que han visto es la que está impresa en un cartel pegado en la pared del Centro de Salud. Por ahora los enfermos son tratados con remedios caseros, y las mujeres parturientas son atendidas por parteras como la señora Melaisa Mercado.
A las parteras no se les paga, nadie tiene dinero para hacerlo, por tanto la retribución por ayudar a las mujeres consiste en dar un día de trabajo en el campo. El promedio de hijos por mujer es de ocho, las mujeres hacen labores de campo junto a sus maridos todos los días, además de eso atienden las casas, lavan, cuidan niños y cocinan cuando hay alimentos.Mejorando la alimentación Por lo general, las personas aquí comen una vez al día porque no tienen mucha comida, señaló la ingeniera Johana Castillo, consultora del Proyecto de Agroecología que ejecuta el organismo The Nature Conservancy (TNC).
“Los comunitarios de todas las edades comen para llenarse, no se alimentan porque su dieta esta basada en el arroz, yuca y a veces frijoles, nosotros les estamos brindando herramientas para que aprendan a producir más en menos tierras, a fin de que modifiquen sus hábitos alimenticios y coman verduras”, destacó Castillo.
Mientras la ingeniera Castillo enseña a los comunitarios a producir, y brinda opciones para que engorden y críen sus cerdos y gallinas en corrales, y preparen concentrados con los recursos que tienen. Otro equipo de especialistas, liderado por el ecólogo Fabricio Díaz, se encarga de capacitar a algunos pobladores que voluntariamente trabajan como guardabosques en Bosawás, la reserva más grande de Centroamérica.
“Hemos hecho conciencia en la gente para que deje de tumbar árboles a fin de que el ganado se alimente, les explicamos que sin árboles no habrá agua, incluso les decimos que tendrán que caminar para llegar a Waspam, porque si el río Coco se seca perderán su vía de comunicación con el resto del país”, señaló Castillo.
Lea mañana
* A pie por el río Coco
* El cáncer de Bosawas
* Sin jóvenes
* Trueques que sangran
* Llevando ayuda
Comentarios de nuestros lectores Medardo Mejia
No se preocupen que esta rivera olvidada v a ser muy mencionada pues se dice Honduras tiene planes de adjudicarse este rio, esa pelea viene despues de la de pedazo de mar en cuestión hoy día.
Medardo
|
Especiales
“No se está vendiendo soberanía”
La empobrecida y olvidada ribera del río Coco
Tres islas fuera del mapa
Tapia Molina y los 50 años de su
Militares y civiles en pleito por costa
Reptinic y basurero, demarcan zona de peligro
China quedó atrás y suerte amarrada a Chávez y Taiwan
Instituciones impotentes en el caso Reptinic
Reptinic contamina el aire y arriesga manto acuífero
¿El Ocotal o mejor Ciudad Segovia?
|