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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Lunes 26 de Marzo de 2007 - Edición 9560
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María Magdalena y una conmoción necesaria en salud

Anciana muerta y una culpa que rebota y rebota

Carlos Alí Navarro se despidió de su madre en el hospital con una promesa: “Yo te voy a sacar pronto”. La ancianita, satisfecha, asintió resignada. Ese lunes 17 de abril sería la última vez que la vería con vida. ¿Por qué la señora se cayó de su cama? ¿Estaba colocada la baranda de seguridad? ¿O fue un estado de agitación lo que provocó el accidente que terminó con su vida? La asistente de enfermería que podría responder estas preguntas no se cansa de responder: soy inocente.


Anciana muerta y una culpa que rebota y rebota - Foto
Momentos en que María Magdalena es conducida al juzgado donde escuchó la sentencia a un año de cárcel por la muerte de Rosa Galeano Sánchez, de 86 años. Después de eso se produjo una conmoción en Salud Pública. MIGUEL MOLINA/END

Hijo, yo estoy aburrida. Ya no aguanto estar en esta cama, ¿cuándo me vas a sacar?
Mamá, yo no fui el que te traje, te trajo la Gloria. Yo te hubiera llevado a otro hospital, pero ya que estás aquí aguantate unos días, que pronto te van a operar.Dice el médico que eso es rápido.

Está bien, suspiró resignada doña Rosa Galeano, de 86 años.

Don Carlos Alí Navarro comprendía el cansancio de su madre. Llevaba cinco días postrada en una de las cuatro camillas de la Unidad de Cuidados Coronarios del Hospital “Roberto Calderón”, la 300-B.

Al filo de la una de la tarde, don Carlos se concentró en explicarle a su mamá que después de colocarle el marcapasos estaría con todos de regreso en casa. Con su hija Gloria, con Suyén, su nieta. Finalmente, se inclinó sobre ella y le dio beso en la frente. Doña Rosa le respondió sosteniéndole con fuerzas las manos. “No te preocupés, porque yo te voy a sacar pronto”, le sonrió don Carlos y se marchó.

Cerca de las once y media de la noche de ese lunes 17 de abril de 2006, María Magdalena Sandoval García, auxiliar de enfermería, preparaba las notas sobre el estado de salud de doña Rosa y de los otros tres pacientes de la sala. Se encontraba de espaldas a ellos, abstraída en el escritorio.

La caída fatal
“Yo estaba haciendo mis notas de enfermería, cuando oí que la paciente cayó y corrí a levantarla, pero como yo no pude sola, pedí auxilio al personal que tenía a la par, que era cirugía de varones”, nos relató Sandoval. Sin embargo, la asistente de enfermería había relatado recientemente que se encontraba con otro paciente de la sala, al momento del suceso.

Las primeras en atender a los llamados de socorro fueron las enfermeras Johanna Patricia Jiménez, y Diana Hernández Acosta, según declararon ambas durante el juicio oral y público, celebrado el pasado 21 de marzo.

Entre las tres intentaron levantar a la ancianita, que yacía inconsciente como consecuencia de los golpes al caer al piso. Al lugar también llegó Abraham José Granados, otro trabajador del hospital.

“No realicé ningún acto encaminado a tomarle los signos vitales porque la paciente se encontraba desorientada, la llamaban y no respondía, y se llamó al médico de turno, al Dr. (Lisandro) Robleto”, expresó por su parte en el juicio.

María Magdalena Sandoval aseguró a EL NUEVO DIARIO que una vez que el doctor Robleto se hizo presente, éste le orientó buscar con urgencia a los familiares, los cuales debían estar aguardando en la entrada del hospital.

“Yo los fui a llamar, los busqué, pero al momento de la caída no estaban en el hospital. Los familiares estaban parece que en su casa, porque yo no encontré a nadie”, sostuvo Sandoval, quien nos aseguró que tampoco encontró el número telefónico de ellos en los registros.

"Nunca le avisaron a mi hermana que estaba allí, que mi madre había caído. No le informaron nada a pesar de que estaba allí. Allí estaba mi hermana, en las bancas que están afuera, porque en la sala no permitían estar”, refutó muy molesto don Carlos Alí Navarro, al conversar con nosotros.

Sandoval dijo que tras levantar a la paciente se revisaron sus signos vitales. Luego, un médico especialista valoró las lesiones, y detectó hematomas en el pómulo izquierdo, en la parte izquierda de la mandíbula, en el brazo derecho, y en la parte baja del abdomen, pero no encontró ninguna fractura, según un informe médico en nuestro poder.

Al terminar la asistencia de emergencia, Sandoval terminó sola su turno, hasta las seis de la mañana del día 18 de abril. Doña Rosa, según explicó, había presentado tal mejoría, que hasta conversó con ella.

“Yo le dije: ¿Cómo te sentís, abuelita? ¿Y te caíste de la cama? Ni cuenta me di, me dice. Así me dijo la señora: “Ni cuenta me di”. Yo después entregué mi turno y me fui a mi casa”, narró.

¿Hospital ocultó información?
A las ocho de la mañana del 18 de abril de 2006, doña Gloria Navarro Sánchez se presentó a la sala donde estaba su madre, ya que la acompañaría durante el último examen previo a la cirugía en que le colocarían el marcapasos, fijada ese mismo día.

Doña Gloria encontró a su mamá con hematomas en el rostro, el brazo derecho y el abdomen. Fue hasta entonces que la enfermera de turno le informó que la señora había sufrido una caída.

“Nos negaron la información, el nombre de la enfermera lo conocimos hasta que el juez nos lo dijo. Incluso, el director (doctor Díaz) fue franco y nos dijo: ‘Mirá, nosotros estamos conscientes de que hubo una negligencia. Nosotros vamos a abrir una investigación, y vamos a imponer una sanción administrativa’. Nosotros quedamos esperando eso”, puntualizó Carlos Navarro.

Los familiares de la ancianita exigieron una tomografía craneoencefálica computarizada para conocer su verdadero estado de salud. Pero no fue sino hasta las tres de la tarde cuando se le dio a conocer la solicitud al doctor Rafael Díaz --quien hasta entonces desconocía del incidente--, que se efectuó la gestión de trasladarla al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”.

A las cuatro de la tarde del 18 de abril de 2006, en la ambulancia rumbo al hospital, doña Rosa Galeano Sánchez expiró.

“Cuando yo vengo de regreso el día dieciocho --porque yo entraba de nuevo en la noche--, me encuentro con la noticia de que la paciente había fallecido a las cuatro de la tarde”, relató María Magdalena.

El pasado miércoles 21 de marzo, Ariadna Lezama González, juez suplente del Juzgado Octavo Local Penal de Managua, sentenció a un año de prisión a María Magdalena Sandoval, por el delito de homicidio culposo, en perjuicio de doña Rosa Galeano. Sin embargo, la pena está suspendida por un escrito de apelación interpuesto por su abogado defensor.

El meollo del asunto: la baranda de la cama
El informe forense emitido por el Instituto de Medicina Legal revela que doña Rosa Amanda Galeano Sánchez falleció a consecuencia de una hemorragia intracraneal provocada por un trauma craneoencefálico severo, debido a politraumatismo contuso contundente. Esto se lo provocó la caída desde su cama.

“Según información de la Policía Nacional, la caída de la señora Galeano es producto de haber olvidado cerrar la baranda, lo cual permitió la caída de la señora”, señaló Walter Cuadra, médico forense. “Desde el punto de vista médico legal es una muerte violenta, y debe considerarse una negligencia médica ocasionada por el personal de enfermería”, concluyó.

Pero, ¿estaba colocada la baranda cuando la paciente cayó al piso? La fiscal Grethel Fernández sostiene que no, y con las pruebas que presentó ante la jueza Lezama, logró que le impusieran un año de prisión a María Magdalena Sandoval.

Las pruebas de la Fiscalía
El doctor Rafael Díaz, ex Director del Hospital “Roberto Calderón”, basó sus declaraciones ante la juez en el informe que le presentó el comité de análisis del fallecido. Este documento concluye que las notas de enfermería elaboradas esa noche, no señalan “si la paciente tenía puesta la baranda de la cama, si estaba sujeta, o el motivo por el cual sufre la caída”.

“El declarante (doctor Díaz) expresa que la caída pudo haber sido por causa de que no se subió la baranda”, se lee en la sentencia condenatoria. Por su parte, el doctor Julio César Marín, ex subdirector del hospital, declaró que “lo lógico es que esto (situación de la baranda) se deje consignado en el informe (notas de enfermería)”.

La Fiscalía sumó a estas pruebas el resultado del informe policial presentado por el inspector Sandor Salinas, quien señaló que las barandas “tienden a moverse solas por su desgaste”. “Este inspector, de acuerdo con la investigación… expresó que según lo referido, la baranda estaba abajo y no arriba”, se lee en la sentencia emitida por la juez Ariadna Lezama.

El argumento de la defensa
Pero Leonel Torres Alfaro, defensor de Sandoval, se aferra a las declaraciones del suboficial Keneth Calero Vivas, sobre el grosor del colchón de la cama, donde supuestamente reposaba doña Rosa Galeano cuando cayó.

Calero aseguró que al momento de la inspección --la cual se realizó el 7 de junio de 2006, es decir, casi dos meses después del incidente--, el colchón de la cama sobrepasaba las barandas, lo cual “permite un fácil deslizamiento de la persona al suelo”. Pero también reconoció que dicho colchón era más grueso que el de las otras tres camas de la Unidad de Cuidados Coronarios.

Cuando la Fiscalía la preguntó a Calero si la colchoneta que vio era nueva, respondió: podría ser.

Torres Alfaro descalificó, además, las declaraciones de Díaz, al señalar que éste reconoció que no podía concluir que la baranda estaba hacia abajo, y que en cambió admitió que bajo los efectos de un fármaco, un paciente puede estar “agitado”.

“No puedo dar la conclusión de algo que no vi. Sólo se señala en el informe que la paciente cayó de la cama”, aceptó el doctor Díaz, a la defensa, que insistió en que el doctor Marín ni siquiera tuvo a mano el informe del análisis del comité.

END le consultó directamente a la acusada:
La Fiscalía sostiene que usted le recetó un medicamento a la paciente, y que en un descuido, no subió la baranda y se cayó.

En ningún momento. Eso es falso. O sea, yo no le he recetado nada, porque a esa hora yo ya le había suministrado sus medicamentos, y yo no bajo las barandas para hacerlo, porque las barandas dan acceso a aplicar los medicamentos, estando hacia arriba.


¿Existe responsabilidad suya?
No, porque la responsabilidad va sobre la administración, por no cubrir las necesidades que hay, porque estamos escasos de recursos, falta de personal.

Para nada he cometido ningún error, porque yo siento que yo le di la atención que le tenía que dar a la paciente.

Supervisión clínica deficiente
El informe del comité análisis del fallecido, también concluyó que las notas clínicas de la paciente eran escuetas, y que los datos sobre su evolución estaban incompletos. “No hay un buen análisis clínico y la valoración neurológica es inadecuada. No muestran algunas de ellas, fechas, nombre del médico que las escribe ni sellos. No hay una nota clínica que indique el ingreso de la paciente a U.C.C”, reza el documento.




Comentarios de nuestros lectores

Rodrigo
Para mí existe una negligencia médica que se debe sancionar de manera administrativa (suspensión periódica, retención salarial, algo así) pero no se puede interponer una denuncia penal porque sería enjuicir a todo el sistema judicial. Después de todo, la culpa no es solamente del experto que se le olvida subir la baranda o amarrar a la paciente, sino del sistema de salud que no provee de recursos físicos (medicamentos y equipos adecuados) y humanos (personal suficiente) para trabajar de manera plena y eficiente.

Edwin
Creo que la enfermera es responsable de la muerte de la anciana y que la acusación de negligencia se queda corta, pues estas personas maltratan a los pacientes y los descuidan, dando a enteder que ellos solo quisieran cobrar y que ningún paciente necesitara de sus servicios.

Lo mismo sucede en las clínicas previsionales, donde sufris todo tipo de maltrato, imaginense a estas enfermeras en los hospitales públicos. Realmente debería estar en la cárcel paga aunque sea un año de cárcel para que sus colegas sepan que las estamos vigilando y las vamos a denunciar.

Ya basta de ponerla como martir, por su negligencia murió un ser humano.


Leyla Carrion
Yo considero que en este caso si existe Negligencia Médica, y que esto es una bomba de tiempo que tiene en sus Manos el MINSA, ya que han encubierto la muerte negligente de muchas personas en todos los Hospitales públicos a lo largo del Pais. Lamento lo ocurrido a esta señora, pero lo importante es que no callemos estas arbitrariedades que día a día cometen con la gente este personal de salud, que al final hacen el Show y como en este caso la enfermera quedó como heroina , y en realidad es una enfermera homicida.

Juanita
Es lamentable pero a como se observan las cosas hay culpabilidad, porque como parte del Sistema de administración somos responsables de nustras acciones y no podemos simplemente culpar a otros de nuestras malas acciones.
Hubo negligencia y culpa y tal como sale la noticia demasiados golpes para ser una caída de la cama.


Marie Luna
Esto es un problema social, ¿qué si hubo negligencia médica? estamos de acuerdo, pero NO CREO que haya sido una situación provocada o por puro gusto.
Esto pone de manifiesto todo lo que hace falta en este país y por la CORRUPCIÓN DESCARADA QUE EXISTE, quienes terminamos pagando los platos rotos, somos el pueblo.
Esta auxiliar de enfermera, que por un instante fatal, está sufriendo las consecuencias, con gusto la echan a la cárcel, como una delincuente, sin tomar en cuenta a la cantidad de gente a quienes cuidó y brindó lo mejor de su vocación. En cambio, verdaderos delincuentes cuello blanco, como Don Arnoldo Alemán, Byron Jérez, y toda su pandilla, andan libres como el viento, después de haber saqueado las arcas del estado, sin imaginarnos a cuántas vidas se pudieron salvar, a cuántas bocas alimentar, con todo el dinero que robaron ellos, su familia, sus amistades y allegados.
Que ironía y frustración más grande el vivir en este país, donde sucenden cosas inauditas, que solo en las telenovelas mexicanas se ven.
¿Hasta cuándo vamos a aguantar a todos estos DEGENERADOS LADRONES que no han hecho más que seguirnos hundiendo en la desesperanza de no poder tener un trabajo digno, un salario digno, pan en nuestras mesas y brindarles un futuro prometedor a nuestros hijos/as?
¿HASTA CUÁNDO?


JUANITA
Me parece bien la sentencia que cae sobre la enfermera, por lo menos queda un precedente y tod@ l@s enfermer@s, tendrán más cuidado ya que muchos carecen de humanidad y servicio a los enfermos, también deberían de hacer una investigación exhaustiva en todo los hospitales y/o clínicas del país, revisen instalaciones, expedientes clínicos, el trabajo de los médicos, las condiciones higiénico - sanitarias y verán que no solamente esta enfermera merece un escarmiento...

RAL
Este trágico accidente era algo de suceder en cualquier momento considerando lo precario en que está, en todos los aspectos, el sistema de salud nicaragüense. Meter a la cárcel a esta pobre enfermera no devolverá la vida a esta paciente y sería como pasarle ¨las pulgas al perro más flaco¨. Los pacientes mismos algunas veces son culpables de sus caídas en los hospitales, con barandas o sin barandas y los enfermeros no pueden estar en cada momento de cada movimiento que hacen los pacientes. Ni aquí en Canadá, donde las condiciones de los servicios de salud son muy superiores, van a mandar a una enfermera a la cárcel por un accidente así. Lo más que los familiares podrán hacer es demandar al hospital donde sucedió el accidente, lo cual se hace por razones de justicia y no porque esto resuelve nada en cuanto a la vida perdida.

roberto
Señores de EL NUEVO DIARIO esto no es nuevo. Por favor investiguen esos cementerios-hospitales, ahí la gente en vez de salir sanos salen muertos o mutilados, especialmente del Lenín Fonseca donde la atención es pésima.

maribel
YO ESTUVE UNA HERMANA HOSPITALIZADA EN EL LENIN FOSECA CON UN TUMOR CEREBRAL Y LA ATENCION DE MI HERMANA NO FUE UN 1OO% BUENO. SIN EMBARGO YO LES AYUDABA EN ALGO COMO REGALARLE QUE JUGO, FRUTAS ETC, SABE POR QUE HACIA ESTO PARA QUE MI HERMANA LE DIERAN UN POCO DE ATENCION POR QUE SOLO UN ENFERMERA QUEDABA, SOLO UNA SE QUEDABA CON 15 PACIENTES Y DESPUES DE ESTO TENIA QUE VER CADA HISTORIAL DE CADA UNA DE ELLAS, YO PIENSO QUE EL HOSPITAL TIENE CULPA POR QUE DONDE ESTABA MI HERMANA EXIGIAN QUE SE QUE DARA UN FAMILIAR POR QUE NO HICIERON LO MISMO CON ESTA ANCIANA Y OTRAS QUE DEBEN ESTAR SOLA, ESO ES UN PELIGRO, DEBEN EXIGIRLE A UN FAMILIAR QUEDARSE LAS 24 HORAS PARA EL CUIDO.

alex
Que Dios la tenga en su santo reino a esta señora. Por que fue víctima de esta enfermera irresponsable por que si hubiese tenido más cuidado esto no hubiese pasado y qué corona tiene esta sinvergüenza que no quiere ir a conocer la esperanza. Y esto le queda de experiencia a todas las enfermeras y médicos del país .

Pacientes mal atendidos
Es evidente la negligencia de este caso, cómo es posible que con solo 4 camas que atender se haya dado este descuido. Murió una persona y no pasa nada, la culpa es del colchón, de la baranda, del poco personal, de X excusa, se ocultan datos, y ahora se trata de minimizar las responsabilidades que van desde la enfermera descuidada hasta el mismo director del hospital.
Se necesita darle mayor seguimiento a todos los hospitales sobre la manera en que se da la atención hospitalar. Señores directores evaluen a su personal, esten pendientes de lo que opinan sus pacientes, hagan encuestas sobre la atencion que están brindando, así se darán cuenta en que están fallando para que mejoren sus deficiencias, y esto va tanto para hopitales públicos como privados, la atención en los Pames a los pacientes asegurados, deja mucho que desear. A diario los pacientes son maltratados, algunas enfermeras atienden con malacrianzas, quieren atender lo minimo posible, algunos galenos despachan por no dejar, en fin las quejas son muchas. Que esto sirva de gran precedente para darle una mejor atención y que las negligencias sean penadas para que respeten mas las vidas humanas.


Teresa
Los felicito por este excelente informe de investigación, lamento mucho la muerte de esta anciana por falta de atención y cuido. También siento mucho que a la enfermera le den prisión por su negligencia, pero este caso debería servir para darle al personal de salud, cursos que les sirvan, para cuidar mejor a los pacientes, y ser más responsables, tengo a mi suegra viva ella tiene 94 primaveras se ha caÍdo dos veces por sufrir un colapso circulatorio y se ha golpeado la cabeza, pero gracias a Dios la he atendido de inmediato y la hemos llevado al médico, pues está claro que este tipo de caídas son sumamentes peligrosas, es probable que esto le pasó a esta anciana, ya que según su informe ella no se acordaba que se había caído de la cama. En primer lugar en los hospitales deberían dar permiso que un familiar cuide por la noche a las personas mayores de edad, eso sería una gran ayuda, ya que las enfermeras a veces no se dan a basto a atender a todos los pacientes pr la noche. Luchemos por dar mejor atención a los enfermos ellos se lo merecen la vida de todo ser huamano es valiosa.

vcorea
QUE LASTIMA QUE LA PORBRE ENFERMERA PAGARA POR LOS DELITOS QUE LAS AUTORIDADES HAN COMETIDO DESCUIDANDO EL SISTEMA DE SALUD. COMO EXPLICAN QUE UNA ANCIANA PASE CUATRO DIAS EN UNA CAMILLA. EL ERROR SI "CLARO" ES DE ELLA POR TRATAR DE ATENDER A LA GENTE CON TODO SU CAPACIDAD. Y LAS AUTORIDADES CULPABLE POR DESCUIDAR EL SISTEMA DE SALUD.

juan mora
Al final de la historia quiÉn es el responsable por esta muerte? ya es tiempo que se tenga responsabilidad por las omisiones médicas.

En el caso de EL NEUVO DIARIO me parece que tiene el deber de abordar el caso con profesionalismo e imparcialidad, sin tomar partido por la enfermera y su gremio.



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