Yvo de Boer renuncia
El secretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer, anunció inesperadamente su dimisión del cargo a partir del próximo 1 de julio.
En un comunicado difundido por la Secretaría de la Convención, con sede en Bonn, Alemania, de Boer informó de que asumirá “nuevos retos” trabajando en asuntos relacionados con el clima y la sostenibilidad en el sector privado.
“Siempre he sostenido que si bien son los gobiernos los que deben aportar el marco político necesario, las soluciones reales deben provenir de las empresas”, dijo de Boer en un comunicado.
También subrayó que si bien en la Cumbre de Copenhague de diciembre pasado no se logró un compromiso vinculante, sí que hubo una clara apuesta política hacia un mundo con pocas emisiones.
Aunque de Boer evitó hacer un balance negativo de Copenhague, los expertos sostienen que su marcha de la Secretaría de la Convención podría deberse en parte al fracaso de la Cumbre.
El responsable de la ONU sobre Cambio Climático había apostado por un acuerdo ambicioso en Copenhague que finalmente no se produjo.
De Boer, de 55 años, asumió el cargo en 2006, y antes había sido subdirector general del Ministerio de Medio Ambiente de Holanda. También fue asesor del gobierno chino, y del Banco Mundial.
Descubren cinco nuevas ranas
Tras dos años de investigación, la Pontificia Universidad Católica de Ecuador, PUCE, anunció el descubrimiento de cinco nuevas especies de ranas en el Parque Nacional Yasuní, una de las reservas de mayor concentración de biodiversidad del mundo, situada en la selva amazónica del país.
Éste fue un proyecto cofinanciado por la gubernamental Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Cenacyt). El estudio reveló que en la reserva natural habitan dos especies de ranas “termiteras”, otras dos “arborícolas” y una “nodriza”, que no habían sido registradas por la ciencia.
El Museo de Zoología de la PUCE, que impulsa el estudio genético de especies animales, indicó que este tipo de investigación es importante porque permite diferenciar con exactitud a cada especie y ampliar los registros de biodiversidad del Parque Yasuní.
Los científicos estudiaron una zona privilegiada y bien conservada de la selva, cercana al denominado “Bloque 16” de reservas petroleras, que se investiga desde 1994, y donde la PUCE dispone de un Laboratorio de Biología Molecular.
La investigación supuso la recolección de especímenes, la grabación de sus croares y el registro fotográfico de sus hábitats. También se extrajo ADN y se enviaron muestras a Corea.
|
Especiales
“Hay que sacar del poder al Güegüence”
¿Privatizarán ALBA?
Sorprende alto nivel nica en carreras de cuarto de milla
Desmitificando el pensamiento de la oligarquía
Evolución de la violencia delictiva en América Latina
Una capital al encuentro de sus mega fallas
Los gobiernos y sus falsos “secretos de Estado” batalla por el acceso a información pública
|