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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Sábado 14 de Abril de 2007 - Edición 9577
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Cuánto ruido aguanta el oído


Hay preguntas recurrentes en cuanto a ruido: cuántos decibeles aguanta el oído y de qué fuentes se queja más la gente. Se pregunta cuántos decibeles aguanta el oído porque generalmente se cree que sólo afecta el órgano de la audición y que sólo los ruidos fuertes afectan.

El nivel sonoro que podemos aguantar depende de varios factores: tipo de ruido, distancia a la fuente sonora, tiempo de exposición, tipo de fuentes, actividades que realiza el receptor, sensibilidad y circunstancias de éste. En una discoteca, un ruido de 80 decibeles no molesta y lo pueden considerar muy bajo. En una biblioteca, un nivel de 40 decibeles puede molestar. Cuando el nivel de ruido es inferior a 65 decibeles el porcentaje de personas afectadas más allá de lo atribuible a la presbiacusia no es significativo (ISO 1999).

A los 70 decibeles ya hay daños al oído, es el caso de zonas comerciales, industriales, tráfico, con exposición de 24 horas diarias (OMS). Una exposición de carácter laboral durante ocho horas diarias, de 75 decibles, asegura que un 96% no sufrirá mayores daños auditivos que los correspondientes a la presbiacusia (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, EPA).

Un nivel continuo de 85 decibeles o superior, durante un periodo de ocho horas por varios años, puede dañar la capacidad de audición. Las normas laborales de Nicaragua estipulan que después de 85 decibeles de nivel sonoro continuo equivalente, se debe usar protectores auditivos. Según la Agencia de Protección Ambiental, puede producirse una pérdida de audición si nos exponemos durante ocho horas diarias a cualquier ruido que alcance los 85 o más decibeles. A partir de 85 decibeles, por cada tres decibeles que se aumenten, se debe reducir la jornada laboral a la mitad.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional estadounidense dice que la exposición a niveles de ruido de 100 decibeles es segura durante tan sólo 15 minutos. No se debe permitir niveles superiores a los 91 decibeles durante más de dos horas en un día. Y no deberíamos exponernos a un nivel de 110 decibeles durante más de un minuto y 29 segundos al día.

Pero el ruido no sólo afecta el oído. Los efectos cuantificables en el sueño empiezan a partir de los 30 decibeles de nivel sonoro continuo equivalente o nivel promedio. Según la Ley 559, de delitos ambientales, en las escuelas, colegios y centros preescolares el nivel de ruido ambiental no debe ser mayor de 35 decibeles durante las clases. En los hospitales durante la noche no debe exceder 40 decibeles y en el día el valor guía en interiores es de 30 decibeles. En mediciones realizadas en el Hospital Vélez Paiz, en 2006, el nivel promedio más bajo fue de 52 decibeles, en una sala de maternidad.

Durante la noche los niveles de sonido en las viviendas no deben exceder de 45 decibeles a un metro de las fachadas de las casas, y 55 decibeles durante el día. Y según la OMS, para dormitorios en las viviendas, el nivel sonoro debe ser de 30 decibeles para el ruido continuo y 45 para sucesos de ruido únicos. Sin embargo, el ruido de los night club llega a los dormitorios del vecindario, a altos decibeles.

En conclusión, con niveles sonoros de 70 decibeles o más, se espera daño auditivo.

Con niveles sonoros entre 50 y 70, se espera molestias en función del tipo de trabajo, daños a la salud, como dolor de cabeza, estrés, molestias, falta de concentración, difícil uso del teléfono, interferencia de la comunicación. Con niveles menores de 30 decibeles no se espera daños a la salud, ni molestias.

A pesar de lo anterior, los niveles de ruido que se soportan cada día en diferentes actividades, laborales o recreativas, sobrepasan toda normativa. Según investigaciones de otros países, se ha comprobado que en las discotecas el ruido de 100 y 110 decibeles es común. Y los discman alcanzan hasta 110 decibeles, además, el usuario le da el máximo nivel para no escuchar los sonidos del ambiente. Los reproductores de MP3 y de CD pueden producir tinnitus (acúfenos o zumbidos) o pérdida de audición. Por eso se dice que los jóvenes estarán sordos antes que sus abuelos.

También los gimnasios y los cines son lugares en donde se sobrepasa los niveles saludables. En los cines depende del tipo de película, en las que se ha comprobado el nivel más alto es en las de acción, que en algunos momentos rebasan los 105 decibeles. Un nivel medio de 75 decibeles bastaría y los picos máximos no deberían ir más allá del límite de riesgo, los 90 decibeles.

Las motos pueden producir ruidos superiores a los 100 decibles. Si en una moto viaja un mensajero, no debería hacer ese trabajo más de cuatro horas diarias. Si el trabajo es nocturno, además de afectar su salud, despiertan a toda la gente por donde pasa y peor aún, donde se parquean. También son víctimas del ruido de las motos los policías, los inspectores ambientales, los técnicos agropecuarios, ya que es su medio de locomoción. Pero el ruido de las motos no es sólo un riesgo laboral, también afecta en actividades recreativas, igual que las motos acuáticas y los cuadriciclos.




Comentarios de nuestros lectores

Mercedes Alvarez
Excelente documento ojalá que esto haga eco en los barrios donde la mayoría de jóvenes escuchan música para toda la vecindad.

E. Arturo Castro Frenzel
Muy informativo su artículo. Lamentablemente Usted no tuvo espacio para asociarlo con los daños que los ruidos hacen al cuerpo humano en general. Preguntar solamente ¿Qué tanto ruido soporta el oido? equivale, casi, a preguntarse ¿qué tanta comida soporta la boca?. Las frecuencias bajas, aún a pocos decibeles, pueden ser extremadamente dañinas. Cuando en la Guerra de Corea los norteamericanos hicieron la prueba, quedó comprobado que una frecuencia baja, casi inaudible pero de intensidad suficiente, produce diarrea en el enemigo, sin que se haya disparado una bala.


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