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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Viernes 15 de Junio de 2007 - Edición 9639
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Calentamiento global y ganadería


La cruzada internacional emprendida en los años recientes por el vicepresidente Al Gore sobre el calentamiento global ha sido realmente un trabajo trascendente y despertador de conciencias. Inobjetables referencias científicas y ejemplos ilustran de manera contundente los cambios que están ocurriendo en materia de elevación de la temperatura, acumulación de dióxido de carbono (CO2) por emanación de gases nocivos causantes del efecto invernadero, responsable de la desertificación de importantes áreas de la tierra, al deshielo de glaciares y de zonas en el Ártico y en la Ántártica, fenómeno que nos está llevando rápidamente a un caos ambiental que amenaza la sobrevivencia del planeta. El vicepresidente Al Gore se ha dado a la valiente tarea de crear nuevas actitudes de responsabilidad en los niveles pensantes en distintas partes del mundo. El mensaje final, por encima de cualquier consideración política, es que se debe hacer algo y ahora, subrayando la gran responsabilidad de los países industrializados, enfatizando en los Estados Unidos y su falta de compromiso con las acciones de mitigación que deben emprenderse al más corto plazo. Los esfuerzos mundiales están empujando a la adopción de posiciones de mayor sensibilidad al relevante tema y parece asomar en el gobierno de los Estados Unidos una posición que tomaría distancia de la indiferencia que lo ha caracterizado en el pasado.

En el plano global, es interesante resaltar información internacional que señala que la ganadería “ocupa” el 30% de la superficie total del planeta, eliminando tantos gases de efecto invernadero como lo hace el transporte. Dentro de 20 años la población humana se duplicará en la tierra y ello traerá consigo mayor demanda de alimentos. Para el año 2050 se estima que la producción mundial de carne y leche habrá de duplicarse pasando a 465 y 1,043 millones de toneladas respectivamente. La producción de carne de cerdo, pollo y huevos seguirá creciendo más rápidamente. A la enorme población pecuaria, y más específicamente a la bovina, se le viene señalando como la principal responsable por la contaminación de las fuentes de agua (los desechos de animales muertos, el estiércol, las hormonas, los antibióticos, los fertilizantes y los plaguicidas) y por la emisión del 18% de los gases de efecto invernadero.

Para mitigar estos efectos, cada vez más en el campo internacional, las sociedades comprometidas ambientalmente con la producción y con la vida vienen implementando lo que se conoce como “buenas prácticas pecuarias”, que consisten en una serie de especificaciones técnicas para asegurar una producción primaria limpia e inocua, destacando como elementos importantes el tipo de instalaciones pecuarias, el control de plagas, el manejo sanitario, la alimentación, el agua, el transporte de ganado, la identificación y el registro, el bienestar de los animales, las condiciones de trabajo y de los trabajadores y el manejo ambiental.

En el caso de Nicaragua, enfermedades que afectan la reproducción o bien que causan retraso en el crecimiento (P.D.: brucelosis, tuberculosis, leucosis, rinotraqueitis, parasitosis, etc) contribuyen a la depredación forestal, la ineficiencia productiva del hato se compensa con más animales y más potreros. Nuevas áreas se destinan a la ganadería en lugares que rápidamente van perdiendo su condición boscosa (cada árbol que se tumba es una tonelada más de CO2 para envenenar la atmósfera de nuestros hijos). Entonces el tema resulta más complejo de lo que parece a simple visa, el país necesita desarrollar a ganaderos verdaderamente comprometidos con el ambiente, con la no quema, con el mejoramiento de la nutrición animal, con el tratamiento adecuado del estiércol, con el fomento de la salud animal, con la reforestación y con la protección de las fuentes de agua. Los ganaderos y el gobierno deben encontrar pronto senderos de entendimiento ambiental y especialización productiva. Nuevas tecnologías de producción agrícola se van asentando en el país, la producción agrícola intensiva debe articularse más con la ganadería, buscando el equilibrio que la torne compatible con un ambiente sostenible para nuestro bienestar.




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