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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Sábado 11 de Agosto de 2007
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Nuevo Amanecer
ago 11, 2007

Francisco Pérez Estrada


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Ometepe, Granada.

(Granada: 19 de mayo de 1912. ­Ídem: 17 de octubre de 1982)

II de III partes

Hijo de Francisco Pérez Montano y Rosenda Estrada Ro­mero, Francisco Pérez Estrada fue bautizado en Trigueros, pue­blecito de Ometepe, isla sagrada de los chorotegas en el Lago de Granada o Cocibolca; hecho incidental pero que se tomó significativo para él, quien sería uno de los primeros creadores que hicieran de la antropología y arqueología un material poé­tico y una búsqueda, una pasión y expresión de 10 nacional y americano. Cursó la primaria en las escuelas y colegios de su ciudad natal y la secundaria en el Instituto Nacional de Orien­te, donde se bachilleró en 1932. Acompañando a su padre, resi­dió en Bluefields, de 1933 a 1934, lo que le dispensó conocer directamente la cultura del otro costado o costa afrocaribeña de Nicaragua.

Al regresar a Granada, hizo estudios de secretariado y me­canografía, pasando a colaborar en La Reacción, Juventud (ór­gano de la Congregación Mariana de Jóvenes Varones de Xalteva), Caminos y El Diario Nicaragüense. Después empezó a trabajar como secretario del doctor Carlos Cuadra Pasos, que­dándose una década a su servicio y accediendo a su biblioteca, participando de las tertulias y relacionándose con los miem­bros del Movimiento de Vanguardia, políticos e intelectuales, que frecuentaban la casa solariega de este intelectual. Prolongó con personalidad temas de la vanguardia en la posvanguardia y se enlazó con la Generación del 40. De manera que se sumó a la Acción Católica Nacionalista, a la Cofradía de Escritores y Artistas Católicos, al Taller San Lucas y publicó varios romances a la manera neopopularista en Anhelos. Asimismo en esa época fue muy celebrado y repetido un epigrama suyo titulado “Poe­ma de sociedad”, que apareció en la revista Nuevos Horizontes, Managua:

Las chicas bien?
Bien.

Y los chicos bien?
Bien

Y bien...?

Correspondiendo a la formulación de la cultura mestiza, se dio a las investigaciones, rescatando oraciones mágicas, rela­ciones orales, tradiciones religiosas, artesanía o arte popular y compilando piezas del teatro folklórico y de cristianización (1946); fue un agudo intérprete y divulgador de la obra primigenia, “El Güegüence o Macho-ratón”, una de cuyas versiones recogió en Catarina. En 1948 viajó a Argentina a estudiar en el Instituto Nacional de la Tradición de Buenos Aires. Volvió a Ni­caragua y salió a España (1949-1951). Recorrió Barcelona, Salamanca, Madrid y otras regiones. En 1952, fue nombrado Subdirector del Museo Nacional de Nicaragua, con sede en Ma­nagua. En 1957 partió becado de nuevo a España, conoció y trató a Ramón Menéndez Pidal, amplió sus conocimientos etnológicos bajo la dirección de Julio Caro Baroja y obtuvo un segundo pre­mio del Instituto “Fernández de Oviedo”. Después de una corta temporada en Nicaragua, marchó, pero esta vez, a México, a se­guir especializándose en antropología. Miembro de la Academia de Historia y Geografía y miembro electo de la Academia Nicaragüense de la Lengua, a la que ya no pudo incorporarse.

Presidente del Instituto de Folklore Nacional de Nicaragua, miembro del Instituto de Folklore Hispanoamericano y de la Asociación Española de Folklore. La antropología, especial­mente en México, lo hizo tomar conciencia de la realidad americana y lo aproximó al marxismo como método de análisis e interpretación: Biógrafo del héroe nacional José Dolores Estrada (1965), deudo suyo acaso, epistológrafo, escribió las primeras cartas ecológicas “desde Catarina” y ensayos sobre la tenencia de la tierra, la negritud, la resistencia indígena, el cacique Nicaragua, las migraciones mesoamericanas, el mesti­zaje, Xilonem o el maíz, los griegos y latinos y los clásicos hispanos, como La Celestina.

En 1955 empezó a estudiar Derecho en la Universidad Na­cional Autónoma de Nicaragua (UNAN), carrera que conclui­ría en 1960. En 1956 publicó Granada en estampas, que ten­dría una segunda edición aumentada y con el nombre de Es­tampas de Granada en 1982. (Editorial El Mundo). Amigo, com­pañero y testigo de casi todos los artistas nicaragüenses, fue retratado por cuatro de nuestros mejores artistas plásticos y caricaturistas, Rodrigo Peñalba, Enrique Fernández Morales, KALO (Carlos Sánchez) y Róger Pérez de la Rocha, porque reconocían en sus rasgos fisonómicos el carácter y el rostro na­cional. Se casó con Emelina Canelo, con quien procreó una hija, María Dolores Pérez Canelo. Su firma también apareció en Re­vista de la Universidad de San Carlos, Guatemala, Revista Con­servadora del Pensamiento Centroamericano, La Prensa, La Prensa Literaria, Nicaragua Indígena, Ventana, Cuadernos Uni­versitarios, Casa de las Américas (Cuba), Plural (México) y Nuevo Amanecer Cultural. Asesor jurídico del Instituto de Fo­mento Nacional (INFONAC), del Instituto Nacional de Comer­cio Exterior e Interior (INCEI). En 1954 apareció su tomo, Cua­tro estudios de folklore, que se reeditó en 1965.

En 1970 se editaron, Los nahuas de Nicaragua y en 1976, sus Ensayos nicaragüenses. En 1978 preparó con Pablo Antonio Cuadra el Muestrario del folklore nicaragüense. Fue catedrático de la Universidad Centroamericana (1975-1977) y a partir de 1979 se incorporó a la acción cultural de la Revolución Popular Sandinista, que organizaba el Ministerio de Cultura del Gobier­no de Reconstrucción Nacional. En febrero de 1981 recibió la Orden de la Independencia Cultural “Rubén Darío”. En julio viajó invitado a Cuba para conocer la experiencia socialista en la isla. El 4 de octubre fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Militar “Alejandro Dávila Bolaños”, Managua. Días después, falleció en Granada y está sepultado en el cementerio de la ciudad

Bibliografía

Libro de poemas: Chinazte, Granada, Editorial Magys, 1961. Chinazte. Poemas hispano-nicaragüenses. Managua, Imprenta Nacional, 1968. Y tercera edición, 1975, con “Introducción” valorativa de Jorge Eduardo Arellano.

Antologías: 100 poemas nicaragüenses. Managua, El Pez y la Serpiente, núm. 4, enero de 1963. Poesía nicaragüense post-dariana. León, UNAN, 1967, selección de Ernesto Gutiérrez y José Reyes Monterrey. Nueva antología de la poesía nicaragüense. Managua, El Pez y la Serpiente, 1972. Poesía nicaragüense. La Habana, Casa de las Américas, 1973, selección y prólogo de Ernesto Cardenal. Antología general de la poesía nicaragüense. Managua, Ediciones Distribuidora Cultural, 1984, por Jorge Eduardo Arellano. Hija del día, artes poéticas nicaragüenses. Managua, Editorial Nueva Nicaragua, 1994, por Julio Valle-Castillo. Y Flor y canto. Managua. Centro Nicaragüense de Escritores, 1998, selección e introducción de Ernesto Cardenal.

Estudios sobre el autor: Jorge Eduardo Arellano: “Francisco Pérez Estrada”, en La Prensa, Managua, 11 de junio, 1972. Franco Cerutti: “Francisco Pérez Estrada”, en Revista Histórica-Crítica de Literatura Centroamericana, núm. 1, julio-diciembre, 1974. Beltrán Morales: “Los poetas y su voz: Francisco Pérez Estrada”, en La Nación, Managua, 6 de septiembre, 1975. Carlos Alemán Ocampo: “Chinazte o la pasión por la tierra”, en La Prensa Literaria, Managua, 17 de enero, 1976. Julio Valle-Castillo: “Francisco Pérez Estrada, el último náhuatl”, en Ventana, Managua, 30 de octubre, 1982. Jorge Eduardo Arellano: “Bibliografía de Francisco Pérez Estrada”, en El Nuevo Diario, Managua, 24 de octubre, 1982. Y José Coronel Urtecho: “Acerca de la esposa de Pérez Estrada”, Nuevo Amanecer Cultural, Managua, año XI, núm. 516, sábado 9 de junio de 1990; “La noticia del entierro de Pérez Estrada”, Nuevo Amanecer Cultural, Managua, Año XI, núm. 523, sábado 28 de julio de 1990; “Pérez Estrada vuela a Madrid”, Nuevo Amanecer Cultural, Managua, Año XI, núm. 526, sábado 18 de agosto de 1990; “Pérez Estrada y España” y “Pérez Estrada, el estudioso y el escritor”, Nuevo Amanecer Cultural, Managua, Año XI, núm. 527, 25 de agosto de 1990; “Reconocimiento Nacional a Pérez Estrada”, Nuevo Amanecer Cultural, Managua, Año XI, núm. 528, 1 de septiembre de 1990 y “Pérez Estrada y su aspecto físico”, Nuevo Amanecer Cultural, Managua, Año XI, núm. 531,22 de septiembre de 1990.



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