Quo Vadis, turismo
Alejandro J. Gallard Prio Hace muchos años, compartía en Santo Domingo con mi amigo Angel Miolán, un dominicano apóstol de la democracia y precursor del desarrollo turístico de República Dominicana, el reclamo de la población que decía, Miolán, Miolán, ¿y los TURISTAS DÓNDE ESTÁN?
Para ese entonces, los dos estábamos luchando para que nuestros respectivos gobiernos tomaran en serio el importante negocio del Turismo, él logró hacerlo, la semilla fructificó y ahora La República, como se le llama con afecto, es un DESTINO DEL TURISMO MUNDIAL, generador de empleos y riqueza.
Por el contrario, yo fracasé, ni entonces, ni ahora he podido convencer a los gobiernos de turno de que el Turismo es uno de los más importantes rubros de nuestra economía y que en sí es una ZONA FRANCA, donde los vaivenes de la política, especialmente la partidista, no tiene lugar. La politización del turismo es su anatema, el dragón destructivo que impide su desarrollo.
La semana pasada, la honorable señora ministra de la actual administración, emitió unas declaraciones que sonaron como un clarinazo de alarma, para que los dirigentes de nuestras políticas económicas y desarrollo, le pongan fin a ese juego de fichas partidarias que ha venido socavando, de gobierno en gobierno, lo que algunos ministros han luchado para darle seriedad, profesionalidad, credibilidad y sostenimiento al desarrollo de nuestra endeble industria turística.
Esta misma semana, como para remachar, leemos la noticia de que el nativo de Hawai y cofundador de AOL, Steve Case, en compañía de los ex tenistas profesionales André Agassi y su esposa Steffi Graf, anuncian una inversión de 800 millones de dólares en el Pacífico Norte Costarricense, Punta Cacique, en nuestra vecindad. Por supuesto que esto no sucedió, porque los inversionistas Case, Agassi y Graf, admiren al Gobierno de turno de Costa Rica, ya que convencer a estos experimentados inversionistas no es labor de una sola administración, en este caso de Arias, sino de una política seria, continua de promoción y garantía que ofrece Costa Rica al mundo, al mantener en su Ministerio de Turismo a profesionales, a funcionarios con credibilidad, que cualquier Administración, aún con los cambios aceptados a nivel mundial de Capitanes (ministros y viceministros), mantienen la nave rectora del Turismo en curso.
No quiero entrar en detalles sobre nuestra “enclenque” infraestructura, el raquítico programa de promoción internacional o el “flaco” material publicitario, todo esto es secundario, ya que aun con lo poco que tenemos podríamos subsistir y crecer, aunque sea lentamente. El concentrarse en el turismo cautivo de nuestros hermanos residentes en el exterior sería un gran comienzo. Lo que no podemos hacer es cambiar las reglas del juego cada vez que tenemos una nueva administración, y más aún despedir a los que han aprendido lo poco que sabemos de esa fuente de trabajo y riqueza que es la industria del turismo.
Y si a lo anterior le sumamos los casos vergonzantes de la propiedad, en las costas de nuestro Pacífico Sur, Norte, Catalina, etc., mejor tiremos la toalla en cuanto a inversiones turísticas se refiere, de las cuales dependemos, si tenemos alguna intención de desarrollar la industria del turismo.
Estoy totalmente de acuerdo con que los gobiernos de turno busquen la forma de ayudar a sus correligionarios que les llevaron al poder con sus votos, práctica usada a nivel mundial; la gran diferencia es que los estadistas de otros gobiernos han encontrado que lo más efectivo es crear nuevos proyectos de progreso, que no sólo absorben a sus correligionarios, sino que bajan los índices de desempleo en general. Lo que no se puede hacer es dejar que nuestra cultura de favoritismo ponga en riesgo una industria tan importante para el desarrollo de Nicaragua como lo es el TURISMO. Recomiendo el desarrollo de profesionales en la industria con estudios especializados, tal como la profesión de “desarrollo de turismo”, ofreciendo empleos que premien el éxito y la dedicación, independientemente de los vaivenes de nuestro complicado mundo político.
Turismo beneficia a todos, por lo tanto es preciso saber hacia dónde vamos (Quo Vadis) con TURISMO.
|
Opinión
Comandante Ortega: ¿Monógamo o picaflor?
Los centauros aún viven
La sangre sigue corriendo por Centroamérica
…mi Mel no vino de Honduras a pasear
El legado de Esquipulas
Quo Vadis, turismo
|