¡No manipulemos el abuso sexual!
Mónica Zalaquett Otra vez un caso emblemático como el de “Rosita” concita la atención del público no tanto por la terrible situación del abuso sexual, sus causas y sus consecuencias, sino por los entretelones sensacionalistas que lo rodean: que el primer acusado haya sido costarricense, que la niña abortara, que años después engendrara una hija producto del abuso sexual del padrastro que hizo creer a medio mundo que protegía a su hija adoptiva y que ahora en el colmo del cinismo, alega que no hubo abuso sino consentimiento de la niña.
Pero uno de los aspectos más inquietantes de la reciente cobertura periodística de este caso es que se está centrando no en el debate sobre el abuso sexual, sino sobre el aborto terapéutico que se le practicó a la niña cuando tenía nueve años. En este sentido, los sectores que atacan el aborto terapéutico están manipulando el nuevo capítulo de agresiones sexuales sufridas por “Rosita” y la serie de mentiras y ocultamientos que lo han rodeado, para agarrar agua a favor de sus debilitados argumentos.
Y digo debilitados porque no se puede estar a favor de la vida y al mismo tiempo fingir demencia frente a las consecuencias del abuso sexual. El hecho mismo de exigir que una niña culmine el embarazo originado en una violación debería considerarse como un atentado contra la vida de la misma y una legitimación de la agresión sexual sufrida. Los cuerpos femeninos no son vehículos para la perpetuación del ego machista de un abusador. Sin duda, un aborto es un hecho indeseable que ojalá se evitara por todos los medios posibles, pero no ocurrirían millares de abortos practicados clandestinamente a diario, con su secuela de mortandad femenina, si no existiera la tremenda complicidad social y cultural que hay en nuestro país con los abusos sexuales contra la niñez.
No existirían tantos abortos en nuestra sociedad si se dejara de considerar a las mujeres y a las niñas como propiedad privada y simples objetos sexuales de los cuales se puede hacer uso en cualquier momento por la fuerza, y si las propias mujeres no se vieran a sí mismas también como objetos para la satisfacción sexual masculina. En pocas palabras, si hubiese más comprensión sobre cómo las concepciones machistas tradicionales influyen en los comportamientos sexuales de hombres y mujeres.
Porque a los abortos se recurre en gran medida por dos razones: para ocultar la violación de un padre, padrastro, tío, hermano, abuelo, amigo, sacerdote, profesor, o algún otro personaje, para quien sería comprometedor que naciera la prueba del delito, y porque los novios o parejas de las adolescentes se niegan a aceptar el fruto de la llamada “prueba de amor” practicada muchas veces bajo la presión de mentalidades que conciben la sexualidad de la mujer como un deber para con el hombre y una manera de retenerlo a su lado.
En el caso de “Rosita”, no queda descartado que el costarricense la haya violado en su momento, dado que tantas adolescentes refieren haber sido víctimas no de uno sino de múltiples abusos sexuales desde su infancia, y el hecho mismo de haber sido violentadas a corta edad multiplica el riesgo de seguir sufriendo este tipo de agresiones, si es que la niña guardó silencio por temor, o si al hablar no se le escuchó, creyó, no se le apoyó psicológica y emocionalmente y se le protegió para evitar su revictimización.
Debemos tener claro que las niñas abusadas por lo general se sienten sucias, manchadas, deshonestas y culpables, porque viven en sociedades regidas por mentalidades que satanizan el cuerpo femenino y lo consideran instrumento del pecado y de la tentación, a la vez que eximen de responsabilidad a los agresores al haber sido “provocados” por ese cuerpo tentador.
Las niñas abusadas jamás “provocan” las violaciones, pero es posible que una niña o adolescente abusada desarrolle comportamientos sexuales precoces debido al brutal trauma y daño psicológico, físico, emocional y espiritual que ha sufrido. Muchos comportamientos de promiscuidad sexual e incluso la prostitución suelen tener su raíz en los abusos sexuales sufridos durante la niñez.
Por otra parte, las niñas carentes de amor materno o que sufren el rechazo de sus madres por diversas razones tienden a buscar refugio en los padres o padrastros, hecho que suele ser aprovechado por los abusadores sexuales como pretexto para sus actos bajo argumentos tales como: “Ella no te quiere pero yo sí” o “ella no me da el amor que tú me das”, entre otros.
Lo cierto es que el abuso sexual es la peor manifestación del abuso de poder y el más siniestro de los crímenes cometidos contra la niñez, porque sus secuelas perduran toda la vida, empujando a muchos niños, niñas y adolescentes al suicidio, al consumo de drogas, a los comportamientos autodestructivos, a la prostitución y a la violencia juvenil callejera, entre otras consecuencias. Estamos hablando de un asunto demasiado grave, demasiado extendido y demasiado serio, para ser manipulado con cualquier finalidad.
Comentarios de nuestros lectores L Gonzalez
Miss Monica, me parece que quiso abarcar tanto que giro en círculo, terminó donde comenzó; deberían de haber leyes que condenen a cualquiera que abusa de una niña que sea menor por lo menos 2 años del agresor; es decir que se catigue a todo varón --de 10 años en adelante-- que abuse a una muchacha con hasta 30 años de cárcel. Verás como se calman las pasiones desbordadas de los satrapas cobardes y abusadores.
Julio Guevara
En Nicaragua los casos como el de "Rosita" es tan común que hasta nuestro Presidente se ha visto envuelto. Estos casos deberían llamarse "Síndrome de Zoilamérica" para hacerle honor a nuestro máximo moclin.
lucila
En esto del abuso sexual MADRES DE NIÑOS Y NIÑAS OJO CON LAS EMPLEADAS DOMESTICAS, MUCHO OJO, MUCHO OJO.
delta
Excelente exposición, pero no basta solo hablar para hacer completo el trabajo habria que hacer proyecto preventivos desde el hogar, escuela y vecindarios, asi como poner leyes más represivas para los pedofilos, violadores y abusadores de menores, tanto fisica como psicologicamente, esto se refier a madres abusivas que flagelan a sus hijos, a como también hay que ayudarle cuando son cabezas de familia y único sosten de varios hijos.
Francisco E Marin SSS-666
Excelente apreciacion sobre el trastorno social, ocasionado principalmente por la ignorancia espiritual. Esta ignorancia fue implantada a raiz de la fundacion papal. El apostol Pedro; como primer papa fundo la mal llamada iglesia cristiana, estableciendo como dogma: el pecado, diablo e infierno; los siguientes usurpadores del TRONO DE LA GRACIA establecieron el "celibato" sacerdotal, lo cual es una "doctrina" de demonios (1a. Timoteo 4 : 1-3) conforme el nuevo pacto. OK? Bendecido (a).-
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