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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Miércoles 29 de Agosto de 2007 - Edición 9714
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Maroma política FSLN – PLC


La democracia representativa está en crisis, carcomida por minigrupos de políticos sinvergüenzas; negros nubarrones en ciernes amenazan el futuro de Nicaragua.

El presidente Ortega tuvo el privilegio de presentarse a elecciones en cuatro oportunidades porque así lo permitió la democracia representativa, perdió en tres, y ahora es presidente, precisamente, porque fue electo bajo el sistema de democracia representativa.

El cargo no lo obtuvo esta vez de ninguna revolución, de guerrillas ni terrorismo, sino por algo más de un tercio del voto ciudadano en contienda cívica electoral, libre.

En su última campaña no se confesó revolucionario, ni dijo acabar con el neoliberalismo, ni qué transformaciones haría, predicó paz y reconciliación; pero ya con el poder se considera revolucionario, revanchista, que engañó, porque sin duda anduvo vestido con piel de oveja.

Ahora resulta que camuflado en una utópica defensa de los pobres, se propone abortar el feto de la “democracia representativa” e imponer lo que llama una “democracia directa del pueblo”, en un objetivo muy claro, encabezar un populismo, orientado quizá a una dictadura estilo Stalin o Hitler. En nombre de los pueblos y de los pobres, nacen las dictaduras.

La gente que rodea al presidente Ortega, los serviles más allegados, viene manifestándose como revolucionaria, ¿cuál revolución, pregunto? Probablemente es gente que no ha despertado de un triste pasado que muchos nicaragüenses no quisieran recordar, esa década de los años 80. El servilismo es lo más nefasto en la política criolla.

Son tan fanáticos quienes están disfrutando el poder sandinista, a la vez que peligrosos. Recientemente leí una declaración en un medio añorando los malditos CDS, que, según afirman, fue una organización para defender la revolución, una agrupación terrorista, de persecución y muerte, y eso es lo que dicen perseguir ahora con los Consejos del Poder Ciudadano (CPC). ¡Tiene la palabra, Presidente!
Algunos pensábamos que la experiencia y años de vida habrían llevado al señor Ortega a la meditación, a la evolución, a darse cuenta que entramos a un nuevo siglo, y que valía la pena darle un voto de confianza. Probablemente fue un sueño, no está haciendo un gobierno abierto, transparente; todo lo contrario, lejos de comportarse como un estadista, un nicaragüense preocupado por mejorar la difícil problemática política, económica y social de Nicaragua, se la pasa viajando y conviviendo con zorros de un mismo piñal.

El Partido Liberal Constitucionalista está dividido en dos fracciones dentro del mismo PLC, o sea de la misma tendencia y principios liberales, hasta donde se afirma, pero irreconciliables. Es un asunto personal, porque el ahijado rechaza todo entendimiento con su padrino político, a quien califica de corrupto.

El ahijado fue su ministro por varios años y entonces su jefe ya era corrupto, andaba en negocios turbios, pero calló, se agazapó hasta buscar la candidatura del PLC a la Presidencia de la República, en que compitió en la convención con Bolaños, como el hombre nuevo, el hombre de la juventud, y perdió, lo que trajo un profundo resentimiento.

Ya transcurre un buen tiempo de desgaste hablando de reunificación del liberalismo, reuniones van y vienen, pero el resultado siempre es el mismo, apenas se conocen insultos, chismes, cuechos, zancadillas, puro bla, bla, alrededor de unos cuantos políticos liberales y de medios de información que cansa, porque jamás se llegará a esa anhelada unificación.

En el grupo del auténtico caudillo liberal surgen unos cuantos tapudos y disidentes dando a entender la posibilidad de una atomización del liberalismo, pero lo que se ha observado son posibles estrategias públicas con algún propósito, y al final marionetas que vuelven a los pies del protector, puesto que por sí solos políticamente no valen un comino, además, tienen antecedentes personales delicados, por lo que deben cuidar su publicidad.

La atomización del tronco liberal en el PLC resultaría casi en una desaparición del liberalismo como organización fuerte, quedando por allí unos minigrupos disputándose jefaturas y pescando huesos gubernamentales.

El PLC ha sido estructurado para funcionar bajo un caudillo, lo que ha impedido la formación de grupos dirigentes nuevos, frescos; quien se desvíe de la línea es como si le fusilaran de inmediato. Su transformación es un proceso lento para que sea consistente con el cambio; no puede ser inmediato como pretenden oportunistas, ambiciosos desesperados.

Es común y frecuente escuchar la necesidad de organizar una oposición política, desempolvando, de vez en cuando, las tan raídas convocatorias al diálogo, debate, unidad, unión, armonía como solución de saliva para influir en el gobierno de Ortega.

En la sociedad nicaragüense cada día crece la preocupación por la forma de gobernar del Presidente, que marca pasos y criterios de los 80, por los menos en ciertos voceros privilegiados.

Evaluemos verdades. La única solución podría salir del liberalismo como partido unificado. Ocurre sí que el señor Alemán es un reo; por lo demás, se ha venido diciendo por muchos años que está atado al señor Ortega por un pacto de apoyo al sandinismo a cambio de compartir la integración de miembros en los poderes del Estado.

Obviamente, Ortega no lo va a desatar, seguirá gobernando con Alemán del cogote, sabe que en ese grupo del liberalismo no existe otro político con carisma, de arrastre, que garantice seguridad y estabilidad a Ortega. Sólo de un liberalismo unido y fuerte saldría una verdadera oposición para tomar nuevos rumbos democráticos.

En la otra fracción del liberalismo no hay nada, y si en verdad su principal dirigente tiene sentimientos patrios, debe apartarse y esperar mejores tiempos, que por ahora no han soplado a su favor. Su falta de visión del panorama político y su terquedad están ocasionando daños a Nicaragua. Su trayectoria política es en extremo breve y ha querido correr, cuando de política criolla y patriotismo siente muy poco, apenas un bebé que gatea.

El aspirante a jefe del PLC es de las personas aferradas a su yo, primero yo, después de mí el diluvio, y si Nicaragua se hunde bajo el sandinismo, que se hunda.

En el resto de micropartidos, individualmente, no es posible encontrar una fuerza de unidad entre ellos, en cada uno existen muchos prospectos a dirigentes, y eso sería un pandemónium.

Actualmente sobreviven porque en las últimas elecciones participaron en alianzas con las principales fuerzas políticas, y así lograron algunas representaciones en la Asamblea Nacional que les mantienen con vida política, pero sin fuerza.

Queda lo que se autollama sociedad civil, sin estructura unitaria, muchas micro-organizaciones de diversas ideologías, si es que tienen, buen número de intelectuales, individualidades, sin trabajo político de conjunto y permanente, donde potencialmente los aspirantes a dirigir abundan; no faltando desde luego el oportunismo y los busca huesos.

Bolaños aprovechó en su defensa algunos grupos que se conocieron como de la sociedad civil, que sacó en manifestaciones por las calles, y al final premió a algunos con puestos públicos, “personalidades” de sobra conocidas, algunas quemadas.

Finalmente, deambulan en el ambiente político disidentes del FSLN y del PLC. Los primeros al parecer continúan siendo sandinistas, gente dura en el pasado, años 80, resentida; los segundos son unos cuantos de tipo personalista; cada quien camina separado sin fuerza alguna.

La crisis sólo tiene una salida, está dentro del liberalismo unido y fuerte; Alemán y Montealegre tienen la palabra, sobre sus hombros pesa una gran responsabilidad.




Comentarios de nuestros lectores

Ana Garcia
Verguenza le deberia de dar a este Senor Francisco Lainez(CHE Lainez) de emitir su opinion despues que todos sabemos que el es el autor de los pagos como sobresueldos a los funcionarios nicaraguenses(en dolares). Este Senor es autor del atraco al Pueblo de Nicaragua. Tuvo razon el Dictador Somoza Debayle de haberlo sacado de su gabinete. No nos ofenda emitiendo sus opiniones.

Guillermo Chavez
El Dr. Laines no pudo elaborar al final de su articulo cuando dice: "La crisis solo tiene una salida".Aleman y Montealegre.- De que salida habla usted? Estos dos senores aun no logran entender que la tortilla se les dio vuelta. Y que en las arenas movedizas en que se encuentran es de sus mismas creaciones.


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