Economía emprendedora Una manera diferente de ver el crÉdito personal
Empleo casi no hay, pero
trabajo hay en p... Arnulfo Urrutia
A menudo conversamos con personas deseosas de montar su propia empresa o negocio y encontramos una limitante común en todas ellas: las deudas. Pero no vayan a pensar que son las deudas que contraerán para el montaje de su negocio, no. Las deudas a las que se refieren estas personas son las que han contraído en su vida cotidiana.
Dependiendo de sus posibilidades de endeudamiento, las personas asumen compromisos financieros, los cuales honran con parte de su salario. Sin embargo, es común encontrar que muchas de ellas tienen comprometida por varios años la totalidad de sus ingresos y en ocasiones hasta un poco más. Cuando se tiene pensado iniciar un emprendimiento, ese tipo de deudas equivalen a poner un quintal de plomo en las alas de un gorrión. A mayor nivel de endeudamiento, menores posibilidades de levantar el vuelo.
Pero no solamente para emprender un negocio las deudas son como el plomo. Aun cuando una persona asalariada no pretenda abrir su propio negocio, un alto nivel de endeudamiento le resta la posibilidad de ahorrar, tomar vacaciones, apoyar a otros miembros de la familia, atender imprevistos y, peor aún, atender emergencias de salud.
No es una gran novedad decirlo, pero no está de más recordarlo: una actividad emprendedora tiene más probabilidades de éxito si se tiene un control sobre las deudas personales o, mejor aún, si no se tienen del todo. Dado que las deudas son una de las limitantes más señaladas por las y los aspirantes a emprendedores, a continuación detallamos algunos consejos para el manejo de la economía personal en rubros muy importantes de la vida. La tarjeta de créditoLa tarjeta de crédito se ha convertido en la actualidad en un medio de pago generalizado, y poseer una tarjeta es sinónimo de confiabilidad y capacidad de compra. Incluso, algunos colores de tarjetas sugieren el estatus económico que posee su usuario.
A pesar de esos atributos asignados a la tarjeta de crédito, una buena cantidad de personas emprendedoras evitan utilizar tal medio de pago porque sienten que controlan mejor sus gastos cuando ven salir el dinero de sus bolsillos que cuando simplemente estampan su firma en una factura. Entregar los billetes duele más que poner una firma, eso es algo incuestionable.
Ahora bien, vamos a partir del hecho de que la gran mayoría de los establecimientos, especialmente urbanos, aceptan la tarjeta de crédito como medio de pago. Hay que estar claros que desde el momento que toman tal decisión tales empresas incorporan al precio de venta de sus productos el margen de comisión que cobra la institución emisora de la tarjeta. Este margen varía del 3% al 5%. Esto quiere decir que si usted paga en efectivo, que es lo más recomendado, perfectamente se puede solicitar un descuento mínimo del 5% o más al comprar cualquier producto.
Otra opción para quienes no gustan de cargar dinero en efectivo es el uso de la tarjeta de débito, mediante la cual se utiliza únicamente el dinero que se tiene disponible en una cuenta de ahorro. De esa manera usted evita gastar más de lo que tiene y goza de las mismas promociones que las personas que utilizan tarjeta de crédito, pues las emisoras de las tarjetas de débito igual cobran una comisión al vendedor como si fuera tarjeta de crédito. El inconveniente para usted es que la empresa que vende el servicio o producto no le brinda descuento alguno.
Pero si usted ha decidido utilizar la tarjeta para sus compras, pague siempre antes del vencimiento la totalidad de sus compras. Así no paga interés alguno y puede acumular puntos o dinero en efectivo, lo cual a la larga viene a ser una especie de descuento.
Hay que aclarar que la utilización de la tarjeta no es condenable así porque sí. No, lo que advertimos son los peligros que conlleva su mala administración, pues vista la otra cara de la moneda, el uso adecuado de la tarjeta de crédito le permite financiarse sin costo alguno, durante unos días y llevar un registro de la forma en que usted utiliza su dinero.
Es más, la tarjeta de crédito en manos de una persona emprendedora y buena administradora de su crédito significa también disponer de dinero inmediato para aprovechar oportunidades de negocios, cuyos márgenes de utilidad son mayores que la tasa de interés a pagar por tal dinero. Son varios los casos que conocemos en que la tarjeta de crédito ha servido de gran apoyo para emprendimientos nacidos casi de la nada y que hoy son muy exitosos. Pero repito: mucho cuidado con ese pedacito de plástico.
Finalmente quiero decirles que así como hay películas no aptas para menores, también hay tarjetas de crédito que no son aptas para gastones. Algo más, creo que así como a las cajetillas de cigarrillos se les obliga poner “fumar puede ser dañino para su salud”, en las tarjetas de crédito se debería escribir: “firmar y firmar puede ser dañino para su economía”.Los automotoresAdquiera un automóvil nuevo hoy y trate de venderlo tres meses después. Verá que con facilidad le ofrecen pagar un 20% menos del precio de lista. Precisamente por eso, me decía recientemente un emprendedor: “¿Qué gracia tiene pagar miles de dólares sólo por poner mis nalgas en un carro nuevo?”
Y tiene mucha razón, es muy importante recordar que todo vehículo nuevo al momento de salir de la tienda en que lo venden comienza a perder valor. ¿Por qué no comprar un vehículo seminuevo, por ejemplo con dos años de uso, cuando el motor tiene mucha vida por delante y el precio de nuevo ha quedado muy por detrás?
Por otra parte, se ha convertido en una norma comprar el automóvil al crédito, lo cual resulta más caro que ahorrar para comprar. Una opción muy económica pero que requiere de perseverancia es comprar su vehículo al contado. Un automotor al crédito termina costando entre 30 y 40% más de su precio de lista. Ahorrar y comprar de contado es lo mejor, pues los vendedores al percibir de cerca la fragancia del dinero, acceden más fácilmente a brindar mayores descuentos.La vivienda Vamos a iniciar con una pregunta: ¿la casa a la que usted abona mensualmente es realmente suya? Si quiere la respuesta exacta, deje de pagarla durante tres meses y la obtendrá de inmediato. El anhelar tener una casa propia es algo totalmente válido y está en las prioridades de la vida. Pero tener la “casa propia” a 15 ó 20 años de plazo no deja de ser una limitante para el aspirante a emprendedor. La mensualidad de una casa, más una serie de gastos colaterales al montaje de la misma, consume con facilidad hasta un 50% del ingreso de una familia. Y después de haberle construido el muro, poner verjas, hacer el jardín, etc., ¿quién querrá arriesgar todo ese esfuerzo emprendiendo un negocio que al fin de cuentas tiene sus riesgos? Esto detiene a innumerables personas.
Además, al igual que el automóvil, al terminar de pagarla su valor se ha duplicado. Haga los cálculos de pagar una casa de 40,000 dólares a 20 años, con un interés del 8% anual y verá que al final habrá pagado 80,000 dólares. Eso si no tuvo atrasos en sus pagos. El negocio de financiar viviendas es tan bueno que si usted de pronto obtuviese el dinero para pagar de contado su casa, los bancos lo penalizan por hacerlo. ¿Qué tal?
Ahorrar dinero, comprar un terreno, pagar un diseño y poco a poco ir construyendo es una gran opción. Ahorrar dinero evita una presión adicional de las que conlleva el montaje y administración de un negocio. Y sobre todo quita peso de las alas.ConclusionesEstimada emprendedora y emprendedor: si son casados no tengan pena de vivir en la casa de sus suegros mientras ahorran o invierten en su negocio. Después de todo, los suegros saben valorar los esfuerzos juveniles por salir adelante, lo que no soportan es estar manteniendo a una pareja de holgazanes y aprovechados.
No tengan pena de andar a pie, en bus o taxi. Es mucho más inteligente viajar así que en carro fiado. Y menos vayan a cometer la locura de fiar vehículos de lujo. Las apariencias no dan de comer, por el contrario, lo comprometen a seguir aparentando.
Y por favor, no se sienta ciudadano de segunda categoría si no tiene tarjeta de crédito, o si la que tiene no es del color más apetecido por los exhibicionistas del dinero plástico. Recuerde que el crédito de las tarjetas es el más costoso que existe. Es usura legalizada.
La economía personal de las y los emprendedores de negocios no es la misma de quienes tomaron otras opciones de vida. Así que no tenga pena de tomar decisiones de ahorro e inversión, aun cuando a otras personas les parezcan ridículas. Recuerde que para comer pescado hay que mojarse el trasero, pero qué sabroso se come cuando se pesca con anzuelo propio.
Comentarios de nuestros lectores Astrid
Hola Arnulfo
Definitivamente cada día me sorprendes más...la economía es algo que detiene a muchos emprendedores, y afecta a muchas familias que no tienen a un/una líder que administre bien los ingresos familiares.
Mis respetos y saludos Arnulfo.
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