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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Lunes 10 de Septiembre de 2007 - Edición 10551
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A 80 años de que Moncada expulsara a Salomón de la Selva

Poeta superior, sindicalista y gran patriota

Peregrinó con su pluma y su acción en las más enconadas luchas del obrerismo americano. Mantuvo incólume su bandera contra el intervencionismo yanqui y dio todo su apoyo al general Sandino. Moncada, felónico, oportunista y acomodaticio, jamás estuvo a la altura del tiempo que le tocó hacer política


Poeta superior, sindicalista y gran patriota - Foto
Salomón de la Selva.

A 80 años de su expulsión de Nicaragua

Salomón de la Selva: campaña sindical y antiintervencionista

La campaña liberadora —sindical y antiintervencionista— de Salomón de la Selva (1893-1959) se desarrolló entre 1924 y, por lo menos, 1929, cuando en octubre de ese año el presidente José María Moncada lo expulsó del país. Aquí la sintetizo afirmando que tuvo el apoyo del presidente de México, general Plutarco Elías Calles (1924-1928), y de Luis N. Morones, poderoso jefe de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM). A través de éste, el nicaragüense obtuvo la ayuda moral de Samuel Gompers, jefe de la American Federation of Labor, para aportar fuerzas de persuasión al movimiento en Nicaragua tendiente a liberar a mi país de los banqueros de Wall Street.

Visitas a Corinto en 1924

Así el 17 de abril de 1924 salió de Veracruz para establecer nexos afectivos entre la CROM y la poderosa Confederación Obrera Panamericana (COPA), liderada por Samuel Gompers, su Secretario Ejecutivo, que representaban a más de seis millones de trabajadores organizados.

Pero las miras de Salomón eran más amplias: se imaginó que los trabajadores manuales debían realizar la grande obra de unificación hispanoamericana, y me asocié con ellos [...] Entonces fui a Haití a llevar la buena nueva y a dar batalla a la marinería yanqui, cuya vigilancia tuvo que eludir. Y agregó: De Haití fui a Panamá, rumbo a Venezuela. Luego recorrí Centroamérica. Así arribó, en rápida visita, a Corinto, donde existía una organización obrera llamada Liga de Trabajadores que, informada de la visita de Salomón, preparó un mitín en su honor.

El líder obrerista venía trabajando en el departamento de máquinas del vapor en que viajaba, perteneciente a la Panama Mail Steamships. Al llegar a Corinto, los obreros se aprestaron a recibirlo, puesto que venía de México con el objeto de impartirles una charla que fue fijada a las 4 p.m. en el parque Zelaya. Vistiendo sucio overol manchado de aceite y llevando gorra de maquinista, Salomón apareció en medio de vivas y aplausos, saludando a todos como pudo y subiendo al kiosko donde recibió una ovación estruendosa. Y habló largamente. Brotaban de su boca —recordó un testigo— bellas palabras que encendían el entusiasmo popular. Al concluir, pidió que le interrogaran sobre el movimiento sindical de México. Muchas preguntas le hicieron y a todas contestó satisfactoriamente. Al regresar a bordo, el líder obrerista ya no volvió a tierra quedando únicamente el recuerdo de su visita y cuanto había dicho en el corinteño kiosko del parque Zelaya.

Posteriormente, un día de mayo arribó de nuevo a Corinto, acompañado del delegado de la COPA Hartwell L. Brunson, con el fin de crear una fuerte federación obrera “desligada de todo contacto político”. Ambos brindaron conferencias públicas en Chinandega, León, Managua y Granada, durante quince días. Retorna a Nueva York con credenciales de la Federación Obrera Nicaragüense (FON) y el 27 de agosto se embarcaría de nuevo. El 10 de septiembre estaba otra vez en Managua.


Alianza de la FON con la fórmula Solórzano-Sacasa
Tres días después lanzó el manifiesto “A los obreros leoneses”, en el cual les exhortaba concurrir a la procesión de la Virgen de las Mercedes: La religión cristiana se propone encauzar a los fieles en senderos de virtud para alcanzar la felicidad eterna en la otra vida. El movimiento obrero se propone encauzar la sociedad en senderos de justicia para lograr la felicidad en esta vida. Cristianismo y obrerismo se complementan —proclamó en esa hoja suelta. Y el 15 de septiembre: la FON acota trece puntos, en beneficio de la clase trabajadora, que la fórmula Solórzano-Sacasa hace suyos, obteniendo su respaldo en las elecciones de octubre que gana dicha fórmula.

De nuevo en México, a principios de 1925 promovió otra visita a Nicaragua con dos representantes obreros de la CROM que, según Sofonías Salvatierra —su rival obrerista—, auspiciaban sus “determinismos particulares”. En realidad, el nuevo gobierno no cumplió el pacto patriótico con la FON y el Partido Laborista, incipiente organización del que Salomón era uno de sus líderes; por tanto, no fue nombrado para el cargo que esperaba, regresándose a México. Allí prosigue su carrera literaria, pero el 6 de julio —de nuevo en Nicaragua— intensifica su campaña obrerista, organizando en León la “Liga Patriótica Nicaragüense”.

El periódico Nicaragua Libre

En esa coyuntura, el 6 de agosto de 1925 editó en la misma ciudad el primer número de Nicaragua Libre, órgano de dicha Liga. Polemiza con el semanario católico Los Hechos sobre la explotación del trabajo en el capitalismo. También elaboró y divulgó la primera interpretación marxista, aunque breve y esquemática, de la historia de Nicaragua: “Un poco de sociología patria”. En agosto, tras el retiro el 4 de los marinos —cuya salida de León narraría con júbilo en Nicaragua Libre—, escribió en silva (versos de siete y once sílabas) su “Himno de fe al desocupar las bayonetas yanquis el suelo patrio”:
Y pues cayó el Soldado / y pues murió el Pastor, / y quedamos ejército vencido / sin propio juez rebaño disgregado, / largueza suya ha sido, / habernos sin embargo libertado. / ¡Cantemos al Señor! —El Soldado y el Pastor eran el general Benjamín Zeledón (1879-1912) y el obispo Simeón Pereira y Castellón (1863-1921), ambos antiintervencionistas emblemáticos.

La organización de sindicatos rurales en León

Entonces organizó tres sindicatos campesinos en las comarcas de Chacraseca y Lechecuagos: “Plutarco Elías Calles”, “Luis N. Morones” y “Luz de oriente”. El 10 de agosto el Supremo Consejo de la FON expulsa a varios de sus miembros y lo nombra director de su periódico oficial, Acción Laborista; Eleazar Ayestas lo secundaba como administrador. Más el 25 de octubre: Emiliano Chamorro dio “el lomazo”, golpe de estado al gobierno de Carlos Solórzano y Juan B. Sacasa. Salomón, como recordaría en 1953, andaba en México buscando armas para impedir un retroceso en la liberación de Nicaragua.

No tuvo éxito en esa gestión y así se hallaba otra vez en su patria el 3 de enero de 1926. En esta fecha se matrimonió con la señorita Carmela Castrillo. Pero se marcharía con ella y su hermana, Mélida de la Selva Escoto, a México. Allí, por consejo de Luis N. Morones —en vista de las amenazas de muerte de sus enemigos políticos—, pone pies en polvorosa, dirigiéndose con su familia —su hermano Roberto, el escultor, incluido— a Nueva York. El 22 de diciembre desde el National Hotel, en la misma Washington, solicitó entrevista al senador William E. Borah para exponer sus puntos de vista sobre la Nicaraguan Federation of Labor, de la que era Secretario Ejecutivo.

El contrato del gobierno de Díaz y su participación en la V Conferencia Obrera Panamericana
El 5 de febrero apareció en el Repertorio Americano su manifiesto “Al pueblo de Nicaragua”, en el cual recuenta sus antecedentes y acciones en la lucha obrerista de México, Estados Unidos y Nicaragua para plantear que nuestra América necesitaba un coordinador, un gran coordinador mesiánico de los varios esfuerzos aislados de nuestros diferentes pueblos: él mismo: ...y sentí en mí el llamado, divino podría decir, de encarnar yo, en tanto no apareciera alguien mayor, más hábil, más digno, ese espíritu de coordinación. Y concluía: ¡Obreros, organicémonos y libertémonos de un golpe de los amos del país y de los amos en el extranjero. El 10 de abril, surge en León el “Grupo Solidario con el Movimiento Obrero Nicaragüense que lo nombró Miembro fundador. El 29 de mayo cuestionaba, en otro artículo aparecido en Repertorio Americano, el contrato del gobierno de Nicaragua con las casas bancarias neoyorquinas: Guaranty Trust y J. and W. Seligman Company:
Los banqueros han adquirido, por virtud del crédito que otorgan por un plazo de un año, prioridad sobre todo empréstito que desee obtener Nicaragua y sobre todo los bonos que Nicaragua emita en cualquier mercado, durante los próximos cinco años. Nicaragua jinetea este macho: O acepta que los banqueros le hagan un empréstito a como ellas quieran, con las garantías que ellos quieran, o los banqueros hacen que Nicaragua falte a las obligaciones del crédito de ahora y se apoderan de todos modos del Banco y del Ferrocarril, cuando menos, del cincuenta y uno por ciento de sus acciones.

En julio participó como delegado de la FON en la Quinta Conferencia Obrera Panamericana celebrada en Washington, contribuyendo a que dicha conferencia pidiese en sus resoluciones el retiro de los marines de Nicaragua —presentes de nuevo desde enero de 1927— y la nulidad del convenio bancario último.


Su campaña virulenta contra la bochornosa intervención
El 18 de enero de 1928 se publicó en The Nation, Nueva York, el primer artículo en inglés sobre “la historia del General Augusto Calderón Sandino”, tal como lo saben los nicaragüenses que simpatizaban con él. Con Sócrates Sandino y Luis Muñoz Marín tramó una gira por América Latina para despertar conciencia y obtener apoyo a la causa sandinista: los dos primeros irían a La Habana y él a Nicaragua. Roger Baldwin, de la Civil Liberties Union, les suministró 600 dólares; pero Sócrates desaparece de Nueva York. En septiembre, retornó —con su esposa e hijo— a Managua. El 10 de octubre, en la casa de su madre, en León, fue interrogado el teniente Hakala, del U.S.M.C., quien escuchó vehementes razones en contra de la ocupación norteamericana, como también su alta y hermosa opinión de Sandino.

Colaboraba en La Tribuna y La Prensa, diarios de Managua que dirigen, respectivamente, el doctor Salvador Buitrago Díaz y Adolfo Ortega Díaz. Una de sus columnas se titula: “Lo que nos dijo Salomón de la Selva”, de virulento contenido político. Entre otros artículos, se destacó “Los dos partidos efectivos de Nicaragua” (el partido rojinegro, de principios antiimperialistas, encabezado por Sandino y el partido rojiverde, yankista, formado por las facciones electorales del liberal José María Moncada y el conservador Adolfo Benard). El 12 de noviembre toma la iniciativa de proponer un arreglo de paz en carta enviada al presidente Díaz, al mandatario electo Moncada y al general Sandino. El 1° de diciembre reportaba la visita a Corinto del presidente electo de los Estados Unidos Hervert Hoover, a quien entregó un “Memorial” del Grupo Nacionalista de Nicaragua. El 23 de diciembre, publicaría en La Tribuna su artículo: “Leyendo a Cumberland y releyendo a Stimson”, donde analiza la situación caótica de los Estados Unidos en Nicaragua, en la que planteaba el retiro de los marines.

Con Feland y Moncada negociando la paz

Continuó, sin descanso, su campaña antiintervencionista iniciada el 10 de octubre del año anterior. Casi doce meses completos había pasado levantando su voz contra la bochornosa intervención y abogando por la paz. Así, en septiembre, como delegado de Sandino, inició negociación con el Jefe de las fuerzas interventoras, general Logand Feland. Ambos se entrevistaron con el presidente Moncada, pero éste no aceptó la propuesta de Salomón: que el general Sandino depondría las armas en el instante mismo que el último marino abandonase Nicaragua. Moncada se refirió al guerrillero de las Segovias, simplemente como Sandino.




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