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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Viernes 14 de Septiembre de 2007
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Salud y Sexualidad
sep 14, 2007

Reacciones psicológicas

Tras un desastre

Ante una emergencia respondemos protegiéndonos y ayudando a los demás, pero muchos no asimilan la situación, lo que se refleja en reacciones posteriores

1189725985_Foto Isidro Hernández.jpg

Cuando se pasa por un suceso traumático, como el golpe físico y emocional provocado por el huracán “Félix”, que impactó en la Costa Caribe de nuestro país, las personas afectadas pueden reaccionar de diferentes formas.

La mayoría tiene sensaciones y emociones que le generan malestar y que van a cambiar a lo largo del tiempo, aunque no todos presentamos las mismas respuestas.

Esto es normal. Ésta es la forma que tenemos de reaccionar ante un suceso impactante.

El impacto

La mayoría de las personas respondemos adecuadamente durante el suceso traumático. Reaccionamos para proteger nuestra propia vida y la de los demás. Esto es una respuesta de supervivencia.

Sin embargo, a veces juzgamos que nuestra actuación durante el desastre no ha satisfecho nuestras expectativas y las de los demás. Esto es normal, pero no se juzgue.

El shock:

La primera reacción una vez pasado el peligro puede ser el desorden. Nuestras reacciones en esta fase pueden ser:
Llanto
Nudo en la garganta
Angustia
Vacío en el estómago
Gritos
Mareo
Lamentos
Dolor de cabeza
Confusión
Quedarse paralizado
Descontrol
Después del shock:
A partir de aquí, algunas personas preferimos no pensar en lo que ha ocurrido y planeamos actividades como si no hubiese pasado nada. Esta negación ayuda a hacer menos fuerte el impacto del suceso. Otras personas podemos sentir un gran malestar que puede manifestarse de diferentes formas:
Pesadillas e imágenes constantes del suceso
Desesperanza o desesperación
Dificultades para dormir o despertares bruscos
Sentimientos de impotencia
Irritabilidad
Sentimientos de culpabilidad o rabia
Tristeza
Dificultades para recordar detalles del suceso
Estado muy elevado de ansiedad
Malestar físico
Falta de apetito
Necesidad de evitar situaciones, personas, pensamientos, conversaciones asociadas con el suceso
La reelaboración y aceptación:
Si todo sigue el curso previsto, esto es el final de la crisis. Es cuando integramos la experiencia traumática dentro de nuestra historia de vida. Los pensamientos y sentimientos se han identificado y expresado. Y podemos tener recuerdos y sentirnos tristes, pero ya hemos recuperado el equilibrio y las riendas de nuestra vida.

Esto es lo esperado en la mayoría de la población afectada.

Doctor Carlos Manuel Fernández.

Prof. Psicología UCA. Especialista en Psiquiatría.

Clínica: Altamira D` Este de la Vicky 2 cuadras al lago y ½ arriba. Casa 109.

Teléfonos: 277-0209. Celular: 88-27475.



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