El servicio con excelencia Llave y candado para la retención del cliente
Arnulfo Urrutia Fui a una empresa muy conocida a comprar un tóner para mi impresora. Al darle las especificaciones del cartucho, la persona que me atendía me dijo: “De este tóner ya no tenemos”. Acto seguido dio media vuelta, por lo que tuve que detenerlo con la siguiente pregunta: “¿Cómo me puede decir eso con tanta tranquilidad, si aquí compré la impresora?” Se encogió de hombros y finalmente, por mi sugerencia, aceptó consultar a otra vendedora, la cual, mejor conocedora de su trabajo, le indicó dónde estaba el producto. “Te fijás, le dije, una ligereza como esa, puede causar pérdida de tiempo y dinero a un cliente.....” No me dejó terminar. Encarándome me dijo: “¿Por qué no se quita la faja y me da con ella?” Ganas no me faltaron, pero tenía que comprar el tóner....
|