El pacto ampliado
Alejandro Bolaños Davis El Pacto Ortega-Alemán parece querer conceder ahora a la Alta Plutocracia la estabilidad económica y laboral que requieren para invertir y producir utilidades, con la condición de que compartan una buena parte de sus ganancias y no se metan en la esfera política exclusiva del Zopilote Bicéfalo.
La Alta Plutocracia presuntamente pretende pactar con el Zopilote Bicéfalo y está por verse hasta dónde nos va a llevar este fenómeno recurrente centrado en el mero “business” de las cosas. Fenómeno recurrente porque así fue el caso de la Alta Plutocracia con los Gobiernos Somoza, con los resultados que son harto conocidos en los años 40/50 con el primer Somoza, en los 50/60 con el segundo y en los años 60/70 con el tercero, secuencia interrumpida cuando la plutocracia se le estaba robando el mandado del poder político al tercero. Este último fue salvado por el terremoto del 72 y a partir del cual se rompió el pacto cuando Somoza Debayle en represalia se metió en los negocios que eran coto de caza exclusivo de la Alta Plutocracia. Los plutócratas en retaliación apoyaron a los “revolucionarios”, hicieron paros al comercio para desestabilizar a Somoza y después pactaron con la Dirección Nacional del FSLN, sólo para salir trasquilados cuando la misma Dirección Nacional traicionó los acuerdos y confiscó sus propiedades.
Más que una crítica esto es un reconocimiento de la realidad objetiva basada en la naturaleza, características, misión, propósitos, objetivos, en fin, razón de ser de los nuevos pactistas. Desde siempre y hasta siempre, la Alta Plutocracia de todo el planeta y de toda la historia, cuando los estamentos convencionales de la sociedad no logran mantener el clima que sus intereses requieren, recurren al pacto con los “hombres fuertes” (Napoleón, Hitler, Mussolini, Pinochet, Deng Xiaoping, etc.). Aquí se trasluce que la Alta Plutocracia está por ensayar nuevamente otro pacto sólo que ahora con el Zopilote Bicéfalo de Ortega-Alemán y pago por ver en qué termina esta nueva aventura.
Dado nuestro signo ideológico, valores morales, sentido de la ética, compromiso social, intereses personales y familiares, etc., ante esto, la población que ama Nicaragua ¿nos vamos a hacer de la vista gorda? bajo el predicado de que los grandes capitostes saben más que nosotros y seguramente todo les va a salir bien y por ende a nosotros todo nos va a salir bien. O vamos a asumir una posición consciente y consecuente ante este fenómeno. La Alta Plutocracia no pierde nada, pues cobra sus sofisticados seguros de riesgo que desde siempre han protegido su patrimonio y lucro cesante, ¿pero la población trabajadora y los pequeños y medianos empresarios qué? Bueno, nos vamos a quedar “hueliendo” el dedo con lo poco de olfato que nos quede, si es que nos queda alguno, porque hasta eso podemos perder.
La Alta Plutocracia nicaragüense aparenta no parecerse en nada a la salvadoreña, que se unió con su población para defender su nación. En Nicaragua la Alta Plutocracia no proyecta conciencia de patria, muchos viven más tiempo en Miami, por ello debemos observar este fenómeno con ojos de águila, olfatear con nariz de sabueso, degustar con lengua de serpiente, escuchar con oídos de tísico y palpar con piel de escualo, así como investigar con astucia de Sherlock, analizar con lógica de Hawkins, diagnosticar con precisión de ADN y combatir con gónadas de garañón. Sino, después vamos a llorar como maricas lo que no supimos defender ahora con coraje.
Tenemos que convencer a los que más tienen que perder, que tienen que contribuir con lo que esté dentro del marco de sus posibilidades, para evitar que se consolide el Zopilote Bicéfalo en el poder, si es que no quieren tener que salir de nuevo en desbandada, ahora de 60 años y no de 30, como la vez anterior, cuando uno podía encontrar trabajo y ocupación para sobrevivir y hasta resurgir.
Comentarios de nuestros lectores Raquel Sotelo
Ya dejemonos de cosas esta claro que ortega juega el juego que le da la gana maneja a los que quiere y hace lo que quiere y ortega aunque Nic. no lo asepte llego para no irse jamas ya que este sistema parlamentarista es como el sistema el rey y un gorvenador escogidos para siempre lo que pasa esque ortega es un traidor y las riquesas de Nic. no las comparte con nadie una vez logrado el parlamentarismo mandara al gordo a la carcel ya lo veran que haci sera ortega es un loco amante del poder .
D.Caracas
Afortunadamente no todo en el vida es eterno, y llegará el momento en que una gota de agua rebalse el vaso. Y entonces si correran ríos de sangre y los malos hijos de Nicaragua tendrán que pagar todos sus errores. Ninguna dictadura es eterna,
y los dictadores siempre tienen muerte violenta, entonces no esperemos que mueran "en la paz del Señor. Con suerte morirían en el exilio, porque muy rara vez mueren en la cárcel. Cuando el pueblo pierda la paciencia, sálvese quien pueda.
ANDRES VALDEZ
Pobre Alejandro debe estar arrepentido de haber hecho lo que hizo. Al hacer su análisis de rentablidad ( que aprendió en el encabe perdón Incae), se da cuenta que mejor se hubiera quedado callado y no defender al yerno. Se le olvidó que el tío ya no es presidente. Hace 15 años bajó su sombra, cuánto ganó? cuánto coimo?
Carlos Manuel
Parece que don Alejandro tiene muy buena ahora la lengua y, constantemente ataca el famoso pacto y se quiere poner al lado de los honestos ¿Pero dónde estuvo don Alejandro en los últimos 15 años que no oímos hablar de él? ¿Sería que estuvo amasando una buena fortuna al lado del poder que ejerció don Quique y la Plutocracia de la qué?
Carlos Escorcia Polanco
Bolaños Davis ya está decapitado porque su misma embajada yankee lo quemó. Este jinete sin cabeza de la oligarquia blanquoide ya no haya ni que decir. De que le sirve ahora hablar de gónadas de garañón y de maricas? El que llora como marica es él y nadie más. Le hacía sombra a Eduardo Montealegre en ALN y el humildísimo “demócrata” sangre azul no admite competencia, por eso lo sacrificó.
J.Ignacio Cardoze
Felicitamos a Alejandro por este valiente escrito todo parece indicar que anteponiendo sus intereses creados particulares al interes nacional. La alta plutocracia(como siempre) anda loquita por negociar y quedar bien con Ortega y Ortega sabiendo donde les aprieta el zapato juega con ellos a cambio de hacer sus reformas sin oposición de la sociedad civil empresarial y hacerlos volver la vista a otro lado en silencio como espectadores de piedra...
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