El servicio Automotriz entre la audacia y la tecnología
Empleo casi no hay, pero
trabajo hay en p... Arnulfo Urrutia
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| Augusto Núñez, ex jefe de talleres del Grupo Q y de Nicaragua Machinery. |
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Los talleres de mecánica automotriz son una de las manifestaciones emprendedoras más comunes en nuestro país. Con mucha facilidad encontramos un taller que funciona a orilla de las cunetas de las calles de nuestras ciudades, especialmente de Managua. Lamentablemente, también con mucha facilidad, encontramos noticias que indican que por fallas mecánicas en automotores mueren centenares de personas cada año en calles y carreteras. Y las vidas no tienen precio. Su valor está íntimamente ligado al cariño y al amor de sus familiares, así como al aporte que hacen a nuestra nación con su trabajo.
Según cifras recabadas, en Nicaragua circulan aproximadamente 400,000 vehículos y existen más de 350 talleres de mecánica formalmente establecidos. Si calculamos una cifra similar de talleres nuevos o en proceso de formalización, llegamos a totalizar 700 talleres de mecánica automotriz. Por otra parte, las estadísticas nos indican que cada vehículo, por alguna razón, visita tres veces al año un taller de mecánica. Podemos concluir que cada día del año, cada taller del país atiende cinco automotores. Esta cifra es promedio y su distribución real depende de la capacidad, clientela y eficiencia de cada taller en particular. Es obvio que los talleres de las casas importadoras de automotores reciben diariamente cantidades superiores a los talleres particulares. Aquí juega un papel importante el hecho que mensualmente entran a circular 1,200 vehículos nuevos, y sus dueños y dueñas, a fin de conservar la garantía de fábrica que generalmente es de 100,000 kilómetros o tres años, asisten al taller del concesionario.
Si calculamos un valor promedio de US$5,000 dólares por automotor, entre nuevos, de media vida y chatarras, nos encontramos que el parque automotor del país tiene un precio de US$2,000,000,000 (dos mil millones de dólares). Toda una fortuna, atendida por manos, herramientas y tecnología que no siempre son de la mejor calidad.
Estimulados por los datos antes mencionados, e interesados en aportar al esfuerzo emprendedor de los técnicos y personas deseosas de brindar servicio automotriz, nos contactamos con el ingeniero Augusto Núñez, ex jefe de talleres del Grupo Q y de Nicaragua Machinery, el cual además de brindarnos esta entrevista, está dispuesto a impartir con el Instituto Tecno Emprendedor Centroamericano (Iteca) algunos seminarios y cursos técnicos dirigidos al sector que brinda servicio automotriz. Veamos qué nos dice nuestro entrevistado:
Augusto, ¿cómo es el nivel técnico de los talleres de autoservicio nicaragüenses comparado con el resto de Centroamérica?
Hay que diferenciar dos tipos de talleres: los que son propiedad de las importadoras, los cuales por exigencias del fabricante capacitan permanentemente a su personal y cuentan con las herramientas necesarias para trabajar con la tecnología de los automóviles que comercializan. Esos talleres están al nivel de cualquier país centroamericano. A parte están los talleres de particulares, en los cuales encontramos un marcado déficit al compararlos con otros países de la región. Me atrevería a afirmar que somos el país con menor nivel técnico y capacitación. Especialmente si nos referimos a la electrónica automotriz, la cual marca la tendencia de la tecnología orientada a sistemas de control.
¿Los mecánicos existentes en el país son mayoritariamente egresados de escuelas técnicas o se han formado con la práctica?
Yo creo que la mayoría de dueños de talleres se han formado con la práctica. Muchos de ellos heredaron el oficio de sus padres u otros familiares. Es importante señalar que estos emprendedores empíricos han ido incorporando como empleados a muchachos egresados de las escuelas técnicas vocacionales, fenómeno que adquiere relevancia a partir de los años 80. Debo mencionar que esto es muy importante porque la mecánica automotriz es muy dinámica, día a día surgen nuevos sistemas y tecnologías que hay que dominar para mantenerse en el negocio automotriz. Hay un doble reto: por un lado procurar graduar más técnicos vocacionales, y una vez incorporados al mundo laboral tenerlos permanentemente capacitados. Un mecánico es como un médico, no puede quedarse con su conocimiento básico, debe actualizarse con regularidad.
¿Por qué razón no encontramos ingenieros mecánicos, industriales o electrónicos dirigiendo talleres automotrices?
Por dos razones: la primera es falta de espíritu emprendedor y la segunda es la orientación de tales carreras. Pero creo que principalmente falta espíritu emprendedor.
¿De qué depende la calidad del trabajo en el servicio automotriz?
Principalmente depende de la calidad de comunicación entre quien demanda el servicio y quien lo va a otorgar. El ciclo de reparación de una falla lleva los siguientes pasos:
a) Hacer una identificación del problema (¿cuál es la falla, cómo se manifiesta?)
b) Establecer un diagnóstico (¿cuál es el componente que ocasiona la falla?, que dicho sea de paso, es la parte más difícil)
c) Ejecutar la reparación (hacer un cambio, un ajuste, etc.)
d) Verificar que la reparación tuvo el efecto deseado. Esto es, solucionar la falla.
Es necesario hacer énfasis en la importancia de la comunicación para la identificación del problema, que es la parte que inicia el ciclo. La comunicación entre quien reporta el problema y quien recibe el informe del problema es muy crítica, porque si no hay una buena interpretación de cuál es el problema, no hay una buena reparación, pues el resto del ciclo se distorsiona. Como podés ver, la calidad depende del servicio que brindés. Si ponés a una persona adecuada para atender la demanda del cliente, ya iniciaste con buen pie.
Ahora que estás vinculado al Iteca, ¿qué le propondrías para su capacitación a los dueños de talleres?
Les propondría dos temas críticos: en primer lugar el tema de la administración del cliente. Esto implica lograr un adecuado vínculo de comunicación con el cliente mientras el vehículo está en el proceso del servicio; también quiere decir llevar un seguimiento de tu cliente en el tiempo, un expediente, etc. El otro tema es la actualización sobre las tecnologías de mayor penetración en el mercado automotriz nicaragüense. Explicaríamos la teoría de su funcionamiento y las maneras de realizar reparaciones con estas tecnologías.
¿Qué tan cierto es que la mecánica automotriz es cada vez más dependiente de las computadoras?
Las computadoras son parte del sistema de control de los vehículos modernos. Por ejemplo, en el control de emisiones, ahora que está tan estricto el asunto de la contaminación ambiental. El sistema de frenos es otra de sus aplicaciones. La computadora del vehículo envía una orden a cada uno de los sistemas de frenado de cada llanta para que, según la cantidad de revoluciones de cada una, se aplique determinada fricción de los tacos de frenos sobre los discos.
¿Y qué nos decís del Internet y la mecánica automotriz?
Es muy importante para mantenerse actualizado. Lo que no encontrés en un manual, lo hallás en Internet. Ya no hay secretos, todo es saber buscar lo que se requiere.
¿Qué preparación se requiere para aprender estas nuevas tecnologías?
En el país existen tres niveles técnicos vocacionales: el básico, el medio y el superior. Creo que una persona con el técnico básico está en posibilidades de asimilar toda la tecnología moderna si se capacita correcta y permanentemente.
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