ene 19, 2008
Poema sinfónico de Darío
(El más reciente poemario de Eduardo Zepeda-Henríquez) Faustino Sáenz
 |
| Eduardo Zepeda-Henríquez. |
| |
En octubre pasado tuvo lugar en el Salón de Actos del Ateneo de Madrid, de gran tradición rubendariana, la solemne presentación del libro Poema sinfónico de Darío, de Eduardo Zepeda-Henríquez. Editado lujosamente en Oviedo, por la Fundación Méjica y la Consejería de cultura del Principado de Asturias.
El poemario es prologado por la doctora Claire Pailler, de la Universidad de Toulouse, e ilustrada en su totalidad, a página entera y a sus tintas, por el artista Juan Méjica, quien comentó esas ilustraciones mientras las proyectaba.
La lectura del poema de Zepeda-Henríquez estuvo a cargo de la psicóloga nicaragüense Claudia Mendieta, cuya magnífica actuación fue ampliamente celebrada. De manera excepcional, el salón de actos del Ateneo se llenó de un público interesado, en el cual sobresalían los representantes de diferentes tendencias ideológicas como Joaquín Leguina, ex-presidente socialista de la Comunidad de Madrid, y Carlos Robles Piquer, ex-Ministro de pensamiento tradicional.
El acto fue presidido por José Luis Avellán, catedrático y ensayista, quien preside la Junta de Gobierno del Ateneo. Cerró la presentación del libro, con unas palabras de agradecimiento, su autor, el poeta Eduardo Zepeda-Henríquez, cuyas obras se exhibieron en dos vitrinas situadas cerca del salón de Actos del Ateneo.
El “Poema sinfónico de Darío” consta de quince partes que se articulan armónicamente, fundiendo biografía e historia, épica y lírica. Toda una pieza ejecutada con el fin de convertirse en un prodigio de orfebrería musical y verbal. Y lo es en buena medida. Pero los versos más perdurables son los sentenciosos como estos: “Que un pueblo sólo se levanta y anda/al sideral mandato de su poesía”, y este otro: “La vida humana/es vocación de eternidad”.
imprimir enviar
|
Nuevo Amanecer
Mujeres de sol y luna
Para que no se mueran las palabras
Tiziano, Darío y la Venus de Urbino tocándose otra vez (O como la mejor musa es la de carne y hueso)
La dos falsas muertes de Rubén Darío
La Felicidad
Rubén Darío
Prosemas de Álvaro Rivas
Poema sinfónico de Darío
|