ene 26, 2008
Poemas de Santiago Molina
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| “Gato que camina solo”, de Rudyard Kipling. |
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ALMANAQUES
Emilia et Camille, mis tiernas:
sesteando en Los Raspados San Juan acabo de escuchar a dos hombres
hablando de un lugar que se llama San Carlos
y oyéndolos describir el paisaje todavía selvático
pensé en que tener un río ancho al lado es buena compañía.
En Managua jamás podré vivir
y Juigalpa sólo tiene sentido en la memoria,
mi padre no sé hasta cuándo podrá verme
apagar y encender la lámpara de mi cuarto;
así que preferirìa para el futuro un pueblito de lo más retirado
donde pueda curtirme la vida bajo un sol.
Además, en esos pueblitos enmontañados se gasta menos,
la comida es más barata
y uno no se interesa tanto en comprarse
ropa o zapatos nuevos,
se pasan las fiestas entre gente que uno poco conoce
y la Navidad la pasaría entre seres desconocidos.
¿Qué libros leería en ese pueblito donde dicen que las nubadas de chayules
no dejan ver ni en el claro de las ventanas?
Me bastaría el Almanaque que venden los buhoneros en las calles
y que son toda una Enciclopedia Universalis (aquellos 24 tomos
que tenìamos detrás del sofá-cama de la sala)
para sobrevivir leyendo un año entero;
el Almanaque de los buhoneros posee una información completa:
los periodos lunares bien iluminados
con la luna milagrosa o fatal para la pesca,
juegos para no aburrirse nunca,
crucigramas para acortar las tardes
y estarse acordando de Jorges Perea entre las letras halladas,
instrucciones para espantar del espacio doméstico
animales que asustan, como las ratas y los murciélagos,
recetas de cocina con los ingredientes dibujados,
cómo cultivar un huerto en los meses más morenos del año,
cómo instalar un pararrayos a un lado prudente de la casa,
cómo asistir a una parturienta en una noche de luna llena,
cómo curarse de calenturas, hinchazones, parásitos,
qué hacer frente a un ataque de dolor de muelas
un sábado por la noche,
qué hacer en caso de mordedura de víbora,
biografías breves de personajes célebres,
algún poema olvidado de Gabriela Mistral o de Campo amor,
pensamientos inmortales de hombres que han contribuido
al Progreso de la Humanidad,
comentarios ilustrados sobre la obra de pintores famosos
o cuentan la historia de la bicicleta o del ferrocarril
o del automóvil o del aeroplano,
relatos de exploradores que volvieron mutilados
de regiones que no aparecen en ninguna cartografía,
un resumen sobre La Segunda Guerra Mundial
y de los Campos de Concentración,
testimonios de los sobrevivientes y donde viven ahora después de la Shoa...
Con esta lectura inagotable se escurriría, queridas hijas, mi vida durante 12 meses
y el río fluvial a mi lado y el olor a pescado en la mañana
y el saludo de los pescadores con las redes tendidas
en los mástiles de sus barcazas
y el viento pasando a través de sus mallas
iguales a mi existencia vaciada por el olvido.
Nostalgia por Conga
Bolita gris hecha de la pelusa del humo,
fiel esfinge que arriba del techo me esperaba
cada noche de buena película. Compañera matinal de todas mis lecturas,me perennizo en la tregua estival de aquella cocina
cuando en la madrugada nos alumbraban los dioses de Heráclito:
tu tazón de leche al pie de mi silla y mis palabras sobre la mesa.Oh gótica gatita mía, chat de Chartres.En los vitrales de tus ojos se iluminaban las oscuras
choyaduras de mis caídas en las estaciones pedregosas.
Si andás todavía entre los viejos días de nosotros
maulla que yo sabré interpretar tu saudade
aquí con mi guitarra en guijarro
al borde de este mar liso de cartulina
desplegado con azules tardíos;
si estás muertecita umbrada de travesías esperándome
hecha sortija de tiempo los colochos de tu pelambre,
si el vecino antisemita que nos hostigaba al fin te envenenara,
si el funcionario cumplido en sus ruedas no te vio cuando cruzabas la calle:
pido a la primavera que cubra tu cuerpo avec de muguets a la orilla de un camino.
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