El Nuevo Diario
Portada | Archivo | Escríbenos | Suscríbete
  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Domingo 27 de Enero de 2008 - Edición 9863
Nacionales
-
Sucesos
-
Departamentales
-
Internacionales
-
Ciencia
-
Opinión
-
Política
-
Contacto END
-
Deportes
-
Variedades
-
Informática
-
Especiales
-
Economía
Otras secciones
Cultura
Clasificados
Horóscopo
Turismo
Emprendedores
Empresas
Club de lectores
Suplementos
El alacrán
Nuestro mundo
Ellas
Misterios & Enigmas
Salud y sexualidad
Nuevo amanecer
Buena onda
El Deportivo
Otros servicios
Suscripciones
Nuestros servicios
Directorio
Noticias más leidas
Noticias por correo
RSS XML
Servicios web
Blogs

Viola a tres hijas menores

* El acusado es condenado por un delito y podrá salir pronto de prisión al cumplir la tercera parte de su sentencia

|
Viola a tres hijas menores - Foto
El juez Frank Rodríguez al señalar que el hombre que violó a sus tres hijas fue merecedor de treinta años de cárcel. FRANCISCO MENDOZA/END

MATAGALPA
Sobre la justicia Matagalpina cae el caso de un padre aberrado, que sin escrúpulo violaba a sus tres hijas, desde que tenían seis años, quien le introducía zacate cuando abusaba sexualmente de ellas, para evitar que las menores gritaran de dolor, según las investigaciones realizadas por la Policía y presentadas como elementos probatorios por el Ministerio Público, para que el autor de este hecho no quedara en la impunidad.

Este bochornoso delito se registró en la comarca de Bilwás, municipio de Río Blanco, donde el degenerado de iniciales J.O., de 59 años, se llevaba a sus pequeñas hijas a trabajar, pero después comenzó a violarlas una por una desde el año dos mil y siguió con los abusos sexuales hasta el 2005, pero la trágica historia que vivieron las niñas fue descubierta hasta el dos mil cinco, por una profesora que se ganó la confianza de las menores, por lo que la pusieron al tanto de lo que les ocurría.

Las menores y la madre eran amenazadas por el abusador, por lo que nadie abría la boca, e incluso varias personas de la comunidad donde se registraron las violaciones sabían lo que les pasaba a las infantes, quienes tienen ahora diez, once y trece años, pero cuando fueron sometidas a las aberraciones de su padre tenían seis, siete y ocho años.


Hechos narrados por las víctimas al Ministerio Público
Según la acusación presentada ante el Juez Primero de Distrito Penal de Audiencia, doctor Frank Rodríguez Alvarado, la primera violación en contra de las niñas fue el cinco de octubre del año dos mil, a las tres de la tarde, en la finca Los Pinares, de la comunidad de Bilwás, donde se asegura que J.O. trabajaba en compañía de las menores que por seguridad y respeto al Código de la niñez y adolescencia nombraremos con las iniciales A y B, pero en un momento, como poseído por el demonio agarró de la mano a “A”, que en ese entonces tenía seis años, y la introdujo a unos matorrales, donde la violó, por lo que la niña quería gritar, pero el sujeto le “aturogó” de zacate, para que no pudiera decir nada.

Después de haberle dado rienda suelta a sus aberraciones en perjuicio de su hija, la menor quedó desmayada y ensangrentada, por lo que el degenerado, aparentando ser un buen padre, la envolvió en su camisa y se la llevó en brazos hasta la vivienda y la acostó en una hamaca, pero después de esta fecha la niña siguió siendo sometida a las aberraciones de su progenitor.

Otra de sus hijas abusada en un chagüital

Pero el objetivo no era solo violar a una de las menores sino a las tres, por lo que en el mes de marzo del año dos mil uno, a las ocho de la mañana, el padre violador se encontraba “aporreando” frijoles en compañía de sufija “B”, de ocho años, pero de pronto la tomó de la mano y la llevó a un chagüital, plantío de guineo, donde cortó unas hojas de chagüite, las que tendió como sábanas en el suelo, y la obligó a que se acostara y a que se quitara la ropa, advirtiéndole que si no lo hacía la mataría, después procedió a violarla sin importarle el llanto desgarrador de la criatura.

Pero J.O no había terminado con sus hijas, por lo que en el año dos mil dos, tomó a su tercera hija, de nombre “C”, que para ese año apenas tenía siete años y se la llevó a unos chagüitales, donde la desvistió y la violó. Después de haber cometido el crimen en contra de su tercera hija, y al ver que ésta no se podía levantar, la llevó chineada y la acostó en la cama de su madre, la que al parecer solo miraba lo que le pasaba a las menores, pero no movía un dedo para denunciar al depravado, ni abría la boca para reclamarle.

Pero el martirio para las tres niñas no terminó ahí, sino que siguieron sufrieron los abusos sexuales hasta el dos mil cinco, hasta que una mañana una profesora descubrió la odisea que les tocaba vivir, por lo que informó a la directora de la escuela y ésta a las autoridades competentes, quienes comenzaron un proceso investigativo para que el depravado padre no quedara sin castigo, aunque los exámenes forenses comprobaron la violación de las menores.




imprimir imprimir  email enviar
Sucesos

»Masaya con rostro sangriento

»Violación múltiple a menor trabajadora sexual

»Viola a tres hijas menores


Portada | Nacionales | Sucesos | Departamentales | Internacionales | Opinión | Política | Deportes | Variedades | Economía
El Nuevo Diario (c) 1998-2005 e-mail: info@elnuevodiario.com.ni
Guegue.Com - Desarrollo y Hospedaje Web