Alimentos cobran importancia crucial para Nicaragua
Erving Sánchez
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| ARCHIVO / END.- La producción de alimentos está haciendo emerger el sector de los pequeños y medianos productores. |
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Un monstruo hambriento --la industria automovilística-- ha entrado a competir con miles de millones de personas en todo el mundo por las áreas antes destinadas para sembrar alimentos, amenazando con aumentar el hambre en todo el orbe.
La decisión de la actual administración norteamericana de impulsar la utilización de los biocombustibles como una alternativa de los combustibles derivados del petróleo está provocando el traslado de áreas antes destinadas a siembras para alimentación, a la utilización de cosechas maiceras para producir etanol para alimentar al siempre hambriento mercado de los motores de transporte.
La nueva demanda de un mercado siempre insatisfecho está incrementando los precios del maíz para producción de biocombustible, con lo cual a su vez está desplazando de las tierras agrícolas a otros alimentos como el trigo, la cebada, el centeno, la soja, lo que provoca una baja en la oferta de los productos alimenticios.
De hecho, el más importante productor de etanol del mundo es Brasil, y es, a su vez, uno de sus grandes impulsores, pero Estados Unidos es ahora el más grande consumidor, cuyo gobierno está apoyando el cambio tecnológico de motores impulsados a gasolina por otros que consuman biodiesel.
Sin embargo, ese cambio de timón que amenaza con convertirse en una presión o tragedia para muchos, para países agrícolas como Nicaragua se revela como una oportunidad de producir alimentos para sí y para el creciente mercado internacional de los alimentos, aprovechando el incremento de los precios de los alimentos a nivel mundial.
Esa oportunidad para ser aprovechada por los productores agrícolas, sector que en naciones del llamado tercer mundo se ha mantenido deprimido, requiere urgentemente un favorable cambio de políticas gubernamentales y un incremento de los rendimientos productivos a partir del mejoramiento tecnológico, de los caminos y financiamiento adecuado. Decisivo papel de productoresAl respecto, el gerente general de Lafise Agropecuaria, Enrique Zamora, señala que los productores siempre han jugado un papel decisivo, generando los principales productos alimenticios para la población del país, pero también siempre han sido proveedores de materias primas para el mundo.
La demanda actual, afirma Zamora, se ha incrementado por la gran demanda que existe por la apertura de mercados a la que está asistiendo el mundo, pero además por la firma de tratados de libre comercio que como jugador activo, ha firmado Nicaragua con otras naciones del mundo, como México y Estados Unidos, además de los que se están negociando con Canadá, la Unión Europea y el Alba.
Zamora señala que hay una fuerte demanda de varios mercados, entre los que se encuentra Venezuela, además de casi toda América Central, que se abastece de alimentos producidos en Nicaragua.
En ese sentido aseguró que hay una gran oportunidad para el sector de los pequeños y medianos productores, de trabajar de forma más organizada, y tecnificada, con mayor calidad de semillas, para mejorar rendimientos productivos, implementando a su vez técnicas de micro riegos que son muy útiles para este sector.
Ese tipo de acciones evidentemente elevarán los ingresos de los productores, lo que permitirá un mejor nivel de vida, una mejor alimentación, una mejor educación para sus hijos y mejor vivienda para ellos, destaca el empresario, para quien la globalización trae oportunidades, pero también riesgos, y a su juicio, hay que tomarlos.
“Nicaragua tiene fortalezas que debe aprovechar para entrar con fuerza al mercado internacional que se está abriendo, y para ello el país debe tener índices de productividad mucho más altos que los actuales, para poder competir con ventaja frente a los alimentos que estamos produciendo”, explicó Zamora.
Para Zamora, los alimentos constituyen el petróleo de Nicaragua para largo rato, debido a que se anticipa una crisis mundial de largo plazo y hay tierras suficientes, agua y otros recursos naturales para darle de comer no sólo a los nicaragüenses, sino también a las naciones vecinas y a otros mercados del mundo.Migración es ahora una oportunidadEl empresario destacó que las exportaciones de los productos que Nicaragua envía hacia Estados Unidos se da precisamente por una demanda de todos los nicaragüenses que están viviendo en ese país del norte, que añoran su patria, y su manera de acercarse es a través de la gastronomía.
Satisfacer la demanda de Nicaragua y de latinoamericanos que se encuentran en Estados Unidos y otros países es una gran oportunidad para los medianos y pequeños productores, pero para el gerente general de Lafise, los agricultores deben pasar de la producción de materias primas a darle mayor valor entrando a la agroindustria.
Darle mayor valor agregado a la producción primaria generada en Nicaragua también facilitaría al país alcanzar nuevos mercados, por lo cual afirmó que se requiere no sólo dotar de financiamientos adecuados para elevar los rendimientos productivos, sino que también los productores agropecuarios creen mejores productos, de mayor permanencia y que cumplan con los requerimientos del mercado internacional.
Zamora señaló que el sector financiero debe tener la capacidad para entregar los recursos necesarios para que los productores tengan no sólo capital de trabajo, sino para hacer inversiones que permitan que el país tenga la capacidad de elevar su producción y satisfacer las demandas nacionales de consumo y a la vez las de América Central, que depende de lo que produce Nicaragua en alimentos.
Destacó el financiero que además el reto está en hacer frente a los requerimientos de otras naciones latinoamericanas, como Venezuela, que está demandando carne, arroz y frijoles, el mercado de Estados Unidos, especialmente las colonias hispanas, así como de las naciones europeas.
Esa demanda, recordó, se produjo en su mayoría por la gran cantidad de inmigrantes latinoamericanos, y en este caso nicaragüenses que se han ido buscando empleo a Honduras, Costa Rica, Estados Unidos y El Salvador.
La pérdida de capital humano a la larga se ha convertido en una oportunidad, porque esta población está demandando productos de Nicaragua.
Recordó que con el tratado de libre comercio con México se abrió una ventana de exportación en 1998 de cinco mil toneladas de frijol negro.Productos nicas emergen ahora en otros paísesNicaragua en ese tiempo no sembraba ese producto, pero se comenzó a sembrar para poder exportar, y desde hace unos seis años las fronteras mexicanas, en lo referente al frijol negro, se encuentran abiertas, igual ocurrió con Costa Rica, que se abastecía de ese alimento en Estados Unidos, y ahora lo adquiere de los productores nicaragüenses.
Un dato estadístico de Costa Rica revela que hace unos diez años en ese país se consumía frijol negro en un 80 por ciento y en un 20 el rojo, pero ahora esa tasa se trasladó a un 50 y 50 por ciento.
Lafise en casi una década desarrolló un esquema de financiamiento, acompañamiento técnico y compra de cosecha, lo que según Zamora interesó al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a fin de que la información fuera llevada a otras naciones como Honduras, Colombia, Ecuador, Guatemala, Panamá y a la sede del BID en Washington.
Entre tanto, Federico Pozuelo, empresario costarricense y experto en mercados de valores, destacó la importancia que están tomando los alimentos en el mundo, y consideró que es uno de los sectores susceptibles de inversión de ahorros, debido a la demanda creciente a nivel mundial tanto de granos como de productos alimenticios.
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Economía
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