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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Viernes 22 de Febrero de 2008 - Edición 9876
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Un nuevo producto turístico en la Isla de Ometepe

En el “Sendero de Peña Inculta”

“Sendero Peña Inculta” es el nuevo producto turístico de la Isla de Ometepe, un logro obtenido gracias a la cohesión y trabajo de ocho comunidades, organizaciones de protección al medio ambiente, empresarios privados e instituciones de gobierno

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En el “Sendero de Peña Inculta”  - Foto

Altagracia, Ometepe

El nombre “Peña Inculta” no proviene de falta de cultura, como pensé cuando recibí la invitación para la inauguración de este sendero, sino de la imposibilidad de los comunitarios de la zona de cultivar en medio del mar de piedras basálticas que hay en el lugar, pese a lo cual, emergió un reducto de bosque seco que conserva las casi extintas loras nuca amarilla (amazona aurapalliata).

El recorrido total de mil 564 metros (poco más de kilómetro y medio) pasa casi inadvertido gracias a que el grado de dificultad para caminar sobre las piedras es mínimo, recomendable para niños mayores de cinco años e incluso personas de la tercera edad. Cuenta con seis puntos donde se reciben explicaciones y referencias sobre este bosque.

Lo invitamos a recorrer con EL NUEVO DIARIO el “Sendero Peña Inculta”, en medio del sonido de congos, loras y urracas.

Punto 1: El bosque, una opción muy segura

La guía de este sendero es la lora nuca amarrilla, que ha encontrado en este lugar un sitio óptimo para habitar. Ubicada en el apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas, Cites, son muchas las aves de esta especie que se pueden observar sobrevolando sus nidos durante el recorrido del sendero.

“Siempre están cerca de sus nidos --que son orificios en los árboles-- para evitar que otras aves se adueñen de ellos. Son monógamas y eso ha provocado su extinción, pues una vez que encuentran una pareja, la conservan para toda la vida. Eso no permite que se reproduzcan con facilidad. Ahora, 70 de cada cien loras son sacadas de su hábitat para ser comercializadas”, dijo el guía del Punto 1, Horacio Galán, de la Unión de Guías de Ometepe, UGO.

Otra característica de la lora nuca amarilla es su capacidad de reproducir hasta 50 sonidos diferentes. Algunos científicos han llegado a concluir que los trinos de cada una de las loras son diferentes unos de otros.

Punto 2: Una sociedad para sobrevivir

En este espacio el guía explica cómo gracias a la presencia de diversas especies el bosque continúa creciendo y conservándose.

Sin las aves, que por medio de sus heces transportan semillas para que crezcan en este sitio, o sin los árboles centenarios que durante el verano botan sus hojas para conservar la humedad del suelo garantizando así alimentos para aves, monos y demás habitantes del bosque, no habría posibilidad para que se desarrollara la vida en este sitio donde la tierra quedó cubierta de lava.

Punto 3: Entre piedras y raíces

Las rocas basálticas que se encuentran en el sendero son el resultado de una de las tantas erupciones del Volcán Concepción.

En medio de las rocas creció un bosque gracias a un proceso conocido como: “Meteorización de la roca”. Este proceso se da gracias a la acumulación de polvo en la roca. Con el paso del tiempo y con las lluvias se propicia el crecimiento de un musgo, al cual se va adhiriendo más y más polvo hasta que cae una semilla, la que es casi siempre llevada por las aves o el viento, y termina germinando.

“El musgo que crece en las rocas le sirve de sustrato a las plantas que cuando tienen suficiente fuerza comienzan a expandir sus raíces y crear toda una maraña de raíces que le garantiza su sobrevivencia”, expresó el guía del Punto 3.

Punto 4: MoSi, un dato para el mañana

En este lugar han sido ubicadas sendas redes para atrapar aves a fin de realizar un Monitoreo de Especies Migratorias (MoSi, en inglés), pues se calcula que de las 63 especies de aves contabilizadas en Ometepe, 38 son migratorias. El monitoreo con las redes se realiza una vez al mes, durante dos días, en los cuales investigadores y ornitólogos determinan el tipo de ave que hay en el sitio durante ese período, su alimentación, reproducción, etc.

Punto 5: En la “Planada de los Duendes”

De acuerdo con la leyenda que es transmitida de forma oral de generación en generación, los duendes son hombrecitos pequeños vestidos de color rojo que cuidan la naturaleza y disfrutan jugando con los niños. Según relatan, en este sendero los niños que eran enviados a recoger leña se perdían y a los días eran encontrados en esta planada dormidos, sobre pétalos de flores.

Punto 6: Los residentes nocturnos

La última etapa del recorrido es dedicada a una familia de murciélagos fruteros que pasan sus días durmiendo en medio de las grandes raíces de un alto árbol de ficus o matapalos. El matapalos es una especie parásita, una clara evidencia de adaptación, pues crece sobre otros árboles sobre los cuales comienza a extender sus raíces hasta fijarlas y asfixiarlos totalmente.

Sobre el sitio

“Sendero Peña Inculta” es una iniciativa del Hotel Finca Santo Domingo y de un grupo de personas de la comunidad indígena organizada en una cooperativa. La iniciativa fue financiada por Fauna y Flora Internacional con fondos de DGIS: British American Tobacco, BATCA; el Servicio de Vida y Pesca de los Estados Unidos y la Iniciativa Darwin.

Este sendero constituye una oportunidad de involucrar a la comunidad local con el turismo como alternativa para obtener fondos adicionales a su economía, además de promover la conservación. El costo del recorrido por el “Sendero Peña Inculta” es de 50 córdobas para extranjeros y 25 córdobas para nacionales.

Al concluir el recorrido, algo queda claro, es una “peña inculta” para cultivo de granos, frutas y verduras, pero es una verdadera peña de conocimientos sobre el equilibrio y gran sociedad que es la naturaleza.




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»En el “Sendero de Peña Inculta”


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