Ometepe y sus bellas historias para turistas La leyenda de Charco Verde y "Chico Largo"
María Haydée Brenes | mhaydee@elnuevodiario.com.ni
Altagracia, Ometepe
No coman nada que encuentren en el sendero, no corten árboles, no cacen, no pesquen, camine en silencio, son algunas de las recomendaciones elementales cuando se visita un área protegida o reserva natural, pero en Charco Verde, estas recomendaciones adquieren otra connotación, pues los lugareños se encargan de hacerle ver al visitante que no sólo ocasionaría daños al medio ambiente, que intentan proteger, sino que “Chico Largo” puede hacer que usted pierda el camino o que se convierta en un animal.
Ubicada en la comarca Las Cruces, del municipio de Altagracia, la laguna Charco Verde brinda hermosos escenarios si lo que desea son unas vacaciones tranquilas en medio de la naturaleza.
De acuerdo con los lugareños, esta laguna circular es hija del Lago Cocibolca, pues durante el invierno se crea un canal de conexión entre ambos sitios, lo cual permite el ingreso de agua. Dicho canal se seca durante el verano, originando que el agua empozada se ponga verde debido a la lama y a las algas que crecen en el fondo.
Visto como un espacio natural, Charco Verde es un sistema de humedales donde conviven muchas especies de aves, pequeños lagartos, peces, monos e insectos, como unas furiosas hormigas que hicieron que agilizáramos el recorrido.
La temperatura en el sendero de Charco Verde parece descender, pues es sumamente fresco, el trino de las urracas, un repentino chapoteo en el agua, y los sonidos profundos que emiten los monos congos, asustan a más de un visitante, que conocedor de la leyenda teme que “Chico Largo” se aparezca ante él o ella para ofrecerle un pacto a cambio de un alma.
Según la historia, “Chico Largo”, un conocido brujo y descendiente de los más importantes brujos de Rivas, pactaba con las personas ambiciosas que, desesperadas, acudían a él en busca de riquezas. A cambio de las mismas, estas personas debían entregar su alma y la de otras personas para que “Chico Largo” las convirtiera en animales si no saldaban su deuda.
Muchas son las personas que habitan en El Encanto, la finca que “Chico Largo” tiene debajo del Charco Verde, porque no saldaron su deuda, aseguran los pobladores de las cercanías de este lugar.
“Él se aparece para pactar cuando hay Luna llena, pero casi no se le ve ahora. Dicen que la última vez que se le apareció a alguien fue a los miembros de una brigada del Ejercito sandinista que pretendía asentarse en Charco Verde”, comentan. Reforzando la leyendaA partir de la leyenda de “Chico Largo” han nacido otras, como la de las vacas de Ometepe, que relata que unas vacas fueron llevadas al matadero de Rivas, y en ese sitio el carnicero notó que una de las vacas no dejaba de llorar.
Al acercarse al animal, según la leyenda, el carnicero vio que el animal esbozó una especie de sonrisa y se le notaron dos dientes de oro.
Mandó de inmediato a llamar a un cura, y éste con un cordón de San Francisco y agua bendita hizo que se le cayeran uno a uno los cachos, la piel y los cascos, hasta que la vaca quedó convertida en una persona, que aseguró que había sido convertida en vaca por no pagar la deuda con “Chico Largo”.Opciones de turismo ruralDebido a la leyenda y a la belleza natural que hay en Charco Verde, se han desarrollado opciones de hostales apegados al concepto de turismo rural. De acuerdo con Harold Ramos, presidente de la Red de Turismo Rural de Nicaragua, que aglutina a 56 socios, el turismo rural permite que las comunidades de sitios apartados obtengan un ingreso extra, permitiendo las visitas de turistas a sus hogares.
“El turismo que se está propiciando en Ometepe, en Charco Verde, es un ejemplo del impacto positivo en cuanto a generación de empleos y mejora de la calidad de vida de las personas que habitan el territorio, sin impacto directo sobre el medio ambiente y sin cambiar su cultura, porque se encarga de darla a conocer y protegerla”, comentó Ramos.Precio del pasajeEl precio del pasaje en ferry de San Jorge a Moyogalpa, en la Isla de Ometepe, es de 60 córdobas en clase preferencial, es decir, en el segundo piso del barco, con aire acondicionado; los otros espacios cuestan 30 córdobas.
Si no esta acostumbrado a viajar en barco, la mejor opción es viajar en el piso más alto, contiguo a la cabina del capitán, pues el aire y la altura le permitirá manejar mejor los mareos.
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La leyenda de Charco Verde y "Chico Largo"
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