El Nuevo Diario
Portada | Archivo | Escríbenos | Suscríbete
  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Miércoles 26 de Marzo de 2008
Nacionales
-
Sucesos
-
Departamentales
-
Internacionales
-
Ciencia
-
Opinión
-
Política
-
Contacto END
-
Deportes
-
Variedades
-
Informática
-
Especiales
-
Economía
Otras secciones
Cultura
Clasificados
Horóscopo
Turismo
Emprendedores
Empresas
Club de lectores
Suplementos
El alacrán
Nuestro mundo
Ellas
Misterios & Enigmas
Salud y sexualidad
Nuevo amanecer
Buena onda
El Deportivo
Otros servicios
Suscripciones
Nuestros servicios
Directorio
Noticias más leidas
Noticias por correo
RSS XML
Servicios web
Blogs

Buena Onda
mar 26, 2008

Lo que las vacaciones nos dejó

El fin de la semana mayor

|
1206495067_Tema 1.jpg
FOTO: Moisés López/END

Ya le dijimos “hasta la próxima” a las vacaciones de la semana zángana, pero los estragos quedaron como huellas para recordar la gira con la pelota, con la familia o con el jaño (a); para ponernos en plan garrobo o, sentarnos en un sitio del agrado de todos a degustar un rico platillo en conjunto con unas acalambradoras bebidas, de esas que alimentan por su rico sabor a malta, arroz y cebada.

¿Qué recuerdos te dejó a vos la zanganeada de la semana? Imaginamos que hubo momentos que te hicieron orinarte de la risa, otros que hasta te dejaron sin galillo por los gritos que tuviste que pegar, además de los altos decibeles que tus oídos sufrieron, ¿verdad? Ya hasta te veo la cara de bandido (a) que estás poniendo al leer estas letras, que de alguna forma te retrocedieron en el tiempo.

Aquellas aventuras

Sin duda, las marcas del traje de baño provocadas por el sol se te van a borrar de aquí a un mes por lo menos, pero la vagancia, el carnaval de la semana, los reencuentros con los bróderes, las gomas y demás menesteres, quedarán en las páginas de tu Hi5, FaceBook o Myspace, además de tu mente loca.

“No quería que la semana se terminara, la verdad”, confesó Tamara Villareal, una chavala medio matizona que le gusta el mar y las “veladas” y desveladas que allá se viven. “Fue la mejor semana de mi vida”, agregó la chavala con los ojos desorbitados.

Pero “la curiosidad fusiló al cat”, para variar la onda de los refranes, de modo que interrogamos un poco más a fondo a la Tamarita, que nos ha dejado como perro en procesión. Es que fue tanta la insistencia con eso de “fue la mejor semana de mi vida”, que nos lanzamos a despeluzar el asunto.

“Es que me encontré en San Juan del Sur con un muchacho que estudia en la misma Universidad que yo y me gusta mucho, pero jamás se me había acercado… es medio tímido el maje”, comentó, “pero desde el martes que me fui al mar, a una casa que alquilamos mis amigas y yo, me lo encontré, y la pasamos juntos toda la semana y ahora somos novios”, detalló la sirena del mar.

Y aunque el chisme no es nuestro fuerte, porque no nos gusta, continuamos en la gira con el fin de transmitirles algunas experiencias básicas de la vida. Nos encontramos con Martín Salas, muy coloradito como camaroncito, esperando un bucéfalo en una de las tantas paradas de sarcófagos con ruedas de la capital.

Me acerqué medio sospechosa, que por eso creo que se me corrió, pero igual, mas metida que la perra de una gorda; lo abordé. Hola, le dije. Me gustaría hacerte un par de preguntas, pues ando haciendo una especie de encuesta sobre las aventuras de la Semana Santa para el suplemento Buena Onda, finalicé. Y aunque creí que me acomodaría mi guasmazo por la forma en que me miraba, me dijo que con gusto.

“Pues yo me fui con una pelota de ocho bróderes con los que juego fútbol en el barrio, a Pochomil”. Y que tal la experiencia, le pregunté. “Diav%&$a!”, me respondió sin titubear. A ver… “Había bacanales por todos lados, vimos chavalas guapas con sus tanguitas y pues hicimos amistad con algunas”, asegura. “Todo estuvo salvaje y ojalá que lo podamos repetir”, finalizó.

Otros, entre su ajetreo laboral nos contaron que fueron a varios vía crucis, alguna que otra reunión familiar, una escapadita a uno de nuestros hermosos departamentos, encuentros con amistades perdidas, y hubo quienes confesaron que se la pasaron invernando como osos en casa: comiendo y durmiendo. ¡Que felicidad! No hay duda: ¡que riiiiiicas son las vacaciones!



imprimir imprimir  enviar enviar
Buena Onda

Lo que las olas y el viento dejaron

Monster Hunter Freedom 2nd G

Balazos

Giras de la semana

Noticias de música

Se queda sin título

Lo que las vacaciones nos dejó


Portada | Nacionales | Sucesos | Departamentales | Internacionales | Opinión | Política | Deportes | Variedades | Economía
El Nuevo Diario (c) 1998-2005 e-mail: info@elnuevodiario.com.ni
Guegue.Com - Desarrollo y Hospedaje Web