Estampas de Finlandia País de los mil lagos
Eduardo Marenco | emarenco@elnuevodiario.com.ni
Helsinki, Finlandia
Volar hasta Helsinki es extenuante. Implica viajar a lo largo de 24 horas, tomar tres vuelos distintos (Managua-Houston-Ámsterdam-Helsinki) y más de quince horas y media de vida en el aire. Y en este caso, se agrega el volar de oeste a este, en contra del movimiento solar, los husos horarios estallan en pedazos y a uno le toca estar en vela cuando debería estar dormido.
Es un viaje, desde el punto de vista físico, inhumano. Así lo he pensado en el vuelo a Ámsterdam, desde el asiento 29 B, entre la ventanilla y el pasillo del avión de KLM, a lo largo de nueve horas consecutivas. Y así lo ha reconocido Matti Nieminen, el funcionario de la cancillería finlandesa que me ha recibido en el Hotel Gran Marina de Helsinki. Cuando dejé Managua, en semana de...
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