abr 12, 2008
El arte entre Escila y Caribdis
Juan Chow
.jpg) |
| Grabado de Escila de Milos, siglo V adC, Museo Británico, Londres. |
| |
1. Me refiero a las bellas artes contemporáneas, atrofiadas por el maniqueo duelo entre ética y estética. Ésta ha sido degradada a prótesis de la ética.
2. Contrario a la competencia sofista entre Aquiles y la tortuga, aquí no hay handicap posible entre ética y estética: una no es sin la otra. Sólo que cuando la desconocida naturaleza desprendió poesía emocionando al primer cavernícola, la estética activó el pensamiento despertando la ética.
3. La estética y la ética son el núcleo del átomo de la armonía que mueve la naturaleza. Su descripción gráfica es una eterna espiral en automovimiento. Ambas son dos categorías trenzadas inseparablemente en la lucha e identidad de los contrarios. Como quien pinta la dialéctica visual.
4. Tan connaturales son que cuando a la estética le falta ética, ella posee la virtud de convertirse en su propia ética (el arte como objeto del arte parnasiano). Pero la ética solitaria es un traje desparramado en lo amorfo, que jamás será conocido sin la estética.
5. En arte la ética es un pretexto imprescindible de la estética: la osamenta de la belleza, como una percha, un maniquí, un esqueleto ocioso. En cambio la estética determina si una obra es arte. La ética determina si es ciencia, filosofía, periodismo, derecho, religión o similares. La estética es la forma, el cómo; la ética el fondo, el qué. Pareciera que aquí se ha confundido el Arte Contemporáneo.
6. El Arte Contemporáneo es una aberración ética cuya lápida, diseñada hace un siglo con un inodoro inservible, como una bofetada de Marcel Duchamp al corifeo de la mercancía pidiendo la defunción de la belleza, ha sido censurada.
7. No es al revés, los recursos intelectuales no crean artistas. Los artistas creadores crean, innovándolas, las técnicas.
8. Todo artista creador es un intelectual por añadidura, mas no todo intelectual es un artista.
9. Quien diga olímpicamente que la belleza es obsoleta, desconoce que ésta es la etapa superior de la inteligencia, y que la armonía que hace correr su sangre es una ley de la naturaleza. La estética está más allá de la filosofía, más allá del bien y del mal, más allá de la verdad. CMR decía que era “una mentira sin mácula hecha verdad a fuerza de pureza”.
10. Si la poesía es emoción, la estética es disciplina emocionada.
11. Un vendedor de fósforos cuenta que si pintamos un paisaje (no importa cuál ni el ismo), y no logramos emocionar como el paisaje nos emocionó a nosotros, más nos valdría quedarnos en vendedor de fósforos.
12. No pensemos que es facilísimo ser abstracto: La abstracción es la sublimación geométrica de la ética. Citando a un maestro del arte, un pintor nicaragüense define la abstracción “como la máxima simplificación de la forma”.
13. La abstracción sería la metáfora de la metáfora de la roca. Salvador Dalí decía que los pintores abstractos de su contemporaneidad habían terminado pintando nada, porque su abstracción no tenía punto de partida, carecía de realidad.
14. El arte es el reflejo creativo de la realidad, lo que abarca lo feo y lo bonito. La belleza es amoral. Para el catolicismo de la Edad Media sólo lo sagrado podía ser objeto del arte. El ser humano era feo, desagradable por ser hijo del pecado. De ahí que el Renacimiento haya sido el primer gran triunfo del Género Humano como centro del universo. Así, con el romanticismo reivindicando la individualidad humana, comenzó, tras el Descubrimiento de América, el Arte Moderno, es decir, el de las sensaciones.
15. Si Dios escribe recto en líneas torcidas, la Estética lo hace en líneas retorcidas.
16. Nunca será lo mismo el “encuentro fortuito” que el “encuentro forzado” de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección. Sólo el talento puede armonizar el caos, al precio de que todo parezca natural, no planificado. El hecho de que no se le miren las costuras vuelve al traje una obra de arte.
17. La sensibilidad es el cerebro de los sentidos. Fueron éstos los que indicaron al homo erectus que se encontraba en este mundo, rodeado de formas feroces que lo querían devorar. No había tiempo para la contemplación estética que conduce al análisis. Había que salvar la vida: la estética feroz activó la ética.
18. La ética, como los temas, es finita; lo infinito, como las formas, es la estética. Ya todo, éticamente, está dicho: “¿Qué dios aún queda intacto? ¿Qué bestia hay que adorar?”, en el siglo diecinueve clamó Rimbaud. El asunto no es el Qué; el Qué se agotó hace tiempo; El reto es el Cómo. De qué manera diferente decimos lo mismo que ya se ha dicho.
19. Encauzar al Arte Contemporáneo por la evolución del Cómo será garantizarle a las futuras generaciones las llamas para mantener vivo el fuego del sueño por un mundo mejor y diferente; porque el arte es el combustible que acelera la evolución, ensanchando su imaginación, del pensamiento humano. La prosperidad de la progenie humana es su estrategia.
20. El partido político del Arte es el Género Humano, su creador. Pero un Género Humano sin amos ni esclavos, como quería Jesucristo, sin oprimidos ni opresores, como quería Marx. Por eso somos subversivos. Marzo 2008. Escuela Nacional de Bellas Artes.
imprimir enviar
|
Nuevo Amanecer
Noticia editorial del NAC
De protagonistas a desaparecidos
La obras publicadas por Francisco Bautista Lara
El vuelo del cisne
Guillermo Menocal en la Academia de la Lengua
El arte entre Escila y Caribdis
La Portada de Diego
|