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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Sábado 14 de Junio de 2008
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Nuevo Amanecer
jun 14, 2008

Poemas de Raúl Elvir

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(En el décimo aniversario de su despedida)

EL NUEVO POBLADOR
-CANTO NUMERO UNO-

El poblador antiguo, el hombre fiero,
el que cruzó el estrecho
de Behring, sobre los hielo blancos
y bajo las noches castas
luchando con el viento frío, silbador
de las estepas; el domador de fieras, el hirsuto,
su rostro bravo desafiando la tormenta,
hacia adelante, fijo, hiriente,
cortador del espacio, las manos empuñadas,
y el deseo, el deseo de penetrar la selva,
y el impulso, el bravo impulso de gritar
atravesando el monte a saltos, y su instinto
selvático empujándolo a través
de un mundo fresco, nuevo, hirviente,
donde la tierra es lo que cuenta, las raíces
hambrientas de los árboles, el humus
vegetal en vaporosas ramas, encendidas
de pájaros radiantes, jilgueros
que instrumentan la montaña,

la selva ensortijada
y el aire transeúnte,
los violines del campo
entonando su fiesta;
aquí comienza ahora, con las lluvias,
con las aguas frecuentes,
con los ruidos y el viento de la noche,

y el clamor de las aguas
y el clamor de las aguas,
follaje que respira y se adelgaza
como bestia cansada;

oigo sus pasos en la noche antigua,
el andar incesante a través de las breñas,
sus pies desnudos en el lodo, el chapoteo, los sonidos
misteriosos de la tierra y el crujido
del monte; oigo el caer del agua,
la transparente esencia de su vida,
el hombre que soñaba sin saber lo que era sueño,
recio de cuerpo y manos fuertes,
pecho resuelto y rostro ávido,
ojos abiertos al peligro, abrillantados
ojos acechando siempre las ramas,
un hombre nuevo y fuerte
surgiendo entre la lluvia,
sin miedo al bravo azote, sin temor
de la noche y sus quejidos,

sin Dios y sin historia,

únicamente solo y puro
frente a un mundo que encrespa su violencia
de árboles y de fieras tenazmente aferrados.


Managua, Junio 1950.


EPITALAMIO

Abril es el recinto donde logras
¡oh mujer! tu forma ecuatorial,
tu estatura solar en pleno goce,
tu apretada esbeltez contra la piel sujeta
a prisión reducida por el límite
de tu belleza exacta.


Qué mejor para ti que el clima de oro
con que te acoge el mar
y la opulenta fiesta que en verano
dan los frutales para el goce de tu lengua.


Vivir, tan sólo es
la oportunidad de verte
y respirar un modo de tocarte,
caminar la manera de buscarte
y reír, darse cuenta de que vives.


¡Oh mujer tan total y verdadera
que tú existas da brillo a la mañana,
hace intensa la noche
y embellece el porvenir!
Porque pasas la yerba se estremece,
se conmueven los pájaros
y tiemblan las espigas.


Privilegio del aire que te toca
y te posee con sus manos invisibles.

Felicidad del mar que te acomete
y te circunda con sus brazos espumosos.

Inadvertida dicha de tu traje
que te ciñe y conoce más allá de todo límite
para el ojo o para el labio.


Como león amansado baja el sol
y se arrodilla frente a ti,
ardiendo más que el fuego,
desdichado de amor, ósculo rojo
que se duele de ser rudo a tu boca.


Y los ríos crujiendo entre sus bordes,
y los montes de pie, queriendo andar,
y los valles viniendo a correntadas;
todo acude hacia ti,
todo refluye en remolino astral
de seres y de cosas:
cordilleras, volcanes,
tempestades y vientos,
mansas colinas,
hondas cañadas,
ríos inmensos, desérticas arenas,
arboledas sin fin,
blandas criaturas de la yerba,
caracoles de mar.


Y entre todos, el hombre,
presidiendo el desborde de las cosas,
expresando el afán del universo,
dando cuerpo al deseo y a la vida
para el día en que tú
-forma sellada, gruta de amor, ánfora nueva-
como abierta crisálida, abandonas
el virginal reposo de tu sexo
y entre alegres hosannas en que dicen
su secreto las cosas venideras
das al hombre la paz, el sosiego y la dicha.

León, 14 de Junio 1992

Raúl Elvir Rivera nació en Comayagüela (Honduras) el 23 de Enero de 1927, su niñez transcurrió en un pueblo minero llamado San Juancito, ubicado en la región central de este país. Vino a Nicaragua en 1939, a los doce años de edad, y desde entonces se estableció en esta tierra. Residió en la ciudad de Granada donde realizó sus estudios de secundaria en el Instituto Nacional de Oriente. En 1946 ganó el premio “Flor de Oro” en el concurso de los juegos florales celebrados en la ciudad de Quezaltenango (Guatemala), rama de poesía. En 1947, sus estudios universitarios lo trasladan a la ciudad de León y Managua.


En occidente desarrolla y cultiva una fuerte amistad con el entonces Rector Universitario Dr. Marianos Fiallos Gil y el Dr. Edgardo Buitrago. En 1954, ya graduado de Ingeniero Civil, se vincula al movimiento literario a través de los intelectuales universitarios de ese entonces. En 1957 publica “Don Pastor y Los Venados”, en la revista Cuadernos Universitarios de la UNAN. En junio de 1960, aparece el poemario “La Rama y el Cielo”, también publicado por la Editorial Universitaria. En esa época colabora con las ediciones poéticas de las revistas “Ventana” y “Taller”, ambos de la misma editorial. En marzo de 1971, publica “Círculo de Fuego”, que contiene “Cantos del Nuevo Poblador”, “La Rama y el Cielo”, e “Infierno Particular”.


En 1977 traduce al castellano, con el poeta Ernesto Gutiérrez, el libro “Anabasis” del poeta francés Saint John Perse. A principios de los años ochenta, desarrolla en su poesía el tema de la pajarería, pero su espíritu investigativo y narrativo lo llevan a traducir del inglés al español algunas obras del escritor y naturalista de origen norteamericano radicado en Costa Rica, Alexander Skucth, tales como: “La finca de una Naturalista” (1985), “El Ascenso de la Vida” (1991), “Merenda” (1997) y “Cuentos de un Naturalista” (1998). Su obra más destacada en el género naturista la constituye “Aves de Nicaragua”, colección de 60 narraciones descriptivas de pájaros existentes en nuestro país, publicada en este “Nuevo Amanecer Cultural” a lo largo de 1997. Falleció el 14 de junio de 1998, a la edad de 71 años en su residencia de la ciudad de Managua.




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