jul 12, 2008
Textículos
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| “Abundancia de los sentimientos”, óleo sobre tela, Wilmer Sandre. |
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Del próximo libro de Mario Urtecho
LOCOS
A inicios de los 60 nos llevaron al manicomio. A conocer al poeta Alfonso Cortés. Ella no entró. La locura se contagia, afirmó. A finales de los 90 la internaron en el mismo pabellón del manicomio donde ya residíamos los de entonces…
Nov. 9/2006
ÁNIMA
Me contó Hilario Valenzuela, en Estelí, que a un poblador de La Montañita le robaron su buey. Sus pesquisas lo llevaron hasta el ladrón. -Devolvéme mi animal, o te hago ánima, lo sentenció, pero, no hubo respuesta. Días después, el juez local confirmó que lo hizo ánima.
Estelí, feb. 19/ 2007
SILUETA
A KB
Recuerdo su silueta disminuida en la distancia y la inmensidad, agitando sus brazos, ansiando liberarse de su agonía, plasmando su último adiós a la vida sobre el lienzo de las tres de la tarde, y hundiéndose para siempre en los ensordecedores silencios de los abismos del mar.
Managua, sep. 7, 2007
ANTAÑO
Todas las tardes, frente al almacén de Carlos Cardenal, pasa esa joven de elegante porte y andar cimbreante; piel morena y pelo ensortijado, ojos grandes y negros, pecho generoso y largas piernas, más largas por los tacones calzados. Al andar, el viento le ajusta al cuerpo la seda del vestido, pronunciándole las formas y ahuecándose en sus oquedades, mientras los choferes, de pie o recostados a nuestros Buick, Ford y Chevrolet de los esplendorosos años 50´, nos inclinamos, confesándole a su paso los sortilegios que nos incita su presencia.
Seria, y sin voltear a vernos, seguía su paso, oyéndonos como quien oye llover. Adelante, una sonrisa fresca hundía sus profundos camanances, igual que hoy la veo en esa fotografía blanquinegra de la Managua de antaño, en la que quedamos atrapados en un instante de nuestras vidas, de pie o recostados sobre los viejos Buick, Ford y Chevrolet de los esplendorosos 50´, inclinados a su paso, confesándole los sortilegios que nos provocaba al pasar y que, en la tibieza de nuestra intimidad, te los he repetido durante toda una vida.
Managua, Nov. 26 2007
BLANCA PALIDEZ
Cuando la brisa del mar ha sosegado los vestigios de nuestra pasión, y exacta tu desnudez has amoldado a la mía, entrecierras los ojos y, soñando despierta, traes de tu interioridad a la garganta, vibraciones sonoras que trascienden a sonidos, casi inaudibles, graves, agudos y secos, que luego acompañas con percusiones que tu lengua provoca en la acústica de tu boca y, con tales mixturas, creas ritmos similares a los que se escuchaban en los descansos de las ancestrales caravanas de la Arabia milenaria, a los que incorporas tus finas manos de odalisca, insinuando con tus dedos danzas ancestrales, o trazando signos y figuras sobre la piel del aire, de donde brotan peces de colores, miríadas de mariposas azules, colibríes de jade, rosas púrpuras para princesas mulatas, un gato gris desperezando sus desvelos y un resplandeciente saxofón de plata del que surgen prodigiosas las intensas notas de aquella Blanca Palidez…
Diciembre 2007
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Nuevo Amanecer
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