Un acto de aniversario con esplendor de festival y fantasía Bañan de luces, de música y de elogios al cardenal Obando
En coreografía, cupieron dramatización de la vida de Don Bosco, y una danza erótica
Un abrazo de oso, abrazos diplomáticos, castrenses, y sólo faltó el del pueblo presidente, que al final no llegó Leonor Álvarez
 |
| ISIDRO HERNÁNDEZ / END.- El ex banquero Francisco Mayorga. |
|
La velada en homenaje a los 50 años de vida sacerdotal del cardenal Miguel Obando y Bravo comenzó con la llegada temprana del ex presidente y reo Arnoldo Alemán, acompañado de su ahora delgada esposa María Fernanda Flores. Uno que llamó la atención con su presencia fue el ex Director General de Ingresos, Byron Jerez Solís.
Si Byron estaba ahí fue porque le mandaron tarjeta, y si lo invitaron, ¿será señal de nuevos tiempos o del regreso de viejos?, se preguntó un periodista que, como muchos otros, excepto los de medios oficialistas, fue mantenido dentro de un corralillo durante todo el evento, en una actitud policial digna de mejor causa, que también perjudicó la labor de los reporteros gráficos.
Después de tan destacadas personalidades, ya no fue impresionante ver a los siguientes invitados, personajes de la vida política del país, como el coronel Lenín Cerna Juárez; el presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas; el diputado Edwin Castro, el fiscal Julio Centeno Gómez, el vicepresidente Jaime Morales Carazo; el Canciller de la República, Samuel Santos; el presidente del Banco Central, Antenor Rosales; la jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera; el magistrado de la bancada sandinista del Poder Judicial, Rafael Solís, y el ex banquero Francisco Mayorga, entre otros. También llegó Rafael, el hijo del presidente Daniel Ortega. El pueblo presidente no llegóLos abrazos efusivos no se hicieron esperar cuando el Cardenal hizo acto de presencia en el auditorio principal de la Universidad Católica, Unica, donde se realizó la celebración. El abrazo de oso de Roberto Rivas, el abrazo del reo que se apellida Alemán, los abrazos oficiales y castrenses de Aminta Granera y del general Julio César Avilés, abrazos diplomáticos, abrazos vicepresidenciales, y sólo faltó el abrazo del pueblo presidente, que al final no llegó.
En primera fila, junto a Su Eminencia, estaban los más populares, pero no los más divinos: Alemán, Rivas, Granera y Morales Carazo. Cuando ya todos estaban ubicados en sus asientos y los periodistas habían sido arriados a su “corralito”, el lugar donde los policías ubican a los medios de comunicación para que no se mezclen con los honorables invitados, comenzó el acto, con las palabras aduladoras de los oradores.
“Pastor bueno que ha dado gota a gota su vida”, finalizó la rectora de la Unica, y para variar, hermana de Roberto Rivas, Michelle, después de al menos cuatro páginas de lectura dedicada a Su Eminencia.
“Generoso, decidido, qué hermosos es verlo Cardenal”, dijo muy expresivo y emocionado el maestro de ceremonias.
El acto estuvo amenizado por una dramatización de la vida del sacerdote Don Bosco; la danza erótica de una pareja que mantuvo atentos a todos los invitados, y también un coro que entonó canciones religiosas que tarareaba muy contenta María Fernanda, la esposa de Alemán.
También sonó una canción inédita con un coro parecido al de las canciones infantiles que decía: Sííí, viva el Cardenal, cardenal Miguel, nuestro amigo fiel”, coreado por un grupo de jóvenes que aplaudían arriba de un escenario.
De repente una explosión de serpentinas de colores bañó a los invitados, mientras luces brillantes de discoteca vagaban por el techo, estruendos de juegos artificiales se oían afuera, y un olor a pólvora impregnó el ambiente, como si fuera la media noche de un 24 de diciembre.
Hasta regalos al Cardenal hubo. La directora de la Policía, Aminta Granera, fue la primera en entregar su presente. Luego Nelson Artola, presidente del Fondo de Inversión Social de Emergencia, FISE, le entregó una cruz. Y por último se oyeron las palabras de Roberto Rivas, que hizo una cronología de la vida del cardenal Miguel Obando, y luego entregó un libro sobre las actividades de Su Eminencia en la historia del país.
Al final, el Cardenal agradeció el homenaje y recordó que no le gusta celebrar para no hacer ningún gasto. También dijo a los organizadores de la actividad, sus más allegados, que lo habían desobedecido, porque les había dicho que no hicieran nada.
Por último se dirigió a Arnoldo Alemán y le dijo con una sonrisa: “Veo que el doctor Alemán está siempre fuerte”.
|
Nacionales
Diesel y gas bajan más
“No urbanizaremos”
Casa nueva, una utopía
Obando no dejará su comisión
Rechazan sentencia de TAM favor de narcos
¿Golpe en RAAS fue al cártel de Sinaloa?
Telcor debe explicar la venta de Estesa
Cardenal celebra sus 50 años de sacerdocio
Buque de Cuarta Flota salió para Nicaragua
Miskitos reviven milenaria tradición
Joven asesinado era argentino y hoy lo repatrían
Onda tropical 23 se aleja dejando daños
“Pegazón” eléctrica es un mal de muchos mercados
De la mano con Kuwait
Desgravan entrada de mil toneladas de pollo
Urbanizadoras nicas tienen mercado en EU
Tercer respiro en combustibles
“Ordenamiento en Oriental es vial”
Bañan de luces, de música y de elogios al cardenal Obando
|