sep 9, 2008
Dama del teatro
Lucero Millán Velia Agurcia
 |
| Foto: Moisés López / END |
| |
Con casi 35 años de experiencia en el teatro, la oriunda de Sinaloa, México, Lucero Millán, es una figura reconocida en el arte dramático nicaragüense, por su labor en la dirección del Grupo de Teatro Justo Rufino Garay, donde además se ha presentado como actriz una infinidad de ocasiones. Un amor de antaño“Me gustaba mucho (el teatro) desde chiquita. Siempre tuve inclinación por la declamación”, cuenta la actriz mexicana radicada en Nicaragua desde hace 29 años. Además, comenta que en su natal Sinaloa participaba en varios concursos, e incluso, en una ocasión ganó el segundo lugar en uno de ellos.
Pero la pasión por el teatro no tardó mucho en salir a flote y competir con la inclinación por la poesía y la declamación. La artista cuenta que de pequeña se juntaba con seis amigas en la colonia (barrio) donde vivía. Ella misma asegura que ahora le da risa porque “hacíamos teatro para un sólo espectador”.
Entre las muchas razones por las cuales Millán decidió dedicarse al teatro, está que ella considera que por medio de este arte se puede contribuir a mejorar la sociedad en que vivimos, pues a través de él, se pueden transmitir valores.
“Es como una ventana, donde uno puede acercarse a la vida de los hombres; es como si viéramos a través de una lupa las particularidades de la vida”, expresa la también promotora cultural.De México a NicaraguaAntes de venir a Nicaragua, Lucero Millán ya tenía mucha experiencia en el arte escénico. Casualmente, en esos primeros años como actriz se esconde un dato curioso como ella misma lo llama. Resulta que la primera obra en la que actuó fue “Por los caminos van los campesinos”, del nicaragüense Pablo Antonio Cuadra, en la cual interpretó a la Soledad, mientras trabajó en la Compañía de Teatro de Sinaloa.
Años después, exactamente dos meses después del triunfo de la Revolución Sandinista del 79, Millán decidió venir a Nicaragua para conocer sobre este país, sobre su proceso de revolución. Una vez aquí, se enamoró de la gente y del proyecto del Grupo de Teatro Justo Rufino Garay, que en noviembre próximo cumplirá 29 años de existir.
En los años 90, Lucero Millán incursionó en la televisión nicaragüense como productora artística del programa “Tita Ternura”. “Fue una experiencia maravillosa porque tuvo mucha audiencia. Formamos actores, y además el programa tenía un enfoque social para los niños y los adultos. Pero lo mejor fue ver crecer a los jóvenes”, asegura Millán.
Actualmente forma parte de dos proyectos internacionales. Uno de ellos es Carromato, donde funge como representante de Nicaragua en este programa de capacitación de Teatro en Centroamérica. También, forma parte de la Red de Promotores Culturales de América Latina y el Caribe, por parte de nuestro país.El arte viene en la sangreAl igual que ella, sus dos hijos, Amanda y Emiliano Polo, decidieron entrar al mundo del arte. Aunque al principio Millán no quería que tuvieran una vida tan sacrificada, como la que se tiene cuando se es artista, al final sus hijos se impusieron y ella no tuvo otra opción más que apoyarlos.Muchos cargos, una sola mujerMadre, actriz, promotora, directora y esposa; eso es Lucero Millán. Pero ninguno de esos títulos interfiere en su vida personal.
Entre sus planes está seguir creciendo, experimentando y entreteniendo en el terreno teatral. Pretende realizar funciones de teatro y cine permanentes, y formar actores nuevos para que el proyecto de teatro en Nicaragua continúe; y finalmente, mejorarlo y enriquecerlo. Y como grupo, ampliar el público del teatro.
imprimir enviar
|
Ellas
¡Arriba el look masculino
Para una piel bella
El divorcio y los hijos
Timbales de pollo con vegetales
Vestida para impactar
Dama del teatro
|