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sep 18, 2008

La Llorona En la cueva de los lamentos

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La sabiduría popular creó el mito de La Llorona, como regla de comportamiento de la mujer india frente al invasor. En esta historia ejemplar en que la mujer india es víctima del desprecio, de la burla de un hombre que no es de su misma raza, se representa el modelo de comportamiento para las relaciones hombre/mujer de estratos socio-económicos desiguales.

En aquellos tiempos antiguos de la colonización en Moyogalpa–Ometepe, había una mujer que tenía una hijita de unos trece años, y cuando ésta le ayudaba a su madre a lavar la ropa de sus hermanos y a palmotear las tortillas, ella le decía: “Hija, nunca se mezcle la sangre de los esclavos con la de los verdugos”.

La hija siempre iba a lavar al río y un día de tantos se arrimó un blanco. Ella se encantó de él y luego se veían todos los días, hasta que resultó embarazada. Su familia no sabía que ella se había entregado a un blanco. Después de un tiempo, ya estaba por dar a luz. Entonces entró un barco a la isla. El blanco se iba para su tierra (España). Ella le lloraba inconsolablemente para que se la llevara, pero él se embarcó y la dejó.

Cuando él se va, le da un ataque. Ella se despertó al día siguiente y estaba un niño a su lado. Lo agarró y con rabia le dijo: “Mi madre me ha dicho que la sangre de los verdugos no debe mezclarse con la de los esclavos”. Entonces se fue al río y tiró al niño. Cuando el niño cayó, se le oyó decir: ¡Ay madre, ay madre, ay madre!
La muchacha, al oír esa voz, se metió al agua a querer recogerlo, pero la corriente se lo arrastraba y se seguía oyendo la misma voz del niño: ¡Ay madre, ay madre, ay madre!
Ella salió del río cuando ya no pudo más. La muchacha afligida, no sabía qué hacer y enloqueció. Así anduvo dando gritos y por eso le decían “La Llorona”. La mujer se murió y su espíritu quedó errante; por eso se le oye llorar por las noches.

El mito de La Llorona es la condena unánime a la mujer desnaturalizada que desobedeciendo los consejos de su madre, hace pagar a su hijo el castigo del que ha sido víctima por parte de su verdugo. Esto informa sobre la situación de la mujer indígena durante la colonia.



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