Lombriz, un exitoso abono orgánico
Leoncio Vanegas | lvanegas@elnuevodiario.com.ni DIPILTO
Los caficultores de Dipilto ya están convencidos de las bondades de los fertilizantes orgánicos. Éstos bajan de forma significativa los costos de producción, el grano se torna más cotizable en los mercados internacionales y protege el medio ambiente, y de manera más positiva al agua.
150 familias caficultoras se han proveído de lombriz roja californiana, la que procesa digestivamente el compost de desechos vegetales de las mismas fincas, convirtiéndolo en alimento orgánico, sólido y líquido, para las plantaciones de cafetos.
El fertilizante, que ya está en el mercado local, regional y nacional, se vende, en presentación sólida, en sacos de 100 libras o quintal, bolsas de cinco libras, y de forma líquida, por galón. Tiene marca registrada en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Forestal, Magfor, con la etiqueta de “Lombrihumus Dipilteño”.
El último lunes, la Unión de Cooperativas de Agricultores y Cafetaleros de Dipilto, Ucafé R.L., realizó un acto de lanzamiento del producto en la ciudad de Ocotal, para que los productores de cualquier rubro lo utilicen y conozcan sus beneficios, que según el caficultor Francisco Irene Flores, “nada tiene que envidiarle a los fertilizantes químicos o extranjeros, y por el contrario tiene más ventajas”.
Aseguró que lo ha probado con éxito en su finca La Tormenta, situada en la comarca Buenos Aires. “Estábamos claros de que en los viveros de café funciona excelente (el humus líquido), después lo probé en el cultivo de zukini (ayotillo amarillo de exportación) y me di cuenta de que tiene los mismos resultados que uno que se traía de Costa Rica”, agregó. Baja costos y conserva el ambienteFlores también lo recomendó para el frijol, maíz y papas, porque ha visto con su experiencia la vigorosidad y productividad de las plantaciones.
“La elaboración de abono orgánico con desechos de poda, pulpa y hojarasca de las propias unidades productivas, contagia a los productores, hasta a los incrédulos”, afirmó Danilo Dávila, Agrónomo de profesión y coordinador técnico de Ucafé y del proyecto del Lombrihumus Dipilteño. Agregó que la demanda para establecer sus propios centros de producción ha aumentado, debido al creciente mercado que prefiere consumir productos orgánicos.
Dávila fundamentó las razones por las cuales impulsar la agricultura con elementos orgánicos. La principal, porque los sintéticos envenenan el entorno ambiental, deterioran la capa arable de los suelos y hacen insostenible la economía.
“Nosotros, como agricultores, técnicos y facilitadores, debemos pensar que el futuro de la humanidad, y de nosotros como personas, está relacionado con la protección del medio ambiente”, comentó.
La zona cafetalera del municipio comprende en gran parte la subcuenca del río Dipilto, única fuente de agua para los más de 40 mil habitantes, incluida la población de la cabecera departamental.
Y el proyecto que impulsa Ucafé se enmarca en el proceso de protección que desde hace 12 años promueven las autoridades y ecologistas.Varios organismos se concertaron en el propósitoReveló que el beneficio, con relación al uso de químicos importados, es enorme para el bolsillo del agricultor. Calculó que con el importe de un quintal de fertilizante convencional se adquieren entre seis y siete de abono orgánico, que sólo tiene un costo de 120 córdobas.
La experiencia lleva cuatro años y se inició con los pequeños proyectos que impulsaron el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Marena; Instituto de Desarrollo Rural, IDR; Funica, Sica-Presanca, el PNUD, el organismo italiano Acra, la alcaldía y cooperativas de la zona.
Dávila afirmó que para lograr un cambio de actitud en los productores se ha tenido que luchar contra la publicidad que promueve a nivel internacional los fertilizantes sintéticos y químicos, la mayoría perniciosos para el medio ambiente.
Según un folletín que indica las propiedades del Lombrihumus Dipilteño, el humus posee una altísima carga microbiana, 2 millones por grano seco, lo que protege a las plantas del ataque de bacterias patógenas y nematodos, contra los cuales está indicado especialmente.
Además, produce hormonas, sustancias reguladoras del crecimiento y promotoras de las funciones vitales de las plantas.
El humus está compuesto de carbono, oxígeno, nitrógeno e hidrógeno, y por una gran cantidad de microorganismos. Dávila dijo que después de tres años de uso, el suelo se regenera, disminuyendo la demanda, algo que es estratégico para incrementar la economía.
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