nov 18, 2008
Al ginecólogo por primera vez
María Teresa Pérez | mperez@elnuevodiario.com.ni
¿Cuánto tiempo pensamos demorar para asistir a la primera visita ginecológica? La respuesta podría ser la diferencia entre la vida o la muerte.
Por trágico que parezca, las enfermedades ginecológicas son la principal causa de muerte en las mujeres. No se debe creer que por retrasar el inicio de la vida sexual se está a salvo, pues “las adolescentes desde que empiezan a menstruar deben acudir. Se les debe explicar en qué consiste la menstruación. También se debe examinar el ciclo menstrual, mismo que varía entre los 25 y 35 días”, comenta el ginecólogo Walter Mendieta, del Hospital Metropolitano Vivian Pellas.
Aunque parezca extraño, en pleno siglo XXI, por desinformación, para las niñas aún el tema es un tabú y casi un trauma. Deben saber que la menstruación es un paso de la niñez a la adolescencia, dice el ginecólogo Alejandro Pérez Fabrick, de la clínica Saint Dominique.
Pero en estas consultas no sólo se trata de hablar sobre la menstruación, es también necesario llevar un control sobre los ciclos, mismos que pueden realizarse a través de un ultrasonido pélvico, un método que no es invasivo y que puede efectuarse a cualquier edad. Se trata, además, de conocer si no hay presencia de algún quiste funcional que pueda provocar trastornos menstruales, agrega el doctor Mendieta. Una nueva etapaLos especialistas coinciden en que la pubertad es una etapa de múltiples inquietudes en torno a los cambios que se empiezan a experimentar.
Es precisamente en esa primera visita al ginecólogo, que quedarán claras las dudas referentes a la fisonomía y su normalidad o anormalidades, si las hubiera. Se abordará además el tema del sobrepeso, ya que podría afectar a la joven de diferentes maneras: desarrollando trastornos poliquísticos, menstruales, alopecia, acné, caída del cabello, entre otros.
El doctor Pérez Fabrick advierte sobre el uso de anticonceptivos para regular la menstruación: “tomados por más de cinco años se corre riesgo de padecer papiloma humano o cáncer del cuello uterino”, así lo revela un estudio de 20 años, de tal forma que utilizarlos es un concepto erróneo, enfatiza el especialista. Por el contrario, recomienda incidir en la alimentación y una rutina de ejercicios.Cita ginecológica: un paso vitalMuchas jóvenes por pudor o temor retrasan la primera visita al ginecólogo, sin embargo, a partir de los 20 años no es tan tarde, pues probablemente es cuando ha decidido iniciar su vida sexual. Y si ya la inició es el momento de hacer una exploración a través de un papanicolau. Además siempre es importante enfatizar en un ultrasonido pélvico, para descartar un tumor que crece en los ovarios de nombre disgerminoma, frecuente en jovencitas entre 13 y 15 años.
También es momento de realizar un ultrasonido de mamas. Es la edad perfecta para practicárselo, porque antes no hay tejido mamario suficiente para estudiar. En este estudio merecen importante atención los fibromas mamarios, se trata de pelotitas en forma de nancite que una vez encontrados deberán extraerse vía cirugía, para su debido estudio en el laboratorio.
En la segunda década de vida es muy importante llevar un control atento sobre el ciclo menstrual, ya que en las mujeres hay mucha afinidad con los ciclos lunares. Cuando hay coincidencia con la luna llena usualmente los ovarios producen folículos, por eso hay más embarazos, explica el doctor Pérez Fabrick.¡Ojo con la endometriosis!La endometriosis pélvica es una enfermedad silenciosa y de las menos diagnosticadas. La joven puede llegar a la consulta confundiendo el dolor con un simple síndrome premenstrual, pero la realidad va más allá de eso. Se caracteriza porque desvía la menstruación en los ovarios o fuera del útero, y se retiene en las trompas de Falopio. Puede ser causa de esterilidad definitiva si no se atiende a tiempo.
Cuando la enfermedad ataca se presentan fuertes dolores pélvicos y se debe sospechar cuando hay poco sangrado. Se corrige con medicamentos y operaciones conservadoras. Cuando es de grado tres se debe recurrir a una histerectomía.
A medida que la endometriosis avanza se riega en el ovario puede llegar a producir hasta medio litro de secreción en otras partes del cuerpo. Este mal también causa una pelvis congelada, que producirá innumerables dolores y dificultad para evacuar, porque el órgano se une al intestino. En las relaciones sexuales, al golpear el intestino se puede producir salida de gases. Una persona con endometriosis fácilmente abortará, porque los implantes no permitirán que el feto se desarrolle.
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