nov 25, 2008
Regia después de los 50
Vicente Castellón
Coordinador de Diseño de Modas
Universidad del Valle
Una mujer madura no debe dejar de resplandecer después de los 50 o 60 años; por el contrario, es cuando hay que poner especial atención en el cuido de las prendas que usarán para verse siempre bellas.
A cierta edad las mujeres empiezan a sentir inseguridad por cómo las perciben las demás personas. Las arrugas en la piel empiezan a notarse y los cabellos blancos aparecen como signo de vejez para los demás. Sin embargo, una mujer puede darle un giro en su totalidad a esa etapa. La belleza no solamente es tener una piel tersa: es saber vestirse de acuerdo a la edad, ocasión y estilo. Adiós a los mitosMuchas mujeres cuando pasan los 50 años empiezan a vestirse aburridas en colores oscuros, marrones, negros y grises. Eso no es nada bueno porque las hace lucir avejentadas. Una mujer después de los 50 años necesita renacer, volverse más colorida, sin caer en el ridículo claro está. Se debe saber combina los colores: el clásico blanco y negro son ideales, ya que destacan tu imagen aristocrática; les va bien a las morenas y a las de tez más clara.
Una mujer morena en exceso luce muy bien en colores alegres a juego con el blanco. Lo ideal es vestir con recato, pero sin ser aburridas. Los colores te dan la oportunidad de jugar con el estado de ánimo. Por ejemplo, el amarillo transmite alegría; el verde, frescura y jovialidad; el azul, serenidad y energía positiva; mientras que el blanco expresa relajación. Usándolo te convertís en el centro de atención en cualquier lugar, pues la belleza y pulcritud de este color son perfectas cuando se combinan para ocasiones diarias.
Si se quiere dramatizar el estilo sólo cambiamos el color blanco por el negro, y resuelto el caso. El color negro tiene la virtud de reducir tallas visualmente; además aporta elegancia. Es un tono muy clásico y nunca pasa de moda, es muy práctico y combina con cualquier color; además es versátil y muy llamativo sin ser obvio.
El atuendo lógicamente se debe complementar con muchos mimos, como cuidar un poco más la piel, tener un buen corte y color de cabello; sino, llevar las canas con mucha dignidad y elegancia. No hay que perder la lozanía del espíritu y mostrar un rostro siempre alegre.
Recordá que la belleza de una mujer no está en la vestimenta, sino en la actitud al portarla.
No hay que subestimar la belleza de una mujer por la edad, siempre es importante mantener un espíritu joven y dinámico, el cuerpo en forma con ejercicios y una dieta saludable. Recordá que el hecho de ser abuela no te hace vieja, sino una mujer con experiencia, bella, lúcida y muy importante en el círculo familiar.
Disfrutá la edad con estilo y a la moda. Y si tenés dudas, no temás en consultar con los expertos.
imprimir enviar
|
Ellas
Regia después de los 50
Glamour en piedras
Maternidad: entre alegría y tristeza
Receta de la semana
Combata la celulitis
Cítrico bondadoso
¿Conoces la ortorexia?
|