ago 7, 2009
¿Amor verdadero o codependencia?
La codependencia en la mayoría de casos es una adicción a las relaciones y refleja la baja autoestima de la persona enferma
Letzira Sevilla Bolaños
A diario, los medios de comunicación informan sobre casos de mujeres víctimas de violencia intrafamiliar o que son asesinadas por sus parejas, incluso delante de sus hijos.
Esta situación se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para las autoridades policiales, que en algunos casos aseguran que las mujeres tienen la culpa porque no denuncian a sus verdugos, y algunas que lo hacen, luego llegan a retirar la denuncia.
¿Quién de nosotros no ha conocido un caso de estos y no ha tildado de bruta y tonta a esa mujer que permanece fiel al hombre que la golpea, insulta y humilla?
Este comportamiento es una realidad que resulta incomprensible, sin embargo, lo que muchos no sabemos es que la mayoría de las mujeres que permiten este tipo de abuso están enfermas.
Para abordar este tema tan coyuntural, el psicólogo clínico Edmundo Lacayo Parajón conversó acerca de la patología psicológica que afecta a casi todas las mujeres involucradas en estas situaciones. Nos referimos a la llamada codependencia, aunque es una enfermedad que también la padecen los hombres.
“Médicamente consideramos que una persona es codependiente cuando le da más valor a otras personas que a sí misma, la consecuencia de esto es que hace a un lado sus sentimientos y necesidades para buscar satisfacer a otro”, explicó Lacayo.
Según el especialista, la codependencia en la mayoría de casos es una adicción a las relaciones y refleja la baja autoestima de la persona enferma. La convierte en alguien frustrada y resentida, puesto que su felicidad la condiciona al bienestar del otro olvidándose del suyo.
Esa anulación del yo, suplantado por el tú como centro de “mi vida” motiva a los codependientes a crear mecanismos para que la persona a la que están aferradas no los abandone y sienta que los necesita para subsistir. Sin embargo, lo grave del asunto es que se desarrolla una relación destructiva basada en el abuso contra el otro.
Lacayo Parajón considera que haber nacido en una familia en la que hay abuso emocional, físico o sexual y desarrollarse en ambientes en los que existan alcohólicos o drogadictos pueden ser las causas principales para desarrollar la codependencia, debido a que en hogares como éstos generalmente se inculca a los hijos la idea de que tienen que ser perfectos y se sigue la premisa “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”.
* Si creés que estás viviendo una relación en la que sos codependiente, a continuación te enumeramos algunos síntomas que te tienen que alertar:
* Necesidad de dar más de lo que recibís.
* Tratás de quedar bien con los demás para que no te abandonen y te sentís herido si no reconocen tu esfuerzo. * Sentís que debés ser sumiso y pasivo.* Creés que los demás son más importantes que vos.
* Tu autoestima aumenta resolviendo los problemas de los otros o del otro.
* No sabés lo que querés pero le preguntás al otro qué es lo que quiere para complacerlo.
* Hacés a un lado tus gustos e intereses para adoptar lo que le gusta al otro. Por ejemplo, hay abstemios que adoptan la costumbre de andar de bar en bar con tal de complacer a la pareja, aún cuando esto le resulta aburrido y poco atractivo.La codependencia en las parejas“En toda pareja en la que existe amor verdadero, hay paz, comprensión y alegría, sin embargo, cuando la codependencia es el lazo que los ata, lo que se vive es amargura, angustia, enojo y culpabilidad irracional”, afirmó Lacayo Parajón.
Los codependientes generalmente se muestran nobles y empeñados en erigirse en el súper héroe capaz de rescatar a parejas que van rumbo al despeñadero y que se autodestruyen en drogas o adicciones. El único propósito que tienen en su vida es rescatar de las garras del mal a quien creen amar y por quien están dispuestas a dar hasta la vida, siempre y cuando el otro haga lo que ellos quieren y permanezca a su lado. El ejemplo vivo de esto lo encontramos en las esposas o novias de los alcohólicos, adictos al sexo o a las drogas, quienes se dejan arrastrar por el ambiente oscuro que envuelve a sus parejas y terminan convirtiendo su vida en un infierno.
No obstante, estas mujeres, generalmente son las que sufren abuso y tratan de ocultarlo, justificando al otro porque “estaba ebrio”, “no sabía lo que hacía”, “me ama tanto que me cela”, etc.
Según el especialista, “lo grave de una relación codependiente es que se cae en el egoísmo, mutua destrucción, miedo, control y relación condicionada”. Y es que el codependiente no sólo es víctima sino que atormenta al otro con sus celos e inseguridades, ya que es una persona controladora y sobreprotectora.
“Además del dolor, lo grave en parejas de este tipo es que hay condiciones ineluctables para estar juntos y éstas las determina el codependiente, quien si el otro no hace lo que ella dice, lo recrimina, lo persigue y lo hace sentir culpable de su dolor”, dijo Lacayo.
Asimismo, recalcó que el amor debe estar ligado a la razón y que no hay que dejarse llevar sólo por los sentimientos.¿Tiene cura la codependencia?La codependencia es sólo un estado psicológico que tiene cura, siempre y cuando el afectado tome conciencia de que está enfermo y necesita ayuda profesional.El doctor Lacayo Parajón aconseja lo siguiente:* Aumente su autoestima concentrándose en sus talentos, sentido del humor y creatividad.* Si las personas no le piden ayuda no trate de ayudarlas.* Sea asertivo, exprese sus pensamientos y sentimientos de manera saludable.* Escuche a las personas que ama sin darles consejos.Además, considera que el codependiente debe estar claro de que tiene una vida propia, que vale mucho y que sus necesidades son importantes. Otra clave para superar esta patología es que la persona aprenda a poner límites, porque esto nos ayuda a asegurarnos de que nuestro comportamiento es apropiado e impide que ofendamos a los demás o seamos abusados. “Si los sentimientos de temor, ira o dolor nos agobian, debemos buscar ayuda profesional. De ese modo conoceremos su origen y aprenderemos a cuidarnos, valorarnos, y establecer límites. Escribir en un diario puede ayudar a las personas a conocerse mejor y saber lo que les gusta o disgusta y lo que desean llegar a ser”, concluyó el experto.
Así que si sos codependiente o conocés a alguien que lo es, debés tomar conciencia de que es una enfermedad que tiene cura, pero que se requiere fuerza de voluntad y atención especializada para salir de ella.
Le recordamos que pueden hacernos llegar sus inquietudes y sugerencias de tema al correo lsevilla@elnuevodiario.com.ni
Tome nota: Edmundo Lacayo Parajón, máster en psicología clínica, atiende en Altamira D’este, del BDF, 1 c al lago, 2 ½ arriba.
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